Respuesta: Formas de estimular dolorosamente
[...]luego ella había vuelto con él (la esposa, la madre ya como que no).
Cómo eres, jefe
[...]El objetivo no es dejar al paciente en evidencia, sino salir del brete. Además no es lo mismo simular que tener una crisis conversiva.

Alerta de tocho

En mi opinión, la diferencia de objetivos es crucial. Considero imposible averiguar, en la "foto" que nosotros vemos de la situación, quién está
echándole cuento y quién se encuentra verdaderamente superado por las circunstancias. Sin embargo, si nos centramos en resolver la situación aguda (que es para lo que nos llaman), podemos establecer un modo de trabajar que mejore los resultados positivos y evite frustraciones de los sanitarios. Este es el mio, desde la perspectiva de unidad básica:
- · Evaluar rápidamente, mediante estímulo doloroso (creciente pero puntual) y tono muscular, que no se encuentra inconsciente.
- · Trasladar al paciente a un lugar lo más tranquilo posible.
- · Favorecer un entorno de confianza para expresarse libremente, explicando que sólo le escuchan profesionales sujetos al secreto profesional. Indicar al paciente que puede contar (o no) lo que él quiera, y que sólo se usará para ayudarle. Si no hay respuesta, lanzar preguntas abiertas sobre situación personal, familiar, laboral...
- · Aprovechar el tiempo de desconexión para realizar toma de constantes y exploración física completa.
- · Si pasado un tiempo tras la exploración sigue sin haber respuesta (no es frecuente), empiezo a pensar en el traslado al hospital. Como TES no puedo (ni quiero) dar altas, pero sólo dejaría a un paciente sin respuesta si estuviera en su casa y la familia entendiera la situación y estuviera dispuesta a colaborar (no suele ser lo habitual, ya que previamente se suelen dar conflictos en el hogar).
- · Si hay que trasladar, hacerlo con las máximas garantías de seguridad durante la movilización a la ambulancia (si no estuviera ya), empleando el tiempo que sea necesario. Así se limita el riesgo de lesión y se da un tiempo adicional para la recuperación espontánea.
- · En la transferencia hospitalaria, explicar claramente lo que hemos visto, lo que hemos hecho y por qué lo llevamos. Ni la aproximación de "este es un jeta" ni la de "lo traigo porque está inconsciente" cuando sabemos que no es el caso traen beneficios, y el personal receptor no suele poner mala cara ante una historia honesta (y si la acaban poniendo ya es problema suyo).
Durante muchos años he visto en compañeros y sentido personalmente una tendencia a considerar estos pacientes como
malos que nos intentan
engañar, y que si les evaluamos en profundidad, solicitamos una unidad avanzada o les trasladamos, ellos
nos han ganado. Puede que en alguna ocasión esto sea cierto (no en muchos porque no acabo de ver su ganancia), pero lo que sí descubrí hace tiempo que tengo claro es que yo
jamás me cambiaría por ninguno de ellos, y partiendo de ahí es imposible que me
ganen a nada.
Por tanto, yo hago mi trabajo lo mejor que pueda, y el resultado será el que tenga que ser. Por desgracia, la mayoría de estas situaciones tiene un origen complejo y multifactorial y no podemos resolverlas, y afrontar la crisis y orientar hacia una futura solución es lo máximo que podemos hacer. Considero que estos avisos no son ni fáciles ni tonterías, puesto que aunque no acaben con empeoramiento del paciente sí pueden suponer una fuente de reclamaciones y de frustración para los sanitarios.