He sido voluntario de Cruz Roja Madrid durante dos años, siendo mi base principal Móstoles, y en ese tiempo puede que fueran entre quince y veinte el número de personas por las que no pudimos hacer nada para su supervivencia. Y hubo casos muy duros. Recuerdo un bebé que murió por ahogamiento o un chaval de veinticuatro años, deportista, que tras una fibrilación ventricular y ochenta minutos de rcp hasta el hospital San Carlos, por lo menos pudimos salvarle los órganos.
Ahora llevo unos meses en Cruz Roja de La Coruña, y entro menos de guardia (una vez a la semana más o menos). No llevo ninguno aquí de momento.
Te quiero decir, que forma parte de nuestro trabajo, porque ser voluntario en Cruz Roja no quiere decir que no sea un trabajo y algo hecho con profesionalidad. Por tanto, es cierto que son intervenciones que te afectan, pero también te tienen que enseñar a prepararte con ganas para que todo lo que tú y tus compañeros hagáis, sea todo lo que se podía haber hecho por ese ser humano. Un saludo y muchos ánimos. Lo que hacéis vale mucho y a veces no se os reconoce. Me incluyo.