Mariano J.
e-mergencista experimentado
A veces, hay que enrollarse
Yo sigo de acuerdo en mantener que un programa de televisión es complicado desde el punto de vista de encontrar a un "rescatador" que quiera hacer pública su experiencia acompañado de "su" rescatado porque en un rescate nunca hay " mío " ni " tuyo " ni " nuestro " sino, simplemente " personas ".
Es más fácil o puede ser más fácil lo segundo: Que el "rescatado" sienta de verdad que hay que ir a televisión a contar el caso como muestra de especial y sincero agradecimiento hacia su rescatador o como testimonio de lo que fué una asistencia o una emergencia.
El mensaje de Isabel Herrán lo entiendo y lo comparto porque hay preguntas o hay puntos que no vale decir " me gusta " o " no me gusta " esto o lo otro sino que hay que aclarar la respuesta aunque esta respuesta pueda ser larga, extensa o de matices.
"Vidrito" hizo referencia a un riesgo que ella veía que pudiera tener un programa de televisión. " Vidrito " fué sincera y lo explicó a su manera de poner emoticons y de hablarnos de cómo se enfoca este tipo de experiencias televisivas en su páis.
Con todo lo dicho, habría ya que ir haciendo resúmenes de pros y contras de un programa de televisión porque la idea de sacar en "antena" experiencias es positiva, se aprenden cosas y se conocen casos pero una cosa es la idea en sí y otra, muy distinta, es qué pautas se siguen para elaborar la marcha del programa.
Cuando responsables del programa de televisión dieron a e-mergencia.com la oportunidad de entrar en la propia dinámica del programa eso ha sido un paso de confianza que, por parte de todos, requiere sensatez en no echar las campanas al vuelo y tener los piés en la tierra en la medida que todos hemos de ser profesionales y no hay que ir a un programa por el sólo hecho de ir por ir sino que hay que ser "solidario" en el sentido de tener cuidado en que un compañero o compañera que haya participado en el mismo rescate no se vea desplazado en el papel que todos tuvieron en el curso del rescate.
Yo sigo de acuerdo en mantener que un programa de televisión es complicado desde el punto de vista de encontrar a un "rescatador" que quiera hacer pública su experiencia acompañado de "su" rescatado porque en un rescate nunca hay " mío " ni " tuyo " ni " nuestro " sino, simplemente " personas ".
Es más fácil o puede ser más fácil lo segundo: Que el "rescatado" sienta de verdad que hay que ir a televisión a contar el caso como muestra de especial y sincero agradecimiento hacia su rescatador o como testimonio de lo que fué una asistencia o una emergencia.
El mensaje de Isabel Herrán lo entiendo y lo comparto porque hay preguntas o hay puntos que no vale decir " me gusta " o " no me gusta " esto o lo otro sino que hay que aclarar la respuesta aunque esta respuesta pueda ser larga, extensa o de matices.
"Vidrito" hizo referencia a un riesgo que ella veía que pudiera tener un programa de televisión. " Vidrito " fué sincera y lo explicó a su manera de poner emoticons y de hablarnos de cómo se enfoca este tipo de experiencias televisivas en su páis.
Con todo lo dicho, habría ya que ir haciendo resúmenes de pros y contras de un programa de televisión porque la idea de sacar en "antena" experiencias es positiva, se aprenden cosas y se conocen casos pero una cosa es la idea en sí y otra, muy distinta, es qué pautas se siguen para elaborar la marcha del programa.
Cuando responsables del programa de televisión dieron a e-mergencia.com la oportunidad de entrar en la propia dinámica del programa eso ha sido un paso de confianza que, por parte de todos, requiere sensatez en no echar las campanas al vuelo y tener los piés en la tierra en la medida que todos hemos de ser profesionales y no hay que ir a un programa por el sólo hecho de ir por ir sino que hay que ser "solidario" en el sentido de tener cuidado en que un compañero o compañera que haya participado en el mismo rescate no se vea desplazado en el papel que todos tuvieron en el curso del rescate.