Mira aitona, la labor que esempeña la DYA era insustituible en los años 60-70-80, pero las sociedades avanzan y hay esquemas que quedan obsoletos. Nadie entiende un hospital de voluntarios haciendo un trabajo ordinario, ¿por qué? porque la sociedad YA garantiza esa asistencia con un Sistema Nacional de Salud. Otra cosa es el mantenimiento de un amplio voluntariado preparado para situaciones extraordinarias, eso si.
Uspauritza vincula el mantenimiento del voluntariado a la escasez de recursos, pero parece conforme con la profesionalización. ¿Crees que no la defendería si voluntarios semi-formados ejerciesen las labores de obstetra? Cuando dice "un médico en cada ambulancia" quiero entender que se refiere a profesionales cualificados porque si no es para matarle.
REFER: Todos los comentarios que hago son referentes al entorno español. Otra cosa muy diferente son las organizaciones que funcionan en otros paises. Hay ciertos paise que encomiendan estas tareas a Cruz Roja, bien porque aún no tienen una covertura sanitaria tan amplia como en España (es una de nuestras joyas, deja que presuma de sistema

) o bien porque han alcanzado un nivel de profesionalización tan alto como cualquier otro servicio público y se deposita en ella esa función del sistema de salud. En este último caso las exigencias son iguales o mayores que a los servicios públicos y privados.
Respecto a la satisfacción del paciente, si peroooo...es un parámetro a valorar, imprescindible que sea un objetivo cumplido pero no el único. Hay criterios internacionales admitidos como controles de calidad que el ciudadano común no tiene porque conocer ni ver satisfechos y sin embargo también son imprescindibles para evaluar la calidad del servicio.
Por ejemplo: la pobalción valora un gran número de ambulancias ante un siniestro, también valora un traslado rápido al hospital...pero no valora el coste de esas ambulancias, la cualificación de sus integrantes, la calidad de su equipamiento, el tratamiento administrado in situ, el porcentaje de vias aéreas aisladas en pacientes con Glasgow <9, la analgesia de pacientes con dolor, el grado de cumplimentación de los registros clínicos, la tasa de supervivencia ante parada cardiaca en fibrilación ventricular, etc, etc, etc...todo eso ni se lo imagina.
Lo malo no es que no se lo imagine la población, a quien no se le puede exigir esos conocimientos, lo peor es que hay políticos y responsables que viven al margen de todos estos parámetros (o simplemente se hacen los sordos y ciegos) y mantienen sistemas obsoletos ante el desconocimiento de la población. Esto es lo que ha pasado en estos temas en España hasta la década de los 90, vivíamos en la prehistoria, hasta que iluminados como Uspaditza empezaron a cambiar las cosas. Y los camios deben continuar...
Un saludo muy fuerte para los colegas de américa (norte, centro y sur)