tanidya
e-mergencista experimentado
Un conductor ebrio mata a una niña de 6 años cuando cruzaba una calle en Ciudad Lineal
El suceso ocurrió hacia las cinco de la tarde, cuando la pequeña Dayanara Belén salía de casa con su madre y su hermanito de tres años a comprar un helado al parque.
El accidente ocurrió en cuestión de pocos segundos. La madre y su hijo pequeño salían del portal de su casa cuando Dayanara Belén, que iba cogida de la mano materna, se soltó. Corrió desde el portal de Juan Boscán, 13, hasta la calzada, apenas un metro, pues la calle es pequeña y tiene las aceras muy estrechas. Cuando alcanzó la carretera llegó la grúa, le golpeó con el lado derecho del parachoques y después le pasó por encima con las ruedas.
Poco después acudió el grupo de Investigación de Accidentes de Policía Municipal, que se encarga de las pesquisas. Fuentes policiales dijeron ayer a este periódico que se había realizado la prueba de alcoholemia al conductor de la grúa y que había dado positivo. La tasa de alcoholemia que tenía el detenido era de 0,74; es decir, cinco veces más de lo permitido a un profesional, que es de 0,15 mg/l.
"La grúa venía muy rápido", contaba ayer Julio, un primo de la niña que tenía la camiseta completamente ensangrentada después de intentar socorrerla. "Primero pareció que iba a frenar, porque le dio con el parachoques y la desplazó unos tres metros. Pero no lo hizo. Cuando la niña pareció que se iba a incorporar, él siguió conduciendo y pasó con las ruedas por encima de ella", explicó Julio.
Los sanitarios del Samur-Protección Civil ya no podían salvar a la niña, que sufría un terrible traumatismo craneoencefálico y torácico, según informó un portavoz de Emergencias Madrid. Después de unos 20 minutos de intentar reanimarla, sólo pudieron certificar su muerte. Dayanara Belén Sánchez tenía seis años y había nacido en Madrid, aunque sus padres son ecuatorianos. La niña tenía otro hermano de tres años que por su corta edad no se había enterado de la tragedia.
"Nada más atropellarla, la madre empezó a gritar y a perseguir a la grúa para que parase. El llegó hasta la esquina y ella lo bajó del vehículo -continuó explicando Julio-, pero él se echó a correr por la calle de aquí al lado [Ezequiel Solana]". Entonces los vecinos, que escucharon los gritos de la desesperada madre, atraparon al conductor y lo retuvieron hasta que llegó la Policía, según los testigos.
El conductor fue arrestado y llevado a dependencias policiales para pasar más adelante a disposición judicial. El hombre, de unos 30 años según los testigos, podría enfrentarse a los delitos de homicidio imprudente y omisión del deber de socorro, entre otros.
Psicólogos
Después del suceso, los agentes inspeccionaron la grúa en busca de pruebas. Además, los psicólogos del Samur-Protección Civil atendieron a los padres de la niña fallecida, pues estaban en fuerte estado de shock, según fuentes de Emergencias Madrid.
Los testigos de la tragedia no se explican la actitud del conductor a menos que fuera por su ebriedad, puesto que pareció que frenaba tras atropellar a la niña pero luego siguió. La grúa era una Nissan matrícula 8610 DRK que llevaba un rótulo de la Compañía Madrileña de Asistencia en Carretera. El vehículo también llevaba un remolque para transportar coches que en ese momento iba vacío.
www.elmundo.es
video de la noticia en:
https://www.elmundo.es/elmundo/2007/08/09/madrid/1186676620.html
- El conductor tenía una tasa de alcoholemia de 0,74
- Los padres tuvieron que ser atendidos por un equipo de psicólogos
El suceso ocurrió hacia las cinco de la tarde, cuando la pequeña Dayanara Belén salía de casa con su madre y su hermanito de tres años a comprar un helado al parque.
El accidente ocurrió en cuestión de pocos segundos. La madre y su hijo pequeño salían del portal de su casa cuando Dayanara Belén, que iba cogida de la mano materna, se soltó. Corrió desde el portal de Juan Boscán, 13, hasta la calzada, apenas un metro, pues la calle es pequeña y tiene las aceras muy estrechas. Cuando alcanzó la carretera llegó la grúa, le golpeó con el lado derecho del parachoques y después le pasó por encima con las ruedas.
Poco después acudió el grupo de Investigación de Accidentes de Policía Municipal, que se encarga de las pesquisas. Fuentes policiales dijeron ayer a este periódico que se había realizado la prueba de alcoholemia al conductor de la grúa y que había dado positivo. La tasa de alcoholemia que tenía el detenido era de 0,74; es decir, cinco veces más de lo permitido a un profesional, que es de 0,15 mg/l.
"La grúa venía muy rápido", contaba ayer Julio, un primo de la niña que tenía la camiseta completamente ensangrentada después de intentar socorrerla. "Primero pareció que iba a frenar, porque le dio con el parachoques y la desplazó unos tres metros. Pero no lo hizo. Cuando la niña pareció que se iba a incorporar, él siguió conduciendo y pasó con las ruedas por encima de ella", explicó Julio.
Los sanitarios del Samur-Protección Civil ya no podían salvar a la niña, que sufría un terrible traumatismo craneoencefálico y torácico, según informó un portavoz de Emergencias Madrid. Después de unos 20 minutos de intentar reanimarla, sólo pudieron certificar su muerte. Dayanara Belén Sánchez tenía seis años y había nacido en Madrid, aunque sus padres son ecuatorianos. La niña tenía otro hermano de tres años que por su corta edad no se había enterado de la tragedia.
"Nada más atropellarla, la madre empezó a gritar y a perseguir a la grúa para que parase. El llegó hasta la esquina y ella lo bajó del vehículo -continuó explicando Julio-, pero él se echó a correr por la calle de aquí al lado [Ezequiel Solana]". Entonces los vecinos, que escucharon los gritos de la desesperada madre, atraparon al conductor y lo retuvieron hasta que llegó la Policía, según los testigos.
El conductor fue arrestado y llevado a dependencias policiales para pasar más adelante a disposición judicial. El hombre, de unos 30 años según los testigos, podría enfrentarse a los delitos de homicidio imprudente y omisión del deber de socorro, entre otros.
Psicólogos
Después del suceso, los agentes inspeccionaron la grúa en busca de pruebas. Además, los psicólogos del Samur-Protección Civil atendieron a los padres de la niña fallecida, pues estaban en fuerte estado de shock, según fuentes de Emergencias Madrid.
Los testigos de la tragedia no se explican la actitud del conductor a menos que fuera por su ebriedad, puesto que pareció que frenaba tras atropellar a la niña pero luego siguió. La grúa era una Nissan matrícula 8610 DRK que llevaba un rótulo de la Compañía Madrileña de Asistencia en Carretera. El vehículo también llevaba un remolque para transportar coches que en ese momento iba vacío.
www.elmundo.es
video de la noticia en:
https://www.elmundo.es/elmundo/2007/08/09/madrid/1186676620.html