Sinceramente creo que las mujeres tienen una cualidad que los hombres no tenemos, en ese aspecto estoy deacuerdo con una de las participantes de este foro, y esa es la afectividad y las pocas sensaciones de fraternidad y amabilidad que se dan en la cabina asistencial.
Con respecto a lo de la fuerza, si es verdad que las mujeres "flaquean" un poco en el aspecto fuerza, pero al igual que lo hacen ellas, lo hacemos algunos de nosotros. El secreto está en la unión de fuerzas, si todos los miembros de la dotación, PESE A SU CONDICIÓN (Médicos, Enfermer@s, Técnicos, Camilleros o lo que quieras).
Muchas veces el problema reside en la falta de solidaridad, un paciente de 200Kg. hay que bajarlo de la camilla en la puerta del hospital y los dos técnicos de la ambulancia se están dejando la espalda mientras el Médico espera a una distancia prudencial de ellos con la carpeta en la mano y mirando como suda, a la izquierda del enfermero/a que se encuentra en su idéntica situación.
A veces sería imprescindible el olvidarnos de la condición de cada uno y luchar por un trabajo en equipo. Nadie se va a poner a hacer el trabajo del médico sin serlo, pero está claro que determinadas tareas no están delimitadas por titulación, y menos todavía por moral personal.
Con respecto a lo de una violación de una mujer que comentaba una compañera... Estaría muy bien que todos los que la atendiesen fueran mujeres, pero lo que no puedes hacer es cambiar una dotación entera de sanitarios, policías, bomberos y todo el personal de rescate que pueda intervenir en la acción solo por el mero hecho de tratarse de una mujer, así como no puedes revolucionar un hospital en busca de una médico para que atienda a la paciente.
A día de hoy, todo el mundo, sin distinción sexual, étnica o religiosa está tan cualificado como los demás para realizar sus propias funciones, y de no ser así, nos encontramos en una sociedad mercantil, en la que el que no realice bien su cometido, será pisado por una persona mucho mejor.
Pero no creo que sea el tiempo de decidir si mujer o hombre, ambos somos igual de buenos, y además el sexo contrario siempre nos ayuda a ser más felices