Leonardo Dattari Donoso
e-mergencista novel
Respuesta: Jovenes y alcohol
Claramente el consumo desenfrenado de alcohol es un desastre mundial y que parte en el hogar por falta de educación, pero que se ha transformado en realidad grave para la mayor parte de los países donde la libertad se ha transformado en libertinaje irresponsable y que se ha agravado por la indiferencia de parte de los organismos públicos y por una indiferencia criminal por parte de las autoridades que han tratado de ocultar su indiferencia, despreocupación e incapacidad para enfrentar el tema haciendo campañas mediáticas que no tienen éxito y lo demuestra el aumento del consumo del alcohol, tabaco y drogas en las personas, especialmente de los jóvenes. Comparar y querer hacernos creer que campañas de horas, días o semanas que nos muestran las consecuencias del consumo de alcohol, tabaco y drogas son exitosas raya en lo ridículo y no es posible esperar que las campañas remplazan el proceso de educar, pero esto ultimo requiere de un compromiso profundo y de ocuparse realmente del problema y no solo preocuparse. Los índices de violencia en el hogar, las escuelas, espacios públicos, los accidentes de transito y la delincuencia que a duras penas son enfrentados por las instituciones de seguridad hablan claramente del fracaso de las políticas actuales para enfrentar esta realidad.
Claramente el consumo desenfrenado de alcohol es un desastre mundial y que parte en el hogar por falta de educación, pero que se ha transformado en realidad grave para la mayor parte de los países donde la libertad se ha transformado en libertinaje irresponsable y que se ha agravado por la indiferencia de parte de los organismos públicos y por una indiferencia criminal por parte de las autoridades que han tratado de ocultar su indiferencia, despreocupación e incapacidad para enfrentar el tema haciendo campañas mediáticas que no tienen éxito y lo demuestra el aumento del consumo del alcohol, tabaco y drogas en las personas, especialmente de los jóvenes. Comparar y querer hacernos creer que campañas de horas, días o semanas que nos muestran las consecuencias del consumo de alcohol, tabaco y drogas son exitosas raya en lo ridículo y no es posible esperar que las campañas remplazan el proceso de educar, pero esto ultimo requiere de un compromiso profundo y de ocuparse realmente del problema y no solo preocuparse. Los índices de violencia en el hogar, las escuelas, espacios públicos, los accidentes de transito y la delincuencia que a duras penas son enfrentados por las instituciones de seguridad hablan claramente del fracaso de las políticas actuales para enfrentar esta realidad.