De que cambia, sin lugar a dudas. Me llama la atención el hecho que hayan personas con aires de grandeza, ya que en mi experiencia, el haber colaborado en salvar una vida me ha dejado una experiencia de humildad. Darse cuenta que somos todos iguales, de nuestra fragilidad, hace que uno valore más la vida, tanto la propia como la de sus cercanos.
Es cierto que uno se siente un "superheroe" cuando logra un buen rescate, pero eso queda en el fuero interno. Lo tomo como ese pequeño premio, que queda sólo para mí, y que sólo yo se que me lo he ganado.
Me gusta ser bombero, porque por lo menos por estos lados, somos personajes anónimos, nuestros uniformes nos camuflan para el común de la gente. Debo reconocer que disfruto esos momentos en los cuales se logra controlar una emergencia, y cuando todo se ha calmado, y la gente busca a aquellos que ayudamos, generalmente ya no estamos. En mi caso personal me ha tocado participar en rescates vehiculares, y me han tocado en tránsito, por lo que me he uniformado en la calle. Después de la emergencia, me vuelvo a cambiar, y en una oportunidad tuve que volver al lugar y me tocó escuchar lo agradecida que estaba una madre de los bomberos por haber ayudado a su hijo. No dije nada, ya que ella no me reconoció sin mi uniforme, sin casco mi cara cambia un poco

, pero volví a mi infancia, cuando soñaba con los superheroes y que no podían revelar su identidad..........¿Estaré chalao?
