Hasta cuantas nebulizaciones seguidas, con qué intervalo de tiempo? Para considerar que has llegado al tope y pasar a fármacos de segunda línea?
Es algo en lo cual la bibliografía no se pone de acuerdo. Por experiencia te diré que si se le administra a un adulto una nebulización mediante Hudson con 5 mg de salbutamol y 500 microgramos de bromuro de ipratropio, y no mejora , ya es hora de pasar a fármacos de segunda línea. Ten en cuenta que generalmente, cuando atendemos al asmático, él ya se ha admistrado su inhalador de rescate , con lo cual ya llevamos bastante dosis de agonistas beta-2. (El asmático , casí siempre consulta por un fracaso de su medicación de rescate.) Es frecuente que tras la administración del Hudson ( mezclado con los inhaladores que toma el paciente) , aparezcan
temblores, que suelen ser más acusados en extremidades inferiores,
palpitaciones que desaparecen en una media hora, y una sensación de inquietud interna que per
siste varias horas. Todos estos efectos secundarios son , en general bien tolerados, si el paciente es joven y no tiene patología asociada. Hay que tener mucho cuidado en pacientes cardiópatas, porque la administración de un Hudson con agentes beta-2 puede provocar la aparición de una
fibrilación auricular, o la aceleración de una fibrilación auricular previa.
Una nota importante, es que hay que tener mucha precaución a la hora de administrar bromuro de ipratropio via inhalatoria a pacientes con glaucoma de ángulo estrecho, ya que podemos desencadenar una crisis de glaucoma ( al ponerse en contacto con el ojo directamente) De ser imprescindible la administración, es mejor utilizar el Hudson que tiene forma de "
pipa" en lugar del de mascarilla, ya que se difunde menos por el ambiente, y es más dificil que se ponga en contacto con el ojo.
En cuando al tratamiento con los inhaladores convencionales, me gustaría aclarar, que en muchas ocasiones se le receta al asmático como medicación de rescate salbutamol, que en nuestro país , sólo se fabrica en forma de
inhalador presurizado, Esta práctica ofrece la seria desventaja de que el paciente tiene que sincronizar su inhalación con la administración del fármaco, y creerme en una situación de urgencia resulta bastante dificil conseguirlo. Hay estudios que demuestran que la mayor parte del fármaco se queda depositado en la orofaringe. Para asegurar la administración de la dosis hay que utilizar una cámara espaciadora, utensilio que el asmático no puede llevar encima todo el día ( son bastante grandes) Deciros que los inhaladores presurizados son buenos para administrarlos a través de un tubo orotraqueal.
Todo este rollo viene a cuento de que si un asmático nos pide ayuda por fracaso de su medicación de rescate, y ésta ha sido administrada mediante un inhalador presurizado, cabe la posibilidad, de que no se trate de un fracaso de la medicación, sino de una mala administración del fármaco. Estas situaciones deben tratarse administrando otra dosis de beta-agonista mediante otro sistema que no sea el inhalador presurizado, y no deben considerarse como fracaso de los tratamientos de primera línea.
Es mejor usar como medicación de rescate, fármacos beta-agonistas en forma de turbuhaler, sistema en el que la liberación del fármaco es desencadenada por la presión negativa que se crea en la inspiración del enfermo. Es por tanto un sistema activado por la inspiración y no es necesario sincronizar la inspiración con el accionamiento del sistema.
Entiendo que sabeis exactamente , lo que es un sistema turbuhaler y un sistema de inhalación presurizado, si alguien tiene alguna duda, o no entiende las diferencias, podemos abrir otro hilo al respecto.
En conclusión, antes de considerar un fracaso de terapia , nos debemos asegurar que el asmático
ha hecho la técnica de inhalación correcta, una mala administración del fármaco de rescate es la causante de muchas consultas urgentes,