Quisiera aprovechar este post para reavivar el debate y desahogarme un poco, porque acabé más roja que mi uniforme.
Anoche, de madrugada, recibimos una llamada acerca de un anciano que, tras caerse en su domicilio, estaba sangrando. La llamada nos llega de forma indirecta por medio de la mesa de coordinación de un cuerpo de seguridad del estado, a los que había alertado la hija del herido, muy asustada.
LLegamos rápido, ya que era de madrugada, y encontramos que hay una unidad básica del SAS (aquí llevan al conductor sólo), cuyo conductor se encontraba ya acercando la camilla principal al domicilio, una casa de planta baja.
Nos apeamos de la ambulancia dispuestos a ayudar al compañero y al paciente, pero en el momento en que mi compañero (conmigo venían un chico y una chica) se presentó y se ofreció a echar un cable, el conductor del SAS le propinó un empujón para quitarlo del medio. Cuando mi compañero le dijo que no era necesario empujar, negó lo evidente, ante la atónita mirada de los familiares del anciano herido.
Con todo, le echamos arrestos y nos dijimos "el paciente no tiene la culpa" y lo examinamos. En la valoración secundaria detectamos: herida inciso - contusa en la frente, encima de la ceja derecha, contusión y hematoma en el pómulo derecho, y gran hematoma, dolor local a la palpación y deformidad en muslo derecho. Ante esto sospechamos posible traumatismo craneal y posible traumatismo grave (luxación o fractura) en el muslo (cadera o cabeza de fémur) derecho.
Así que mi compañera se va a la ambulancia del SAS y le pide a su conductor un collarín, el cual le entrega después de tener que repetirselo varias veces y de mala gana. Cuando el conductor del SAS volvió al domicilio (había ido a buscar esparadrapo, ya que lo único que había hecho hasta el momento, y repito, lo único para lo que había tocado al paciente hasta el momento, era ponerle unas cuantas gasas con suero en la herida, y le faltaba ponerle un trozo), le preguntamos si tenía un colchón de vacío para inmovilizar al paciente, a lo que contesta, muy airado:
"No le hace falta"
Yo personalmente le contesto que sí que le hace falta, y él insiste que no, que no lo necesita:
"Lo único que necesita es que lo lleven al hospital"
En ese momento mi nivel de ira era bastante elevado, pero me contuve y me dije "el paciente no tiene la culpa... pero yo tampoco" así que le pregunté si se hacía cargo del paciente, así como de todas las consecuencias que acarrearan su actuación, a lo que respondió un "SI" de esos rotundos, que vienen desde dentro, de los que tienen eco propio y te desarman completamente.
Siento decir que llena de furia, más que nada por el dolor del paciente y la impotencia de saber que no va a recibir el trato humano que necesita, por no mencionar ya el sanitario, me fui, salí a la calle, me quité los guantes y les dije a mis compañeros que le dejaran solo con su dieta del doctor palomo, que él se lo guisa y él se lo come. Ahí mis compañero supieron empatizar más con el paciente y dijeron algo que ya nos llevábamos repitiendo los tres todo el rato: "el paciente no tiene la culpa", y se quedaron para intentar movilizar al paciente al modo que el conductor del SAS consideraba que se debía hacer, pero con más tacto.
Cuando le solicitamos que se identificara, o que identificara a la unidad sólo dijo:
"A mí me manda el 061"
Tras lo cual cargó al paciente y se fue, no sin que antes le cogiéramos su matrícula y el familiar se acercara a nuestra ambulancia para agradecernos que hubiéramos ido.
Siento el rollo, ahora viene la relación con este post (que la hay): resulta que a este "caballero" se le llama profesional, todo el mundo lo considera como tal y es así como cotiza en la Seguridad Social, mientras que a nosotros, los voluntarios... en fin, dejo ahí la cosa, con el corazón encogido por el dolor ajeno y la impotencia, y un resumen en forma de pregunta:
¿Es realmente el sueldo la frontera de la profesionalidad?
Por favor, si algún moderador ve que he faltado en algo las normas del foro, os pido me lo comuniquéis por privado y modificaré la parte pertinente.
Muchas gracias.