Luis Hernández R.
e-mergencista novel
Hola a todos. Aprovecho de saludarlos a todos en mi primer post y agradecerles por las futuras respuestas. Hace tiempo que los leo pero recién me acabo de crear una cuenta.
Bueno. Yendo al grano quiero plantearles la siguiente cuestión, que a propósito leí en los diferentes temas de esta página pero no encontré la respuesta precisa. La pregunta es:
¿Cuándo y por qué cambiar de dispositivo de administración de oxígeno? Tenemos dispositivos de administración de O2 por naricera o bigotera, mascarilla de no reinhalación, bolsa-mascarilla de resucitación o AMBÚ, todos con diferentes flujos y porcentajes de oxigenación (recordando que cuando se establece, por ejemplo, que la naricera o bigotera a 1 lt/min genera 24% no es que le sume 24% al 21% ambiental, sino que eleva de 21% a 24%). Sin embargo, mi duda radica en cuándo y hasta cuándo decidimos utilizar la naricera y optamos por reemplazarla por una mascarilla de no reinhalación o cuando decidimos usar bolsa-mascarilla de resucitación. Respecto a la bolsa-mascarilla de resucitación tengo entendido que se usa en casos de pacientes con FR menores a 10 o superiores a 30 que se acompañen de signos de insuficiencia respiratoria tales como cianosis, uso de musculatura accesoria, alteración de conciencia, taquicardia o bradicardia severa, también en casos de Paro Respiratorio, Paro Cardiorespiratorio y por último en aquellos pacientes que no responden a la mascarilla de no reinhalación. Entonces la duda, recalco, recae en qué criterio usar para decidir ir directo con una mascarilla de no reinhalación, o cuando decidir cambiar la naricera por la mascarilla.
Espero de su ayuda.
Saludos.
Bueno. Yendo al grano quiero plantearles la siguiente cuestión, que a propósito leí en los diferentes temas de esta página pero no encontré la respuesta precisa. La pregunta es:
¿Cuándo y por qué cambiar de dispositivo de administración de oxígeno? Tenemos dispositivos de administración de O2 por naricera o bigotera, mascarilla de no reinhalación, bolsa-mascarilla de resucitación o AMBÚ, todos con diferentes flujos y porcentajes de oxigenación (recordando que cuando se establece, por ejemplo, que la naricera o bigotera a 1 lt/min genera 24% no es que le sume 24% al 21% ambiental, sino que eleva de 21% a 24%). Sin embargo, mi duda radica en cuándo y hasta cuándo decidimos utilizar la naricera y optamos por reemplazarla por una mascarilla de no reinhalación o cuando decidimos usar bolsa-mascarilla de resucitación. Respecto a la bolsa-mascarilla de resucitación tengo entendido que se usa en casos de pacientes con FR menores a 10 o superiores a 30 que se acompañen de signos de insuficiencia respiratoria tales como cianosis, uso de musculatura accesoria, alteración de conciencia, taquicardia o bradicardia severa, también en casos de Paro Respiratorio, Paro Cardiorespiratorio y por último en aquellos pacientes que no responden a la mascarilla de no reinhalación. Entonces la duda, recalco, recae en qué criterio usar para decidir ir directo con una mascarilla de no reinhalación, o cuando decidir cambiar la naricera por la mascarilla.
Espero de su ayuda.
Saludos.