Incendio en Madrid: arde el edificio Windsor con riesgo de derrumbarse

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Hombre el que tengan que acudir los bomberos, porque la pluma se esta inclinando hacia la calle, y se coloque a la altura de las farolas, no creo que sea para tomarselo a broma.
 
Efectivamente, no es para tomarselo a broma. Por cierto alguién me puede confirmar si va a ser necesario apuntalar el subsuelo.
 
Muchachos hasta anoche pude ver en las noticias el incendio, mi madre que fueguito!!, acá están llegando las informaciones referentes a la investigación de un incendio provocado.

Lamentablemente, el daño estructural de ese edificio es tan grande que no queda más que la demolición. La investigación va a ser muy difícil y con relación al subsuelo, siempre en este tipo de catástrofes se produce mucho daño, tanto por el incendio como por el agua usada.

También vi las imágenes misteriosas esas, y son bastante sospechosas.

Sigo atento...
 
LA POLICÍA JUDICIAL REALIZA LA ÚLTIMA INSPECCIÓN

LA POLICÍA JUDICIAL REALIZA LA ÚLTIMA INSPECCIÓN

El Ayuntamiento se prepara para demoler el Windsor tras finalizar la investigación en su interior


MADRID.- Los investigadores han dado por finalizadas sus pesquisas en el interior del edificio Windsor, lo que da vía libre a la demolición del rascacielos. La última inspección en el terreno la realizaron esta mañana agentes de la Policía Judicial y a su término, la juez encargada del caso citó al Ayuntamiento. Mañana, los servicios técnicos municipales presentarán los planes para el 'desmontaje'.


El alcalde de Madrid, Alberto Ruiz-Gallardón, confirmó, en la rueda de prensa posterior a la reunión de la Junta de Gobierno del Ayuntamiento, que los trabajos de demolición del edificio Windsor comenzarán nada más terminar la investigación judicial en curso, lo que podría ocurrir en breve, y puntualizó que técnicamente están ya preparados para iniciarla.

La concejala de Urbanismo, Pilar Martínez, explicó que la titular del Juzgado de Instrucción número 28 ha citado para hoy a los técnicos municipales, después de que la Policía Científica entrara esta mañana en el edificio, en la que puede ser la última visita de inspección al interior del inmueble siniestrado. Los agentes penetraron al interior en compañía de técnicos designados por los propietarios del rascacielos.

De confirmarse esta suposición municipal, la demolición del Windsor podría empezar ya, aunque hoy no se concretó la fecha exacta del comienzo de dicha actividad. Además, la edil popular confirmó que mañana los servicios técnicos del Ayuntamiento presentarán públicamente los planes de demolición y de seguridad sobre riesgos laborales, al tiempo que informarán de plazos y de cuánto costará económicamente este dispositivo.

En cuanto al incidente ocurrido anoche en la pluma de una de las dos grúas instaladas junto al Windsor, Gallardón se remitió a la información facilitada esta mañana por el jefe del Servicio de Control de la Edificación del Ayuntamiento, Emilio García de Burgos, quien explicó que el enorme brazo articulado "no cayó" sobre la calle de Raimundo Fernández Villaverde, sino que se "posó lentamente debido al buen funcionamiento" del sistema de seguridad, tras originarse un pequeño escape en una válvula de un cilindro hidráulico.

Por su parte, Pilar Martínez comentó que una tercera grúa está de camino y que ésta podría estar operativa a partir del lunes, aunque dejó claro que el trabajo de desmantelamiento de la grúa que preside el rascacielos puede ser simultáneo al de retirada de escombros y de otros elementos del Windsor.

Además, el alcalde también indicó que el informe del Cuerpo de Bomberos sobre el siniestro estará concluido a lo largo de esta jornada, aunque el Ayuntamiento no informará de su contenido porque ello es competencia del Juzgado que instruye el caso.
 
TESTIMONIOS DE LOS VECINOS DE LA ZONA DEL WINDSOR

'La gente tiene miedo, imagínate que la grúa cae encima del edificio'

Tres agentes de la Policía Judicial entran de nuevo en el edificio incendiado para intentar esclarecer la causas del devastador incendio


MADRID.- Una de las grúas instaladas para el desmontaje del Windsor se desplomó la noche del miércoles sobre la calle Raimundo Fernández Villaverde. El suceso no dejó heridos, pero creó nuevas incertidumbres en los vecinos de la zona. Entretanto, al menos tres agentes de la Policía Judicial han entrado sobre las diez de la mañana en la torre para intentar esclarecer la causas del devastador incendio.


"Estaba escuchando la radio y mirando por la ventana cuando la grúa se cayó del todo. Fue ese brazo largo rojo que se fue yendo abajo poco a poco, rompiendo unas cuantas vallas de la zona de la obra en dirección Cuatro Caminos. Vinieron muchos bomberos y policía. Y nada más", explica Carlos, vecino del número 52 de Raimundo Fernandez Villaverde, el inmueble más cercano a la 'zona cero' madrileña. "Esperemos que no pase nada, que por el bien de todos las obras vayan bien", asegura resignado.

A Federico, inquilino del ático del inmueble, le pilló el derrumbe durmiendo. "Desde que pasó lo del incendio duermo muy poco. Esta noche me despertó mi hijo que escuchó un ruido. Salí a la ventana y vi que la grúa estaba tirada en el suelo", explica tras asegurar que escuchan ruidos "a todas horas. Ya nos hemos acostumbrado, pero estamos pendientes de lo que pueda pasar".

No todos se lo toman con la misma filosofía. Dice Enrique, portero de Modesto la Fuente 90, a pocos metros del perímetro de seguridad, que ya el domingo, después del incidente, se marcharon algunos vecinos -"por si acaso"- y que otros tienen las maletas preparadas por si ocurriera lo peor. "La gente tiene miedo, imagínate que la grúa que se hubiera caído encima del edificio en vez de caerse en la calle", explica Fernando, al que como a otros numerosos vecinos la policía ha alertado para estar "preparados para todo".

Los comerciantes de las calles cercanas viven atemorizados, pensando en un futuro tan oscuro como los restos del Windsor. "Tengo tanta preocupación por lo que vaya a pasar con la farmacia que no he tenido tiempo ni de tener miedo", asegura Pilar, la dueña de este establecimiento situado junto a la zona de seguridad. "De lo de la grúa me he enterado esta mañana".

Durante la mañana numerosos curiosos se han arremolinado en la zona para sacar fotos y comprobar con sus propios ojos la noticia con la que se desayunaron esta mañana. "Y qué dices ¿Qué se calló la grúa?, pues yo veo las dos ahí de pie", indican dos jóvenes a los que la universidad no les pilla de camino, pero se dejan caer "para ver qué pasa".

Entretanto, en la cafetería "La Meka de la Baguette", dos trabajadores de la empresa Peninsular, propietaria de las grúas, mostraban su sorpresa ante la repercusión de la caída. "¿Qué va a pasar? Pues que la grúa se fue a descansar por la noche, como nosotros", bromeaba uno de ellos en un coloquio con la camarera. "No sé lo que ha pasado. A mí me habían dicho que se había caído y vengo y está de pie", explicaba el otro por el móvil.

Justo enfrente, sentada sobre una mochila de viaje, está Gloria, a la que, pese al frío, se le pasan los minutos volando, esperando que abra el Corte Inglés. "¡Joder, es espectacular!, tengo un vuelo a París esta tarde y llegué esta mañana a Méndez Álvaro desde Sevilla y, para hacer tiempo, me he venido aquí a verlo. En cuanto abran el centro comercial me voy a comprar una cámara. Y, por cierto, ¿qué es eso de la grúa?".

Fuente : www.elmundo.es
link: https://www.elmundo.es/elmundo/2005/02/24/madrid/1109241590.html

Lanzo unas preguntitas

¿como pensais que pueden resultar afectados los vecinos de la zona?

¿como se podria solucionar?

¿exageran los medios de comunicacion?
 
Exagerados los medios de comunicacion? No, que va, si en el telediario de Antena 3, han dado las imagenes de la pluma en el suelo y han comentado que se fue desplomando hasta que llego al suelo. Algo que segun informacion policial es mentira, ya que fueron los tecnicos de la grua los que la soltaron para su reparacion.
Una cosa es informar y otra muy distinta alarmar al ciudadano.
 
polvora_PC dijo:
¿como pensais que pueden resultar afectados los vecinos de la zona?

¿como se podria solucionar?

¿exageran los medios de comunicacion?

Yo si me permitis voy a hablar desde el punto de vista ciudadano, y desde un punto de vista imparcial pero evidentemente es una opinión personal que puede estar equivocada.

¿como pensais que pueden resultar afectados los vecinos de la zona?
:idea: Primero evaluando el factor tráfico.
Desde mi punto de vista existen dos arterias que recorren Madrid de Oeste a Este para dar salida a la N-II
:arrow: c/Reina Victoria, c/Raimundo Fernandez Villaverde, c/Joaquin Costa
:arrow: Av Reyes Católicos, c/Cea Bermudez, C/Jose Abascal y C/Maria de Molina
La primera ya estaba tocada por las obras del tunel de Cuatro Caminos, y con esto ya se puede dar por muerta.
Esto implica que la segunda se ve sometida al doble de su capacidad (aprox.) un trayecto de 30 min se convierte en 1 hora y pico :? o más en hora no punta. Esto durante un año
:idea: Segundo transporte público:
Si bajo la torre pasa una linea de Metro (la circular) y en la zona se encuentran el comienzo de la linea de Metro que va al aeropuerto, facturación, y la estación de cercanias de Nuevos Ministerios (que son unas cuantas lineas de cercanias) más aparte, la red ferroviaria de transporte de pasajeros entre Norte-Sur de Madrid. Imaginaros que pasara cada vez que hay el mínimo problema en el derribo de la torre. Todo cortado.
:idea: Tercero comercial:
Ya se esta dejando notar el efecto de la "la ausencia de los trabajadores de la torre" aparte de eso supongo que la zona sufrira la merma de clientes ("no sea que se me ciaga encima") algo parecido al transporte público y el 11-M
:idea: Cuarto salud de los vecinos:
Aparte de la los problemas que apareceran deribados de la falta de descanso, (y es que las obras seran 24 horas con su Banda sonora incorporada, en DBS, accesos cortados, tráfico de camiones pesados, ), este edificio se hizo hace 25 años, ¿Podeís confirmar que materiales se utilizaban en esa epoca? ¿Sabeis si se utilizaron Asbestos en su construcción?

¿como se podria solucionar?
Siempre resultar más facil hacer críticas que dar respuestas...
La verdad es que se presenta un problema "muy alto" , pero creo que la primera postura sería por lo menos informar a los vecinos de lo que se esta haciendo, no digo contarle todo con pelos y señales o de una forma técnica, sino que ellos sepan que esta pasando, para que al ver que una grua se mueve no piensen que se les va a venir encima.

¿exageran los medios de comunicacion?
Digamos que tienen facilidad para usar unos terminos no muy apropiados.
:evil:
 
La Policía Científica no descarta que se trate de un cortocircuito

Los primeros análisis apuntan a que el incendio del Windsor fue fortuito

Los miembros de la Policía Científica que examinaron los restos calcinados de la torre Windsor, incendiado el pasado 12 de febrero, informaron a la anterior juez del caso, Josefina Molina, que todos los indicios apuntaban a que no había intencionalidad y que el incendio se había producido "por causas fortuitas".

Tras analizar el edificio hasta la planta 21, los agentes policiales fueron citados por la juez en su despacho para que le informasen de lo que habían visto y le avanzasen algunas conclusiones con vistas a concretar las líneas de investigación del caso.

Según fuentes cercanas al caso, los agentes "informaron verbalmente" a Molina de que no habían hallado nada anómalo ni sustancias acelerantes de combustión y que, en principio, su idea era que la causa podía ser totalmente fortuita. No descartaron, por ejemplo, que se tratase de un cortocircuito.

La investigación del incendio que devoró la noche del pasado 12 de febrero el edificio Windsor ha entrado ya en una nueva fase tras haber tomado posesión del juzgado otro magistrado, Mariano Ascandoni Lobato. El Consejo del Poder Judicial lo ha nombrado en comisión de servicio hasta que tome posesión oficial del cargo.

Según los citados medios, el juez está a la espera de que le lleguen los primeros informes oficiales periciales del siniestro y a partir de ahí empezará a tomar declaración a todos los cuerpos -bomberos, policía, etcétera- que han intervenido en la extinción e investigación del caso. La idea es leer los informes periciales y a partir de ahí, si hay contradicciones, tratar de aclararlas con las partes.

Los dueños de la mayoría de las plantas de la Torre Windsor han pedido al juzgado que permita a sus peritos inspeccionar de nuevo el edificio, sometido en la actualidad a complejas obras de desmontaje ante el riesgo de desprendimientos. Los dueños de la torre, la familia Reyzábal, que se ha personado en la causa judicial como afectada, quieren volver a entrar en el edificio porque están convencidos de que el mismo fue provocado.

Antes de que la juez permitiera al Ayuntamiento de Madrid iniciar las tareas de desmontaje del edificio, la anterior magistrada permitió a los peritos de la familia Reyzábal acceder al edificio, sin limitación de tiempo, aunque sí de espacio. Es decir, no podían subir más de la cuarta planta, ya que los bomberos y demás expertos habían dicho que a partir de esa planta era muy peligroso.

Los peritos analizaron hasta la cuarta planta, pero ahora entienden que no es suficiente y por eso han pedido al juez que vuelva a parar las obras para que puedan subir más arriba. La Fiscalía del Tribunal Superior de Justicia se va a oponer a esa petición.

La policía científica, que sí exploró el edificio calcinado hasta la planta 21, ha pedido al juzgado que a medida que se vaya desmontando el edificio se le permita analizar con más detenimiento los materiales que se vayan extrayendo de la torre.

El juzgado no ha tomando aún declaración a nadie. Dispone de los atestados iniciales confeccionados por los cuerpos que intervinieron en la extinción del incendio y de las declaraciones prestadas ante la policía por los vigilantes de seguridad. Los interrogatorios se llevarán a cabo a partir de la recepción de los primeros informes oficiales.
 
Bueno no es por dar la coña, pero esto es el informe de los bomberos, de las supuestas figuras que aprecian en los videos grabados.....

Según el informe de los bomberos 17-03-2005

Windsor: las personas tras las ventanas serían un reflejo óptico

El informe elaborado por los Bomberos del Ayuntamiento de Madrid sobre el vídeo grabado por un aficionado en la noche del incendio del edificio Windsor, en el que se veía a dos personas en su interior, apunta a un reflejo óptico que daba la 'sensación' de que las personas estaban dentro del Windsor.

El informe, al que ha tenido acceso Efe, señala que la composición de la fachada del Windsor permitía ver reflejados otros edificios dependiendo del ángulo de visión, y añade que desde donde se tomaron las imágenes 'es totalmente posible' observar un punto situado en la parte sur del edificio de La Estrella, 'dando la sensación que está en el interior del edificio Windsor'.

Ellos no vieron nada
El documento, que será remitido al juez, agrega que desde los puntos exteriores de ataque a fuego, situados en la cubierta del edificio La Estrella y de El Corte Inglés, así como durante las tareas de revisión del interior del edificio de La Estrella, los bomberos mantuvieron una 'permanente observación' y en 'ningún momento se observa a nadie en el interior del edificio Windsor con linterna'.
 
Aun no ha concluido oficialmente, pero los primeros indicios hablan de que si habia personas fisicas en el edificio.

El problema lo tendra el juez, para dictaminar a quien cree de todas las versiones oficiales..... :wink:
 
sorino dijo:
Como bien dice Hacha, hubo un desprendimiento y a la mascara del ERA se le debio romper el latigillo que conecta con la botella, por lo que el compañero se tuvo que quirtar su mascara para poder respirar los dos por la misma mascara.

No tienen tubo aparte como los equipos de buceo???
Esto es para que en caso de rotura de la mascara se pueda respirar por el tubo auxiliar o por si se lo tienes que dejar a un compañero por si se queda sin oxigeno. en caso de los bomberos valdria tambien para administrar aire a los rescatados.
 
No gabi-ap, la verdad es que los ERA convencionales, como los scott, guardsman u otros no tienen tubo aparte. De hecho una de las pruebas a las que somos sometidos es a solucionar el problema de una desconexión del manguerín de alta presión, que es el que sale de la botella, para evitar el pánico de quedar sin aire. Muchas veces la respuesta inmediata a este problema es quitarse la máscara, ya que nos quedamos sin aire. (que las botellas llevan aire comprimido y no oxígeno, que sino en un incendio pum!!!).

En todo caso esto es poco probable, ya que este manguerin está bastante protegido de roturas y otros accidentes. Lo más probable es la posibilidad de perder la mascarilla (podría ser por una caída o algún golpe fuerte, aunque sigue siendo difícil). Lo más factible es que se te acabe el aire, que una botella de 2216 psi debería durar un promedio de 15 a 20 minutos en trabajo pesado.

Existen algunos modelos muy especiales (que conozco de foto) donde el equipo es de mayor capacidad y cuenta con dos mascarillas, siendo la de la víctima como una capucha que envuelve toda la cabeza, para que sea más fácil ponerla. En todo caso, como bomberos no podemos sacarnos nuestra máscara para ponersela a la víctima, ya que en ese momento nos convertiríamos en dos personas para rescatar.
 
EL INCENDIO DEL RASCACIELOS WINDSOR

Los peritos de la aseguradora culpan a los bomberos
El informe echa en falta "diligencia y profesionalidad" en los vigilantes y el servicio contraincendios
Los peritos de Allianz, principal compañía aseguradora del edificio Windsor, han redactado un informe demoledor sobre la actuación del Cuerpo de Bomberos de Madrid en el incendio que devastó este inmueble de 98 metros de altura el pasado 12 de febrero. "Ineficacia, órdenes contraproducentes, descontrol, gran nerviosismo, decisiones erróneas... Inicialmente dejaron el edificio a merced de las llamas entre 15 y 20 minutos, lo que contribuyó a que el fuego se convirtiera en devastador...". Éstas son algunas de las tachas que estos peritos vierten en el informe de 56 páginas que han elaborado para el juzgado sobre el siniestro que redujo a escombros los 28 pisos del rascacielos, construido hace 30 años.
Los dos peritos que han analizado las causas del devastador incendio que calcinó el pasado 12 de febrero el edificio Windsor son José Villalba Ripio y Matilde Villalba Parer, del gabinete pericial JVR, firma con sedes en Barcelona y Valencia. Los expertos, contratados por la aseguradora Allianz, compañía que se juega en este pleito decenas de millones, sostienen que el informe es fruto del "rigor" y de su leal saber y entender como peritos. En él atribuyen gran parte de la culpa al Cuerpo de Bomberos municipal.

Según explican, han elaborado el informe -de 56 páginas- tras la visita que giraron al edificio ya derruido, a partir de las declaraciones prestadas ante el juez o la policía por los bomberos y los vigilantes de la empresa Prosegur que custodiaban el Windsor, y con los datos de los informes oficiales de los propios bomberos y la policía. Todo ello consta en el sumario.

- Conclusiones. Los primeros 30 minutos del incendio, cruciales para su extinción, se desaprovecharon debido a la "desafortunada" actuación de los bomberos. El sistema antiincendios del Windsor habría bastado para extinguir el fuego en el despacho donde se originó (el número 9) o, a lo sumo, limitarlo a la planta 21. Ello habría sido así "si los vigilantes de seguridad del edificio, primero, y los bomberos, después", hubiesen actuado con "la normalidad, diligencia y profesionalidad que cabría esperar".

- La causa, "una colilla". La causa probable del siniestro fue "una colilla de cigarro mal apagada" echada a una papelera o al suelo de la moqueta del despacho número 9 de la planta 21, ocupado por la empresa Deloitte. La colilla pudo ser arrojada sin intención por una empleada de Deloitte. Ésta ha confesado ser fumadora y que abandonó su despacho momentos antes de sonar la alarma por el humo inicial, a las 23.08.50.

- Fuego inatacable. Los bomberos sabían, antes de llegar al Windsor, con sus 28 plantas y 98 metros de altura, que el fuego era inabordable desde el exterior y que sólo podrían atacarlo "con los propios medios" del edificio: mangueras, extintores y la llamada columna seca. Que lo sabían lo tiene declarado ante el juzgado el sargento Santiago Fernández.

- Tranquilidad inicial. Desde que recibieron el aviso, los bomberos tardaron poco menos de 10 minutos en llegar. Hablaron con los vigilantes que estaban en la recepción y los notaron "tranquilos", por lo que pensaron que el fuego no era muy grave. Les dijeron que el fuego estaba en la planta 21. A las 23.31 arribaron al vestíbulo de esa planta. No notaron "una gran temperatura". Allí estaba ya un empleado de mantenimiento del edificio, Rafael Díaz. Éste les informó de la existencia de la manguera de emergencia, que él mismo había desenrollado, y de la ubicación del fuego en el despacho 9.

Siempre según el informe, Díaz manifestó al juez que los bomberos le pidieron que se marchara de allí sin preguntarle dónde estaban los sistemas de extinción de esa planta. Tampoco lo hicieron al llegar al edificio. A Díaz le dijeron que se marchase y comenzaron a atacar el fuego con la misma BIE [boca de incendio equipada, es decir, una manguera enrollada que suele haber en las plantas de los edificios] que había desenrollado el empleado de mantenimiento.

- Manguera corta. Al ver el fuego, según declaró el suboficial 42, Fausto Cuadrado, el jefe del equipo cogió la manguera y trató de atacar las llamas, pero la longitud de la manguera no permitía llegar al foco. El bombero 186, jefe del grupo, Jesús Rodríguez Luna, señaló que, ante este obstáculo, se optó por acoplar un mangaje para ampliarla. El empalme nunca se llegó a materializar. Eran las 23.36. "En ese momento recibimos información de que el fuego había roto por la fachada", declaró Cuadrado.

- Bomberos heridos. Tras acceder al lugar del fuego cayeron al suelo trozos del falso techo. Algunos bomberos sufrieron heridas. Entonces "dejaron de atacar el fuego para socorrer a los compañeros heridos", según los peritos. Fue un momento de gran preocupación y nerviosismo. A las 23.42 llegó el jefe del servicio de guardia, quien, según su testimonio, cayó al suelo al tropezar con escombros. Ello creó más confusión aún, y el fuego seguía sin ser atacado. Un bombero solicitó en ese momento autorización al jefe de guardia para subir, con otros compañeros, a la planta superior, la 22.

- Mangueras sin presión. Los peritos tratan de refutar el informe que hicieron los bomberos sobre el siniestro que, en síntesis, apunta a una deficiente presión de las mangueras antiincendios. Los peritos entienden que ello no fue así, dado que el propio bombero que subió a la planta 22 declaró que para apagar el fuego se sirvió de una BIE, si bien matizó que ésta carecía de "presión suficiente".

- Normativa antiincendios. Según los peritos, el sistema antiincendios de bombeo de agua del Windsor cumplía la normativa exigible cuando fue construido, hace 30 años. Y, además, había sido revisado un mes antes y consta oficialmente que todo estaba en orden. Para demostrar que el agua tenía una presión suficiente se basan en el testimonio de otro empleado de mantenimiento del edificio, José Luis Jurado. Según éste, el manómetro marcaba entre 20 y 22 kilos por centímetro cuadrado. Es "curioso", señalan, que ningún bombero haya admitido haber visto manómetros en las BIE, cuando, "aun hoy", en las plantas no demolidas "es posible verlos en cada BIE". También se amparan los peritos en los testimonios de los bomberos Fausto Cuadrado, Miguel Ángel Martín y Ángel Duque, quienes han reconocido que de las mangueras "fluía agua y que el mangaje estaba hinchado [de agua]".

- Columna seca. Aparte de las BIE, el edificio disponía de una columna seca (conducción de agua a lo largo del edificio a través de las cual los coches bomba de los bomberos, desde la calle, pueden inyectar agua para apagar un fuego en las plantas). Los peritos dan por válido que desde los coches bomba fue alimentada la columna seca del Windsor. No obstante, sostienen que debió haber una fuga de agua. Jurado aseguró que sólo vio un coche bomba al lado de la columna seca. Si, como alegan los bomberos, la columna funcionó mal, la culpa tuvo que ser de una fuga. Jurado vio caer agua al suelo en la conducción que partía del coche bomba.

- Manguera agarrotada. A los peritos les sorprenden las reiteradas alusiones de los bomberos a la falta de presión del agua en la columna seca de las plantas 21, 22 y 23. Afirman que los bomberos recibieron la orden para que utilizasen esa columna a las 0.30, "casi una hora después de iniciarse el fuego". Al bombero 620, Roberto Martín, no le consta, según el informe, que hubiese problemas de presión en la planta 21. Los bomberos han asegurado que, en lo que respecta a la columna seca, tuvieron un problema con una llave de la columna que estaba "agarrotada". Los peritos no entienden cómo no pudieron solventar ese problema. Lo achacan "al escaso tiempo y al nerviosismo del momento".

- Reagrupamiento y evacuación. Sólo cuando se da la orden de abandonar definitivamente el edificio, a la una de la madrugada, es cuando se justifica la medida en la falta de presión del agua. En la planta 21 había dos BIE, pero, debido al desplome del falso techo, los bomberos dejaron de buscarla y se dedicaron a ayudar a los heridos. El jefe del grupo que actuaba en ese momento declaró que sólo salía "aire y presión" de la columna seca, pero no agua, y que no se entretuvo en ver qué pasaba porque fue en ayuda de sus compañeros. "Siempre que a una columna vacía se le inyecta líquido, primero sale aire a presión y después de cierto tiempo, el líquido", dicen los peritos. El sargento 78, Santiago López, afirma que ese tiempo son tres minutos.

Todos estos datos llevan a los peritos contratados por Allianz a afirmar que las tareas de extinción fueron "ineficaces". Durante 30 minutos, un pequeño fuego localizado en la planta 21 terminó convirtiéndose en algo devastador, dicen. Ya que el fuego en la planta 21 sólo fue atacado durante unos diez minutos. Poco después de llegar los bomberos, a las 0.20, hubo una orden de reagrupamiento que duró unos quince minutos.

Cuando los bomberos subieron de nuevo vieron que el fuego era ya feroz. Unos subieron a pie y otros en ascensor. Los que subieron a pie recibieron la orden de salir del edificio cuando iban por el piso 20. No terminaban de creer la orden y llamaron para ratificarla. "Hubo una desconexión total respecto al uso de las bocas de la columna seca", concluyen los peritos.

Decisiones "desafortunadas"

El informe de los peritos del Windsor alude reiteradas veces a la actuación del subdirector general del Cuerpo de Bomberos, Medardo Tudela Goñi, que fue quien dio la orden de desalojo sobre la una de la madrugada. Éste lo hizo al ver que el fuego "había roto ya por la fachada norte" y tras oír un "fuerte estruendo". En el juzgado, el subdirector general comentó que recordaba que el edificio era de hormigón y que tenía una estructura perimetral metálica. Decidió evacuarlo sin consultar con nadie y ante el temor de que el edificio "se colapsase". Se basó en sus conocimientos de arquitecto.

Los peritos aseguran que una estructura de hormigón armado puede resistir al fuego más de los 90 minutos durante los que, hasta la evacuación, había estado expuesta a las llamas. "Desde el punto de vista humano, es posible que esa orden no sea discutible, pues buscaba preservar la vida de los bomberos, pero el subdirector general también tenía la obligación de evitar la propagación del fuego", señalan los peritos. Debió barajar que la estructura de hormigón resistía más de 90 minutos, y así ha quedado de manifiesto, agregan: "El edificio no se desplomó". Además, días después del fuego, expertos policiales subieron sin problemas hasta la planta 21.

La actuación del jefe de guardia y del subdirector "fue desafortunada", según los peritos. El primero, al ordenar el reagrupamiento de sus efectivos a los 20 minutos, favoreció "que el fuego se propagase con más virulencia"; el segundo, al ordenar la evacuación. Ello determinó que "el fuego quedase en las plantas superiores descontrolado".

https://www.elpais.es/articulo/elpepiautmad/20051216elpmad_12/Tes/
 
Un segundo informe afirma que el uso de espuma habría detenido el fuego del Windsor
Los peritos de la aseguradora sostienen que las 17 plantas inferiores se hubieran salvado
J. A. H. - Madrid
EL PAÍS - 09-01-2006

Un informe pericial de la compañía aseguradora Allianz sobre el incendio que destruyó el edificio Windsor afirma que si los bomberos hubieran utilizado "espuma de alta expansión en la planta 17" habrían evitado la extensión de las llamas a las plantas inferiores del rascacielos, que tenía 28. Éste es el segundo informe en el que los peritos, que actúan a instancias de Allianz, aseguradora del Windsor, cuestionan la actuación de los bomberos. El informe sostiene que éstos actuaron "bajo el síndrome de las Torres Gemelas de Nueva York y de los Almacenes Arias de Madrid".

El informe está firmado por Vicente Pons, ingeniero industrial y ex director del servicio de Bomberos del Ayuntamiento de Valencia, y Óscar Herrera, licenciado en Ciencias Químicas y técnico de Prevención de Riesgos Laborales.

Aunque también está hecho a instancias de la Allianz -aseguradora que podría verse obligada a pagar una indemnización millonaria a los propietarios del edificio según quien sea considerado responsable de su destrucción-, este informe es distinto, aunque complementario, del publicado el pasado 16 de diciembre en este periódico.

Los peritos Pons y Herrera señalan que la actuación de los bomberos "no fue la idónea" y que su actuación estuvo influenciada por el "síndrome de las Torres Gemelas y de los Almacenes Arias". En ambos siniestros perdieron la vida muchos bomberos al derrumbarse sendos edificios cuyas llamas trataban de sofocar.

"Valor" de los bomberos

Los técnicos no dudan del "valor mostrado" por los bomberos de Madrid, pero no entienden cómo se perdió tanto tiempo tratando de controlar el fuego en las plantas superiores, con un resultado totalmente "ineficaz", y en cambio no emplearon "espuma de alta expansión a partir de la planta 17".

Ello habría evitado que el fuego se propagase hacia las plantas inferiores, señalan los peritos, y añaden: "No se entiende cómo estando localizado el fuego en la planta 21, y por muy rápida que fuese su evolución, los bomberos no accedieron a plantas inferiores, la 16 o la 17, donde tranquilamente hubieran podido realizar instalaciones de generación de espuma que protegiese el edificio de una propagación descendente por goteo de elementos fundidos y desprendimientos de restos incandescentes".

Los peritos destacan que la intervención de los bomberos "se centró en atacar el fuego desde el exterior del edificio, lo que a todas luces resultó ineficaz", cuyo "protocolo de actuación de los bomberos no fue el más idóneo", argumentan.

Sobre las figuras filmadas por un videoaficionado en una ventana del Windsor en llamas, cuando ya se había dado la orden de evacuación, los técnicos señalan que es "perfectamente posible" que se tratase de personas. Y esto es posible porque el fuego no había alcanzado "aún el piso en que se vieron las figuras y la temperatura en esa zona no rebasaba los 40 grados centígrados".

Los técnicos han llegado a esta conclusión tras haber observado repetidas veces la filmación, "así como por el estado de los cristales de las ventanas y marcos de aluminio" de las mismas. Además, añaden, "en ese momento el incendio se desarrollaba en plantas superiores y en focos secundarios inferiores".

Los técnicos pidieron al Instituto Nacional de Meteorología un informe sobre la intensidad del viento que hizo el 12 de febrero en la zona para estudiar qué impacto tuvo éste en la propagación y dirección del fuego. La conclusión que extraen es que "el viento fue cambiante durante el transcurso del incendio, aunque su fuerza fue muy baja y no tuvo influencia" en la expansión del fuego.

Estos peritos también dan como causa muy probable del descomunal incendio las brasas de una colilla mal apagada arrojada desde un cenicero a una papelera. Han constatado que instantes antes de que sonase la alarma de incendio, una empleada de la empresa Deloitte, "que es fumadora", estuvo en su despacho de la planta 21, donde se originó el fuego, tal como comprobaron los vigilantes de seguridad. La citada empleada, "jefa del departamento de prevención de riesgos de Deloitte", se fue de allí hacia las once de la noche. Momentos después sonó la alarma.

Un caso multimillonario

Con los dos informes periciales aportados, Allianz pretende demostrar que el Ayuntamiento de Madrid es civilmente responsable de las catastróficas consecuencias del fuego por la deficiente actuación de los bomberos.

Tras acreditarse que no ha habido intencionalidad humana en el incendio, por fortuna sin víctimas, fuentes jurídicas señalan que lo más probable es que el juez instructor decrete el archivo de las actuaciones y deje abierta la vía civil para que las partes pleiteen en ella quién debe hacerse cargo de las millonarias pérdidas.

"De ahí que el informe de la aseguradora trate de descargar la responsabilidad en el Ayuntamiento por no haber prestado un servicio eficaz en la extinción del incendio", explican estas fuentes. "Se trata de una responsabilidad no penal, sino civil: es como cuando hay un enfermo y la ambulancia no llega o llega muy tarde", añaden.

El fiscal jefe de Madrid, Manuel Moix, ya ha indicado que su departamento pedirá el archivo de las diligencias penales. Si el juez sigue el criterio de la fiscalía, las partes en litigio tendrían que acudir a los juzgados de lo civil, donde se ventilará quién debe pagar los millonarios daños.

Un pleito civil que seguramente terminaría en el Tribunal Supremo, salvo acuerdo entre las partes, puede tardar en resolverse seis o siete años.
 
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