El fuego destruye los montes de Galicia

Estado
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Sensible disminución de focos mientras se esperan las lluvias

La situación creada en Galicia por los fuegos forestales ha experimentado hoy una notable mejoría, ya que por primera vez desde que se desencadenó la oleada no se han alcanzado los cien focos, mientras la predicción meteorológica prevé lluvias para los próximos días.

La Xunta de Galicia considera que apagará los fuegos forestales que todavía persisten en la Comunidad, en total catorce, antes de que lleguen las precipitaciones que, según la predicción, comenzarán levemente esta noche por el norte de la Comunidad, donde también han descendido notablemente las temperaturas.

El servicio Meteogalicia de la Xunta prevé que Galicia comience hoy a quedar bajo la influencia de una borrasca que se irá acercando por el norte y traerá aire frío e inestable y se espera que comiencen las lloviznas en el norte, que se generalizarán el jueves.

Catorce incendios permanecían activos a las 19:00 horas de hoy, primera jornada desde que se inició la ola de incendios en que el número de los fuegos que debieron ser controlados o extinguidos no superó el centenar.

Fueron 68 en total, según fuentes de la consellería de Medio Rural, que detallaron además que la mayoría de los incendios se concentran en la provincia de A Coruña (en los concellos de Ponteceso, Sada, Curtis y Boiro).

Además de estos cinco, hay otros dos en Lugo (Castro de Rei y Sarria), otros tantos en Pontevedra (Ponteareas y Cangas) y uno en Ourense (Irixo). Ninguno de ellos reviste en principio especial gravedad, según Medio Rural.

En la jornada de hoy, J.P.D. de 38 años, integrante de una brigada de extinción de la Xunta de Galicia que fue detenido en posesión de una garrafa de gasolina y mecheros, ingresó en la prisión provincial de Pereiro de Aguiar a las 16:00 horas tras declarar en el juzgado de guardia de Ourense.

Además, la pasada noche fue detenido por la Guardia Civil de Verín E.F.F., de 35 años, vecino de Vilaza-Monterrei (Ourense) como presunto autor de un incendios registrado en este municipio el pasado 26 de julio.

El presidente de la Xunta, Emilio Pérez Touriño, expresó hoy su reconocimiento y se puso a disposición de la familia del bombero de Castilla-La Mancha que resultó herido cuando apagaba un incendio, al resultar con quemaduras por el agua hirviendo de una motobomba, que se encuentra 'estable' y de pronóstico grave.

La ola de incendios forestales ha vuelto a reavivar el debate político. De hecho, el PP gallego anunció hoy que solicitará la creación en el Parlamento gallego de una comisión de investigación para analizar las causas de los incendios forestales, evaluar los daños y 'exigir las responsabilidades políticas que, en su caso, podrían derivarse de la gestión de esta gravísima crisis'.

No obstante, los grupos parlamentarios de BNG y PSOE han decidido impulsar la creación en la Cámara autónoma de una comisión de trabajo para esclarecer el origen y causas de los incendios forestales.

El portavoz del PSOE, Ismael Rego, indicó a EFE que no ve necesaria la comisión propuesta por el PP puesto que, a su juicio, lo que es preciso investigar es la acción de los incendiarios, que compete a las fuerzas de seguridad del Estado.



Terra Actualidad - EFE

Link a la noticia: https://actualidad.terra.es/ciencia/articulo/sensible_disminucion_focos_esperan_lluvias_1038853.htm

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Si ahora las lluvias arrastran las cenizas y la vegetación semicarbonizada de los incendios... las aguas de Galicia se verán afectadas, incluidas las Rias Baixas. He oido por la radio que se están tomando medidas preventivas para evitarlo.
¿ Alguien sabe en qué consisten esas medidas ?

Gracias
;)
 
Eusebio dijo:
Sensible disminución de focos mientras se esperan las lluvias

Si ahora las lluvias arrastran las cenizas y la vegetación semicarbonizada de los incendios... las aguas de Galicia se verán afectadas, incluidas las Rias Baixas. He oido por la radio que se están tomando medidas preventivas para evitarlo.
¿ Alguien sabe en qué consisten esas medidas ?

Gracias
;)


En principio, las medidas que conozco son por temas de salud pública, realizándose las analíticas de agua potable diariamente en lugar de mensualmente como se venía haciendo hasta ahora

https://novas.xunta.es/node/2893

Por el momento es todo lo que se. Algo se ha comentado ("rumores") de intentar dar una solución para paliar los daños en los bancos de marisco de las rías, pero por el momento no hay confirmación oficial al respecto.


Un saludo

Alex

Voluntario Protección Civil Santiago de Compostela
TTS-D
Galicia, ¡ Diez Veces nos golpearon.... diez veces nos levantaremos !
 
EDICIÓN IMPRESA
INCENDIOS
«Llamas de cinco metros se te venían encima»
Siete voluntarios de Protección Civil de Errenteria viajaron el fin de semana a Galicia para colaborar
ARANTXA ALDAZ/

SAN SEBASTIÁN. DV. Juanjo Briega, técnico de Protección Civil de Errenteria, no se lo pensó dos veces cuando vio las imágenes de los incendios arrasando Galicia. Cogió el teléfono la semana pasada y se puso en contacto con la oficina de voluntarios para «echar una mano en lo que se pueda». El viernes por la tarde recibieron el visto bueno desde el centro de coordinación de extinción de incendios en Galicia y, junto a seis voluntarios más de Protección Civil de Errenteria (Hilario, Juan Luis, Oliver, Alberto, Luis y Mikel), emprendieron un viaje de casi diez horas hasta que llegaron a Orense hacia las seis de la mañana del sábado prácticamente «sin conocer con qué nos íbamos a encontrar».

Allí se sumaron a los cientos de voluntarios llegados de varias comunidades que han empleado su tiempo libre y sus vacaciones en la extinción de incendios, en un fin de semana especialmente dramático, con 152 incendios, la mayoría incontrolados y provocados.

Las primeras llamas las encontraron a los dos lados de la carretera, a cincuenta kilómetros de la ciudad. «Pero desde el coche no se percibía la magnitud del fuego. Decían por la tele que Orense estaba cercada por las llamas, pero nosotros no lo encontramos tan mal», cuenta Briega a su regreso a Gipuzkoa después de tres días de intenso trabajo en medio del fuego.

Lo peor vino después. La expedición de Protección Civil fue destinada en un primer momento a Monte do Gozo, en Santiago, aunque poco después tuvieron que desplazarse hasta Vimianzo, en Finisterre, uno de los cientos de municipios afectados por las llamas. La situación «se estaba yendo de las manos», recuerda Briega, quien no hace caso de las críticas sobre la gestión de los trabajos de extinción. «Es prácticamente imposible coordinar 1.800 incendios. Es como si en Gipuzkoa empezasen a arder todos los montes. Quien critica no sabe qué es un incendio y lo difícil que es hacerle frente».
Los peores momentos

Lo más importante, dice Briega, era cercar el fuego y evitar que llegara hasta las casas. «La gente estaba sola. Nosotros nos quedamos con ellos. El fuego podía pasar en cualquier momento. Era horrible. Afortunadamente en cuanto llegaban los hidroaviones la cosa cambiaba. La ayuda del Ejército también ha sido fundamental».

La distribución de las viviendas, dispersas por el monte, no ayudó en las tareas de extinción. Tampoco las condiciones climatológicas. «Los equipos de extinción trabajan a merced del viento. Con cualquier cambio de aire te llevabas un susto terrible porque las llamas de más de cinco metros se te venían encima. Sí, claro que hemos pasado miedo», reconoce. Sobre todo en el concello Dumbría, en plena Costa da Morte. «Íbamos con tres vehículos -un todoterreno, una ambulancia y un camión de la Guardia Municipal de Errenteria-. El fuego estaba llegando a las casas. Fue el momento más crudo. Los vecinos estaban muy nerviosos. El fuego estaba desbordando un camino y no podíamos hacer nada», relata el guipuzcoano.
También lo pasaron «verdaderamente mal» el domingo en el parque eólico de Dumbría. «Aquello ardía como un demonio. Los helechos y las zarzas cogían temperatura y de repente se inflamaba y explotaba. Todo estaba muy seco. El fuego se metía debajo de una capa de piedras y tierra seca. Para frenarlo había que trabajar con un rastrillo. No había forma de apagarlo».

Antes de regresar, los siete voluntarios se acercaron a Camariñas y a Carnota, «la zona cero» de Galicia, que sufrió las peores consecuencias de la tragedia del Prestige y ahora trata de sobrevivir a las llamas que han asolado el municipio. «Los gallegos están muy cansados. Primero fue el chapapote y luego los incendios», admite el guipuzcoano.
Generosidad

Briega reconoce, no obstante, que han vuelto «con la sensación de haber hecho un buen trabajo y, sobre todo, de haber aprendido mucho sobre la extinción de incendios. La generosidad de la gente nos ha sorprendido». Voluntario en otras catástrofes como el hundimiento del Prestige o la riada de Biescas, suaviza el balance de los 1.800 incendios registrados en Galicia en los últimos doce días. «Las consecuencias no van a ser tan graves. Se han quemado miles de hectáreas, la mayoría de zarzas, eucaliptos y zonas boscosas que se recuperarán con una buena gestión. El objetivo fundamental era salvar los municipios y las viviendas y eso se ha cumplido».

Briega sigue preguntándose por los causantes de la catástrofe. «Se han unido muchos factores. Por un lado las condiciones del suelo, que estaba sequísimo. Y luego otros intereses, políticos y privados. Es triste saber que la mayoría de los fuegos han sido provocados y que la persona que lo hizo puede estar cerca y no ser sorprendida nunca».
 
El fuego arrasó el 2,6% de Galicia.

La oleada de incendios ya ha devastado Galicia, por lo que ahora urge minimizar los efectos sobre la fauna y la flora gallegas. De ahí que biólogos y edafólogos insistan en alertar sobre lo que debe y no debe hacerse en el monte, para evitar que se pierda lo único que queda tras haber ardido la vegetación: el suelo.

El presidente del Instituto de Investigaciones Agrobiológicas de Galicia ?un centro del Consejo Superior de Investigaciones Científicas?, Serafín González, asegura que la erosión que provocan las lluvias será más dañina donde más fuerte haya sido el incendio ?es decir, donde haya profundizado? y sobre todo en los terrenos en pendiente, donde el agua torrencial arrastra las cenizas y la materia orgánica que resistió al fuego. Para regenerar estas zonas, González insiste en evitar los trabajos con maquinaria pesada y en estabilizar y conservar la capa de cenizas, que contienen los nutrientes que ayudarán a sujetar el suelo y hacer crecer la vegetación. Para repoblar con rapidez es preciso sembrar plantas herbáceas que protegen rápidamente el suelo.

Si los árboles quemados son aprovechables para madera, indica, deben dejarse los restos de la tala sobre el terreno para que frenen la erosión. El presidente del instituto estima que zonas de robles o castaños tardarán entre 80 y 100 años en recuperarse si no consiguen rebrotar, una cifra que se reduce a 15 o 20 años si se trata de pinos o eucaliptos.

Las mismas recomendaciones hacen Amigos da Terra y el Colexio de Biólogos, que en colaboración con el departamento de Biología Celular y Ecología de la Universidade de Santiago (USC) han elaborado un tríptico con consejos muy sencillos sobre qué hacer para evitar la erosión. Talar lo menos posible, dejar restos forestales en sentido perpendicular a la pendiente para frenar las escorrentías, poner filtros vegetales cerca de los cauces para evitar los arrastres, no pisotear las zonas quemadas y evitar las talas de madera que sean muy agresivas y la entrada de maquinaria pesada en las fincas.

Felipe Macías, catedrático de Edafología de la USC, recuerda que lamentablemente los suelos gallegos (de granito) son muy erosionables, y alerta de que no pueden generalizarse los sistemas de repoblación, sino que en cada zona deben llevarse a cabo las técnicas adecuadas a los objetivos y a los terrenos.
 
JORGE SECO dijo:
Si los árboles quemados son aprovechables para madera, indica, deben dejarse los restos de la tala sobre el terreno para que frenen la erosión. El presidente del instituto estima que zonas de robles o castaños tardarán entre 80 y 100 años en recuperarse si no consiguen rebrotar, una cifra que se reduce a 15 o 20 años si se trata de pinos o eucaliptos.

Las mismas recomendaciones hacen Amigos da Terra y el Colexio de Biólogos, que en colaboración con el departamento de Biología Celular y Ecología de la Universidade de Santiago (USC) han elaborado un tríptico con consejos muy sencillos sobre qué hacer para evitar la erosión. Talar lo menos posible, dejar restos forestales en sentido perpendicular a la pendiente para frenar las escorrentías, poner filtros vegetales cerca de los cauces para evitar los arrastres, no pisotear las zonas quemadas y evitar las talas de madera que sean muy agresivas y la entrada de maquinaria pesada en las fincas.

Felipe Macías, catedrático de Edafología de la USC, recuerda que lamentablemente los suelos gallegos (de granito) son muy erosionables, y alerta de que no pueden generalizarse los sistemas de repoblación, sino que en cada zona deben llevarse a cabo las técnicas adecuadas a los objetivos y a los terrenos.
Gracias por la información, Jorge ;)
 
LA DYA VALORA POSITIVAMENTE LA LABOR REALIZADA ESTOS DIAS LUCHANDO EN GALICIA CONTRA EL FUEGO.


El operativo especial enviado por la DYA ha permanecido 4 dias en esta comunidad como apoyo a los servicios de extincion de incendios.


El operativo asistencial de DYA enviado el pasado día 11 a Galicia, y compuesto por 5 ambulancias todo-terreno, 2 vehículos todo-terreno de apoyo, un hospital de campaña hinchable, y 15 técnicos, se encuentra ya en sus bases de origen, después de haber trabajado intensamente durante este puente en las provincias de A Coruña y Ourense.

Recordemos que estos medios llegaban el sábado día 11 a El Ferrol (A Coruña), en respuesta a la petición de ayuda que emitió el Centro de Coordinación de Extinción de Incendios de Galicia ante la situación que estaban creando los cientos de incendios que asolaban la Comunidad.

Después de trabajar todo el día en esa localidad, y de pernoctar en la Base Naval de El Ferrol, el equipo se desplazó el domingo a la localidad de Carballino (Ourense), donde los efectivos de DYA se sumaron a recursos de extinción de incendios de las Diputaciones de Araba, Bizkaia y Gipuzkoa, Bomberos de Bilbao, del Valle de Ayala (Araba) y de Vitoria, y a efectivos de la Dirección de Atención de Emergencias del Gobierno Vasco.

Después de dar por controlada la situación en Carballino, los equipos de DYA se desplazaron a la zona del Concello de Avión, concretamente a la localidad de Edreira, que se encontraba totalmente rodeada por el fuego. En este emplazamiento se trabajó hasta entrada la madrugada, tras lo cual las unidades se replegaron al Parque de Bomberos de Orense.

Todo el lunes transcurrió en el entorno del Concello de Avión, colaborando con los equipos locales de Protección Civil y con unidades del cuerpo de bomberos de Cataluña que se encontraban cubriendo la zona.

Tras una nueva noche en el Centro de Protección Civil de Ourense, y con la situación ya controlada en toda Galicia, los recursos de DYA volvieron a sus bases de origen en Alava, Cataluña, Vizcaya, Guipúzcoa, Navarra y Cantabria.


El guipuzcoano Eukeni Portu, coordinador de DYA sobre el terreno, valora la experiencia como muy positiva: “Realmente creo que allí hacía falta toda la ayuda del mundo, y en ese sentido nos hemos sentido muy útiles. Eso sí: haciendo de todo. En principio íbamos preparados para realizar asistencias sanitarias en terreno agreste, en previsión de tener que prestar apoyo a los propios equipos de bomberos o a la gente de los pueblos de peor acceso. Pero nos ha tocado hacer de todo: apagar fuegos, tirar de manguera, distribuir agua y alimentos entre las brigadas, hacer curas…”

La labor sanitaria, finalmente, sólo ha exigido unas pocas intervenciones. “Teníamos mucho miedo a los problemas respiratorios que podría originar un ambiente cargado con el humo de días y días de combustión ininterrumpida. Pero afortunadamente nuestra participación se ha saldado con unas pocas intervenciones leves, todas ellas entre el propio personal de emergencias que luchaba contra el fuego”.
 
«Carballino estaba rodeada totalmente por el fuego»
Un equipo de asistencia enviado por la DYA a Galicia regresa a sus bases tras colaborar en la extinción de incendios durante el fin de semana

JOSEAN BLANCO/

SAN SEBASTIÁN. DV. Fuego, aire caliente y envenenado, cientos de hectáreas de bosques resecos y pequeñas poblaciones rodeadas por los incendios. Este es el estino que esperaba al equipo de la DYA que fue enviado el pasado fin de semana a las provincias de La Coruña y Orense, en Galicia. Una temporada en el infierno que, afortunadamente, sólo ha precisado de intervenciones leves en los propios equipos de emergencia que luchaban contra el fuego.

El operativo asistencial se puso en marcha tras la petición de ayuda emitida por el Centro de Coordinación de Extinción de Incendios de Galicia ante la situación creada por los cientos de focos que asolaban esta comunidad. La DYA envió cinco ambulancias todoterreno, dos vehículos todoterreno de apoyo, un hospital de campaña hinchable y quince técnicos.

Estos medios llegaron el sábado a El Ferrol (La Coruña) y después de trabajar todo el día en esa localidad, y de pernoctar en la Base Naval de El Ferrol, se desplazaron a la localidad de Carballino (Ourense), donde se sumaron a los recursos de extinción de incendios enviados por las Diputaciones de Álava, Vizcaya y Gipuzkoa, a los Bomberos de Bilbao, del Valle de Ayala (Álava) y de Vitoria, y a los efectivos de la Dirección de Atención de Emergencias del Gobierno Vasco.

Situación grave

Eukeni Portu, coordinador de DYA sobre el terreno, señala que no han pasado miedo durante esos días vividos a pocos metros del fuego, aunque no eran ajenos a la gravedad de algunas situaciones: «El día que llegamos a Carballino nos encontramos con una población enteramente rodeada por el fuego, con excepción de un corredor por el que pudimos acceder nosotros. Realmente el riesgo de que las llamas alcanzaran el pueblo era alto, pero daba tranquilidad ver cómo se empleaban a fondo los bomberos».

Después de dar por controlada la situación en Carballino, se desplazaron a la localidad de Edreira, en el Concello de Avión, que también se encontraba rodeada por las llamas. «En Edreira vivimos una situación similar a la de Carballino, con la peculiaridad de que cerca del pueblo pasaba un gaseoducto. Si no se hubiera podido controlar el fuego, no sé lo que podría haber llegado a pasar», explica el coordinador de la DYA.

En este emplazamiento trabajaron hasta entrada la madrugada, tras lo cual se replegaron al Parque de Bomberos de Orense. El equipo de asistencia permaneció todo el lunes en el Concello de Avión colaborando con los equipos locales de Protección Civil y con unidades del cuerpo de bomberos de Cataluña que se encontraban cubriendo la zona. El martes, una vez que los incendios estuvieron controlados en toda Galicia, los recursos movilizados por la DYA volvieron a sus bases de origen en Álava, Cantabria, Cataluña, Vizcaya, Gipuzkoa y Navarra.

Experiencia positiva

Eukeni Portu ha valorado la experiencia vivida por el equipo como muy positiva: «Realmente creo que allí hacía falta toda la ayuda del mundo, y en ese sentido nos hemos sentido muy útiles. Eso sí: haciendo de todo. En principio íbamos preparados para realizar asistencias sanitarias en terreno agreste, en previsión de tener que prestar apoyo a los propios equipos de bomberos o a la gente de los pueblos de peor acceso. Pero nos ha tocado hacer de todo: apagar fuegos, tirar de manguera, distribuir agua y alimentos entre las brigadas, hacer curas »

La labor sanitaria, finalmente, sólo ha exigido unas pocas intervenciones. «Teníamos mucho miedo a los problemas respiratorios que podría originar un ambiente cargado con el humo de días y días de combustión ininterrumpida. Pero afortunadamente nuestra participación se ha saldado con unas pocas intervenciones leves, todas ellas entre el propio personal de emergencias que luchaba contra el fuego».

A pesar de todo, también hubo momentos entrañables: «Fue curioso ver a tanta gente del norte junta, a cientos de kilómetros de casa. Resultó que muchos de nosotros nos encontramos allí con amigos y conocidos que también se habían desplazado a Galicia para echar una mano.»

Y lo que todos los miembros de la expedición han destacado ha sido el apoyo recibido de los servicios de Protección Civil local: «Tanto en El Ferrol como en Ourense, los equipos de Protección Civil se encargaron de que no nos faltara agua, algo de comer, y un lugar donde pasar la noche. Realmente se portaron con nosotros de maravilla».
 
Tres nuevos incendios forestales están activos en Galicia

Tres nuevos incendios forestales están activos en Galicia.


Los incendios forestales volvieron hoy a Galicia, ya que esta tarde hay tres fuegos activos y los medios de extinción trabajan en sofocar las llamas, después de una tregua de seis días sin siniestros.

Las llamas surgieron pasado el mediodía, hora en la que habían subido notablemente las temperaturas y con viento del norte. En la provincia de A Coruña hay dos fuegos: en la parroquia ferrolana de Serantes, único incendio que, por ahora, precisa medios aéreos, y otro en Mazaricos.

También en la provincia de A Coruña han quedado extinguidos dos fuegos, en el ayuntamiento de Lousame, parroquia de Tállara, y en Baio, en el municipio de Zas.

En Lugo se ha controlado un incendio en Pedrido, en la capital, y hay otro activo en Ourense, en Muíños, mientras se apagó otro en A Mezquita.

La oleada de incendios que padeció Galicia se prolongó la pasada semana, hasta el martes, 15 de agosto, fecha en la que a las 20:30 horas ya no quedaba activo ningún fuego en la Comunidad.

Desde entonces, día en el que el presidente de la Xunta, Emilio Pérez Touriño, consideró que la crisis de los fuegos había quedado superada, no se registró ningún incendio hasta hoy, ya que se apagaron todos los fuegos, a lo que ayudaron las lluvias de los últimos días.
www.elcorreogallego.es

(Editado por ELFO)
 
El principio del futuro
Comienzan los trabajos de regeneración vegetal en Ponte Caldelas, en los que participan al menos diez voluntarios.
REDACCIÓN
Redacción.Santiago

Ponte Caldelas y Soutomaior fueron dos de los ayuntamientos más castigados por la ola de incendios, una especie de zona cero de la crisis de las llamas que arrasaron galicia. Quizá por eso han tenido la suerte, si es que se le puede llamar así, de estrenar las labores de regeneración vegetal de las zonas afectadas por el fuego, en las que participan, además de los especialistas, voluntarios llegados de toda Galicia.

Un grupo de diez voluntarios inscritos a través del Teléfono de Defensa do Monte Galego y un retén de la Mancomunidad de Montes de Ponte Caldelas, coordinados por el jefe provincial de Montes, Jesús de la Fuente, comenzaron ayer a efectuar estas tareas en la zona.

El objetivo de estos trabajos es que las lluvias no arrastren por las laderas la tierra sobre la que necesitan desarrollarse los distintos tipos de vegetales, para lo cual se utilizan las propias ramas de árboles quemados, biomasa o incluso troncos que taponan las posibles correntías en función del riesgo de que se produzcan.

Precisamente a las labores de corte de ramas y biomasa es a la que se dedican principalmente los voluntarios aportados por la Vicepresidencia de la Xunta, que continuarán con estos trabajos durante la semana en función de sus turnos de disponibilidad.

Una de las acciones inmediatas, según explicó De la Fuente, consisten en instalar bandas longitudinales de 50 a 100 centímetros de ancho con restos vegetales apelmazados contra el suelo. El objetivo consiste en que "cuando el agua llegue arrastrando material y sedimentos, se depositen en las bandas", según informa la agencia Europa Press.


A continuación de estas bandas se realiza un sembrado de 10 metros de semillas herbáceas, seguido de otra banda de vegetación.


Los voluntarios, según el jefe provincial de montes, realizan tareas de "poco riesgo" y "laboreo superficial realizado a mano", en las que cuentan con el apoyo de los miembros de las comunidades de montes en trabajos de desbrozado y corte, para las que se emplea maquinaria ligera como tijeras de podar, rastrillos, motosierras o desbrozadoras.

De la Fuente señaló que la fase de regeneración comienza por Ponte Caldelas "como ejemplo" de mancomunidad de montes "comprometida y motivada", además de ser una de las zonas más afectadas por los incendios, pero añadió que se mantendrán reuniones con otras comunidades de montes "dispuestas a trabajar con voluntarios". La finalidad, según Jesús de la Fuente, es "abarcar toda la superficie quemada, especialmente en zonas de pendiente y cercanas a los ríos".

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https://www.laopinioncoruna.com/secciones/noticia.jsp?pNumEjemplar=2128&pIdSeccion=4&pIdNoticia=67030&pVar=1156047741022
 
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