Participación de la familia.
Hola Mónica:
Has dicho bién de retomar el aspecto más fundamental de la vida y entorno de un voluntario que es, matices aparte:
Su propia familia.
Conozco la idea contenida en tu mensaje.
Es bueno, pedagógico y prioritario que sean los miembros de la familia quienes tengan una idea clara, o al menos aproximada, de en qué tareas humanitarias, sociales o de beneficiencia está ese otro miembro de esa misma familia.
Llevando a efecto tu propuesta, eso facilitaría que, muchas veces, hubiera tema de conversación en la comida y que se comprendiera y que se apoyara, con cariño de entorno familiar, ese proyecto personal de vida que está desempeñando en la sociedad esa persona.
De todos los campos, materias y labores, que tu misma estás abarcando en Venezuela, verás que es posible participar en círculos profesionales y de compañeros donde salga la conversación que tu nos explicas.
Si es difícil encontrar voluntarios, imagínate si puede llegar a ser difícil encontrar "buenas disculpas" para reunir a los familiares del voluntario.
Lo que nos has dicho en tu mensaje es una referencia de trabajo con la que se puede trabajar para poder sacar adelante que sea la porpia familia del voluntario quien comprenda el concepto y significado de ser voluntario en la sociedad del siglo XXI.