El huracán 'Gustav' se degrada a tormenta tropical tras dejar siete muertos a su paso por Luisiana
02.09.08 - 09:22
Obama pide ayuda económica
El candidato demócrata a la Presidencia estadounidense, Barack Obama, ha pedido apoyo para las labores que realiza la Cruz Roja para asistir a los damnificados por la tormenta tropical 'Gustav', en una carta.
"Todavía no sabemos cual será el impacto del huracán, y esperamos con todos nuestros corazones que el daño no sea igual de grande que hace tres años", ha asegurado. "Pero sabemos que habrá daños, y hay algo que podéis hacer en este momento", ha añadido.
Obama ha asegurado que el apoyo financiero fortalecerá a organizaciones como la Cruz Roja estadounidense, que se encarga de las evacuaciones y ayudarán al regreso de los desplazados. Por ello, ha pedido a los ciudadanos norteamericanos que se realicen donaciones.
"Por favor, dad lo que podáis permitiros, aunque sean diez dólares, para asegurarnos de que la Cruz Roja americana tiene los recursos para ayudar a aquellos afectados por la tormenta", ha finalizado.
Ya suma más de un centenar de víctimas mortales durante su trayecto, 96 de ellas en el Caribe.
Más de 750.000 personas se han quedado sin electricidad por la ruptura de una línea central de la compañía Entergy
Se pronostica un contínuo debilitamiento y se espera que se convierta en depresión tropical a lo largo de la jornada
El 'Gustav' se debilitó ayer a tormenta tropical y se espera que pierda más energía durante las próximas 24 horas mientras avanza a través de los estados de Texas y Luisiana, donde siete personas han muerto, además de los 96 registrados a su paso por el Caribe. Según las autoridades cuatro de ellos eran enfermos en estado muy grave que fallecieron cuando eran evacuados desde hospitales en Nueva Orleans. Las otras personas murieron en dos incidentes separados por la caída de árboles.
El 'Gustav' tocó tierra ayer en la costa estadounidense del Golfo de México al oeste de Nueva Orleans como un huracán de categoría 2, con vientos de 175 kilómetros por hora, pero los diques reconstruidos tras el devastador paso en 2005 del huracán 'Katrina' parecieron mantener el agua fuera de la ciudad.
En su informe emitido a las 23.00 horas de la noche (05:00 hora peninsular), el Centro Nacional de Huracanes de Estados Unidos (CNH) dijo que los vientos máximos sostenidos del 'Gustav', que golpeó la costa de Luisiana como un huracán de categoría 2 horas antes, bajaron a 95 kilómetros por hora. "Se pronostica un contínuo debilitamiento y se espera que se convierta en depresión tropical" hoy, indicó el centro con sede en Miami.
El reporte redujo los temores de una repetición del desastre causado por el huracán 'Katrina' hace tres años, cuyas inundaciones desbordaron los diques, sumergiendo el 80% de la ciudad y aislando a miles de personas. Por ello, el alcalde de Nueva Orleans, Ray Nagin, ordenó una
evacuación obligatoria de los 239.000 habitantes de la ciudad, razón por la que los vehículos colapsaron las carreteras.
Consecuencias
En este ocasión, la fuerza inicial del 'Gustav' acumuló toneladas de agua al río Mississippi, el lago Pontchartrain y los canales de Nueva Orleans, presionando las barreras que fueron reconstruidas a pesar de que hace tres años fallaron. Las aguas se concentraron en los muros de contención y salpicaron a través de las grietas en el vulnerable sistema de barreras.
Quince centímetros de agua inundaron algunas calles cerca del Canal Industrial de Nueva Orleans. Los funcionarios han advertido de que aunque los diques no se habían visto sobrepasados, aún están en peligro, aunque algunos residentes emergieron de hogares tapiados aliviados de encontrar sólo ramas de árboles y señales de tránsito arrancadas.
El gobernador de Luisiana, Bobby Jindal, ha explicado que pueden tardar más de dos semanas en restaurar el servicio eléctrico, ya que más de 750.000 personas se han quedado sin electricidad por la ruptura de una línea central de la compañía Entergy.
El 'Gustav' atravesó el corazón del Golfo de México, repleto de plataformas petroleras, pero los precios del crudo y del gas natural bajaron a medida que el huracán se debilitaba, primero a categoría 2, con vientos de 177 kilómetros por hora, y luego siguiera perdiendo fuerza para convertirse en tormenta.