Ha llegado el momento de otra reflexión, en esta ocasión sobre el papel de los medios de comunicación en los desastres,
Les ruego que lean este artículo que no tiene desperdicio. Algunos periodistas han estado presionando de forma continua, pretendiendo forzar una respuesta más acelerada de lo que probablemente era humanamente posible y repitiendo hasta la saciedad los mitos sobre los desastres (ver también aquí) :
https://www.elmundo.es/america/2010/01/22/noticias/1264138528.html
Detrás de ese artículo sigue un recuadro con otro artículo del Pérez Reverte... magistral alegato de un periodista de guerra de verdad, no de los que emiten las noticias desde un hotel y luego montan la de Dios es Cristo si una bomba cae en el mismo:
Les ruego que lean este artículo que no tiene desperdicio. Algunos periodistas han estado presionando de forma continua, pretendiendo forzar una respuesta más acelerada de lo que probablemente era humanamente posible y repitiendo hasta la saciedad los mitos sobre los desastres (ver también aquí) :
https://www.elmundo.es/america/2010/01/22/noticias/1264138528.html
Periodistas, ¿o niños de papá?
Más de 20 periodistas viajaban en un avión de emergencias de la AECID
Los periodistas habían tomado como base de operaciones el aeropuerto
Prefieren trabajar al amparo de sus gobiernos que enfrentarse a la realidad
Aquí no hay desabastecimiento y la comida se puede comprar en las calles
Eso sí, a precios disparatados pero asumibles para quien paga en euros
¿Se puede llegar a un terremoto con maleta de ruedas? Sí. ¿Puede una revista que dedica su última portada a los maquillajes más sorprendentes y a las joyas que vienen para este año enviar a un periodista para la cobertura? Sí. ¿Puede llegar alguien a la zona más devastada del planeta sin agua, comida ni un teléfono en condiciones? Sí.
¿Puede la AECID (Agencia Española de Cooperación Internacional y Desarrollo) llevar a más de veinte periodistas dentro de un avión de emergencias? Sí. ¿Puede un periodista ponerse a llorar cagado de miedo nada más poner un pie en Puerto Príncipe al verse rodeado de negros? Sí, y ¿puede el ministro de Exteriores buscarles casa a todos los periodistas para que trabajen con "plena seguridad" cuando sólo ayer hubo tres réplicas y ni la policía ha sido capaz hasta ahora de tomar el control de las calles? Sí, y no sólo eso si no que Juan Pablo De Laiglesia, secretario de Estado para Iberoamérica, tuvo que perder un día entero en cumplir la orden del ministro, en medio de un desastre de estas dimensiones. Y además de todo eso incluyan ustedes a una estrella de la televisión nacional convertida en la mayor mosca cojonera de cuantos han pasado por ahí.
[...sigue en el enlace]
Detrás de ese artículo sigue un recuadro con otro artículo del Pérez Reverte... magistral alegato de un periodista de guerra de verdad, no de los que emiten las noticias desde un hotel y luego montan la de Dios es Cristo si una bomba cae en el mismo:
Ahora, cuando a un reportero, turista o voluntario de algo se le hunde la canoa, lo secuestran, le arreglan los papeles o se lo zampan los cocodrilos, enseguida salen la familia, los amigos y los colegas en el telediario, asegurando que Fulano o Mengana no iban a eso y pidiendo que intervengan las autoridades de aquí y de allá –de sirios y troyanos, oí decir el otro día–. Eso tiene su puntito, la verdad. Nadie viaja a sitios raros para que lo hagan filetes o lo pongan cara a la Meca, pero allí es más fácil que salga tu número. Ahora y siempre. Si vas, sabes a dónde vas. Salvo que seas idiota.