Aporto mi experiencia personal como miembro de Cruz Roja Española integrado en un equipo ERU en misión de ayuda humanitaria en catástrofes, siempre en colaboración con miembros de la Sociedad Nacional local:
-Argelia, pais que se declara laico, cubrimos la cruz roja frontal del camión con una bandera del Creciente Rojo, alguna gente por la calle nos señalaba con un dedo la Cruz Roja del chaleco y hacían

, con los voluntarios locales ¡genial!. En dos ocasiones al hacer una compra, no precisamente pequeña, no nos dejaron pagar, en una el cliente que me precedía en la otra el propietario del establecimiento.
- Irán, el último día visitamos en Teheran un mausoleo de un descendiente de Mahoma repleto de personas rezando, ibamos con el chaleco de Cruz Roja, sin calzado y con todo el respeto, no recibimos comentario alguno. Más de una vez nos pararon por la calle y nos transmitieron su agradecimiento mientras nos daban la mano. Sin embargo apenas tuvimos trato con los voluntarios locales.
- Palestina, y a su vez Israel, viajabamos en un todoterreno del CICR, no son precisamente discretos, en los controles fijos para entrar a Ramallah un soldado israelí desde 5 metros de distancia me apunta a la cabeza con su M-16 y el dedo en el gatillo. En el aeropuerto, Tel-Aviv, el control fue cuando menos exhaustivo. Con los palestinos, pues hasta corean ¡bravo! con el mismo significado que nosotros. Sentí mucho no poder acudir a una reunión con la Sociedad Israelí por problemas de horario, lo propusieron ellos.
- Marruecos, somos uno más, despedida comiendo cus-cus todos del mismo puchero sentados en el suelo. La autoridad local nos buscó para darnos sus condolencias, era 12 de marzo.
Puede no gustarme el Cristal, quiza a causa de mi edad, pero si puede ser útil bienvenido sea.
Un saludo