Persona fallece tras ser atacado por perros guardianes

Estado
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Isabel Herrán

e-mergencista experimentado
Pepelu dijo:
Lo que me parece más raro de todo esto es que los perros de ataque se comieran al intruso, ya que ;creo yo y sino Isabel porfavor corrigeme; estan entrenados para atacar y reducir, pero no para zamparse a la presa :|
Así es Pepelu, por éso comenté anteriormente que no era lógico que se ensañaran con ella y que a mí me sonaba más a que llevaban días sin comer...


Pepelu dijo:
Por cierto y para terminar, con respecto de agredir a alguien que a entrado en tu casa de forma ilicita para robar, aquí en España mucho ojito, que a quién se le cae el pelo es al agresor no al mangante (una verguenza pero cierto, o por lo menos así me lo comento la Guarida Civil ante un robo en mi vivienda) vergonzoso.
Opino igual. Por lo visto que debes dejar que alguien amenace contra tu vida o la de tus familiares o contra tu propiedad, no vaya a ser que le hagas daño. Ya te digo que si yo en casa no tuviese cartel avisando de que tengo perro, si mañana entra un ladrón, violador, asesino o quien sea y el perro le hace un ligero rasguño, le rompe la ropa o lo que sea... me puede denunciar y todavía tendría que pagarle yo...

Hay un caso de un conocido que trabaja con perros de seguridad (¿tampoco los permitimos?) que en una ocasión, estando de guardia en un recinto privado, entraron dos ladrones. El vigilante les sorprendió, les dió el alto, ellos le amenazaron con armas blancas y él soltó al perro. Cuando el perro llegó al ladrón, éste le clavó un cuchillo y lo mató. Los cacos fueron detenidos y el que fue supuestamente agredido por el perro denunció que le había mordido... tuvieron que indemnizarle... A ver cómo se come uno éso... que le cuenten todas estas historias al dueño de aquel perro...
 
No me interesaba discutir tampoco Isabel, porque también se cómo se termina cuando se habla sobre ANIMALES agresivos entre defensores y detractores.

Hablando de casos que nos ocurren, incendio urbano en el Barrio de San José de Valderas en Alcorcón en una séptima planta (SEPT. 03), varias personas heridas por intoxicación y desde la vivienda de donde se propaga el incendio dos personas atrapadas en su interior, propietarias a su vez de un PIT-BULL. Animal, por cierto, de esos que no son tan inteligentes como LOS SERES HUMANOS (¿¿O tampoco es así??), y no sabe el pobrecito quién son los buenos y los malos. El susodicho animal, supongo que por los nervios del incendio agrede a su dueño causándole diversas heridas inciso contusas que posteriormente precisan de traslado urgente al hospital, al intentar éstos salir. El perro sale al rellano de la escalera, donde hay 3 puertas de vecinos más, agrediendo y no precisamente de manera verbal a todo el que se encuentra por medio. Resultado final más de 5 personas agredidas por el querido animalito.
Resultado final......3 impactos de bala por parte de un miembro de la Policía Municipal... y el pobre animalito falleció... y si no es así te aseguro que merma a la plantilla municipal de emergencias en más de veinte personas.
¿Tendría Hambre?¿Tendría miedo? Lo que te puedo asegurar y estaba presente es que lo que tenía era una mala leche tremenda.

Si siempre que ocurre un accidente entre ANIMALES y PERSONAS andamos disculpando al primero, siempre seguirán ocurriendo este tipo de problemas.
 

Eusebio

e-mergencista experimentado
Bueno, siendo lo más objetivo posible, creo que ni una cosa ni la otra.
En este caso concreto si yo hubiese estado presente y hubiera tenido un arma hubiera disparado a los perros (seguramente por ignorancia, pero lo hubiera hecho.)

Ha de prevalecer la vida humana sobre cualquier otra (me consta que en eso estamos todos de acuerdo) y aunque hubiera corrido el riesgo de herir a la persona, hubiera disparado. Lo que sí os aseguro es que sería incapaz de presenciar cómo le devoraban poco a poco. No tengo agallas para eso.

En mi opinión los animales debían llevar por fuerza varios días sin comer y los equipos de intervención no estaban formados para hacer frente a la situación.

De todas formas, no me atrevo a opinar categóricamente ya que desconozco el contexto social y legislativo del país en el que se produjo la agresión que , seguro, es distinto al de España.

Y por favor, tengamos en cuenta que la comunicación electrónica es ya de por sí difícil, lo mejor cuando se tiene duda sobre algo escrito sobre un compañero es pedirle que lo aclare. Estoy convencido de que estáis más de acuerdo de lo que aquí parece...

Un saludo :wink:
 
Bueno, Eusebio esto sea de manera electrónica o no es una afirmación lapidaria que demuestra que hay gente que no entiende que ha de prevalecer la vida humana sobre la de un animal:

Isabel Herrán dijo:
Si matan a los perros para salvar a ese hombre... entonces, se acabó el tema de los perros de seguridad, porque nadie querría tenerlos pensando que mañana les matarán porque hicieron su trabajo. Por no hablar de lo terriblemente injusto, más que injusto, incongruente.. enseño a un perro y por ello lo matan... :?
Vamos, digo yo ¿no?..
Y que conste que lo digo con todos mis respetos a esta Señora, cada cual que opine y tenga los valores que quiera.
 

Isabel Herrán

e-mergencista experimentado
Alfa0alcorcon, ni tú ni yo estábamos allí, así que no creo que ninguno estemos en condiciones de opinar justamente sobre ese tema.

Sí te agradecería que no me juzgues y menos por lo que ignoras completamente, aparte de que en todo momento me he abstenido de entrar en la polémica que tú quieres crear una y otra vez. Es una costumbre muy extendida ésa de acusar a quienes queremos y admiramos a los perros de que comparamos a los perros con los humanos. Es desagradable oirlo una y otra vez y, sobre todo, ver cómo la gente se atreve a juzgarte y ¡cualquiera osa contradecir un tema semejante!

Me gustaría comentarte sólo una cosa y quizás comprendas mejor y juzgues menos:

Quizás sabes que me dedico al trabajo con perros de rescate o búsqueda de personas. Dedico mucho tiempo, esfuerzo y conocimientos a esta tarea y además, un perro que desde que se adquirió con un mes y medio, ha sido dedicado a esta tarea.

¿Sabes que cada vez que envío al perro bajo un edificio a buscar a una persona soy consciente de que hay bastantes posibilidades de que el edificio termine de hundirse y el perro se quede dentro? ¿Y sabes por qué lo hago? Porque sé que gracias a nuestro esfuerzo y a la ayuda de ese animal, que sin saberlo está arriesgando su vida, podemos salvar la vida de una persona.

Y adoro a ese perro, te lo aseguro. Ahora juzga, si crees que puedes, pero con más datos.
 
Vamos a ver, por costumbre y educación, no suelo juzgar o prejuzgar a la gente sin conocimiento, sin hechos feacientes y/o mediatizado por lo que la gente pueda decir o por lo que diga la mayoría.

Me limito en algunos casos, como por ejemplo éste, a comentar o juzgar las afirmaciones que una persona diga o deje de decir; que, a mi opinión, transgredan la lógica de los valores mínimos que considero que hay que tener. Y sintiéndolo mucho, y me reitero que es a mi opinión, tú lo has hecho; sirva de ejemplo la frase que cité anteriormente y, que en cualquier tipo de castellano que se interprete es lo que es, ni más ni menos.

Referente a lo de opinar justa o injustamente sobre ese tema, permíteme a su vez recomendarte que te apliques tú también lo que dices, aunque creo que todos estamos en el derecho, dentro de unas normas, eso sí, de opinar lo que deseemos.

Sobre tu trabajo con esos animales o que te dediques a ellos, cierto es que ignoro ese mundo, cierto también es que ni me interesa, pero como todo lo respeto.

Respecto a poder juzgar con más datos y si creo que puedo, dedícate unos minutos a leerte lo siguiente:

"Miércoles 01 Mayo 2002. Número 05- Volumen 56 p. 425 - 429

Originales

Mordeduras de perro. Análisis de 654 casos en 10 años

R Méndez Gallarta M Gómez Telladoa I Somoza Argibaya J Liras Muñoza E Pais Piñeiroa D Vela Nietoa

Servicio de Cirugía Pediátrica. Hospital Materno-Infantil Teresa Herrera. Complejo Hospitalario Juan Canalejo. La Coruña.

Antecedentes

Las mordeduras de perro en niños continúan recibiendo una atención especial por parte de los medios de comunicación, sobre todo con respecto al control de ciertas razas catalogadas como agresivas. Se estima que alrededor del 1 % de las atenciones urgentes a niños en edad escolar se deben a mordeduras de perro y el 75 % de las agresiones por perros suceden en niños. Si bien la mayoría de estas mordeduras no producen lesiones graves, el 20-45 % de los niños menores de 15 años refieren haber sido mordidos por un perro durante su infancia.

Objetivo

Detallar la naturaleza real del problema en nuestra población para poder determinar las medidas preventivas prehospitalarias idóneas que disminuyan la incidencia de este proceso.

Material y métodos

Desde el año 1991 hasta el año 2000 se recogieron de forma retrospectiva las historias de los pacientes con lesiones causadas por mordeduras de perro atendidas de forma urgente en el Hospital Infantil Teresa Herrera del Complexo Hospitalario Juan Canalejo de La Coruña. Para ello se creó un registro de pacientes en el cual figuraban datos acerca de la edad y el sexo del niño, la raza del perro, la relación del animal con el niño, la localización de las lesiones, la naturaleza del ataque, las secuelas probables, la necesidad de hospitalización y las complicaciones aparecidas en su tratamiento. El estudio descriptivo retrospectivo de los datos no paramétricos se hizo con el test de la chi cuadrado (x2) de Pearson. Se estimó el odds ratio con un intervalo de confianza del 95 % (0,05).

Resultados

En el período de 10 años comprendido entre enero de 1991 y diciembre de 2000 fueron atendidos 654 casos de agresiones por perros en pacientes menores de 14 años. La edad media de los pacientes fue de 5,09 años, con una predilección por los niños respecto a las niñas (2,75/1). En el 79 % de los casos el perro era conocido (familia, amigos, vecinos). El 38 % de los ataques fueron debidos a perros de raza pastor alemán y el 35 % a razas cruzadas. El 65 % de las lesiones se localizaron en cabeza y cuello, sobre todo en aquellos casos de pacientes menores de 4 años. Las agresiones fueron graves en el 5 %. Ingresaron en la unidad de cuidados intensivos pediátrica (UCIP) 13 pacientes. Precisaron hospitalización 98 pacientes por las características de las lesiones, con una estancia media de 6 días. Se presentaron complicaciones infecciosas en 32 casos.

Conclusiones

Las lesiones debidas a mordeduras de perro en niños de nuestro medio si bien no suelen ser graves, pueden producir secuelas estéticas faciales importantes. La alta incidencia de este problema en nuestra comunidad obliga a abordar en un debate social una serie de medidas de prevención y concienciación.

Introducción

Las agresiones de perros a seres humanos constituyen una endemia en la sociedad actual. Aproximadamente el 70 % de estas agresiones se producen en pacientes pediátricos1,2. Se estima que el 1 % de las atenciones en servicios de urgencias a niños menores de 12 años se deben a mordeduras de perros3,4. Esto implica que anualmente en España 70.000 niños sufran agresiones por perros (200 pacientes al día). Aunque en la mayoría de los casos estas lesiones son leves y no precisan atención sanitaria, el 85 % de los casos fatales con desenlace mortal se producen en niños menores de 12 años5,6. Casi la mitad de los niños menores de 15 afirman haber sido mordidos por un perro alguna vez durante su infancia7.

El problema de las mordeduras de perro en los últimos años ha vuelto a ponerse de actualidad debido fundamentalmente a agresiones mortales por perros de razas denominadas agresivas o "de ataque" como Pit-bull terriers, doberman, Rottweiler, Staffordshire bull terriers, etc. Si bien son estas lesiones graves y espectaculares las que más han llamado la atención en los medios de comunicación, la realidad de las mordeduras de perro en nuestro medio es bien diferente y tiene poco que ver con estas noticias alarmantes8-10.

Se recomienda que los pediatras informen acerca de este problema para lograr una concienciación social y conseguir establecer una normas de prevención tanto en el ámbito familiar como sociopolítico para ayudar a evitar o por lo menos reducir la amplia frecuencia de estas lesiones11-13.

El objetivo del trabajo es detallar la naturaleza real de las mordeduras de perro a niños de nuestro medio para tomar medidas de prevención primaria basadas en los resultados obtenidos.

Material y métodos

Estudio descriptivo, retrospectivo por revisión de historias clínicas. El ámbito del estudio comprende fundamentalmente el área sanitaria de La Coruña-El Ferrol; se han incluido también pacientes provenientes de otras áreas sanitarias, remitidos como centro de referencia.

Se ha recopilado la información de los ni&nt ilde;os agredidos por perros y atendidos en el Hospital Infantil durante el período de 10 años (de enero de 1991 a diciembre de 2000). En ella se recogieron datos acerca de la edad y el sexo del niño, la raza del perro, la relación del animal con el niño y su familia, el contexto de la agresión, la localización de las heridas, la gravedad de éstas, las secuelas y las complicaciones aparecidas, así como la necesidad de ingreso tanto en la planta de hospitalización quirúrgica como en la unidad de cuidados intensivos pediátricos (UCIP).

Todos los niños fueron atendidos inicialmente en el servicio de urgencias del hospital para realizar la limpieza inicial de la herida antes del cierre quirúrgico primario cuando fue necesario. De la misma forma, todos los casos fueron evaluados por un cirujano infantil. El protocolo de atención inicial en todos los pacientes consistió en limpieza exhaustiva de la herida mediante irrigaciones con suero fisiológico a alta presión, aplicación de povidona yodada, desbridamiento de áreas necróticas, sutura quirúrgica primaria, profilaxis antitetánica en su caso y antibioterapia con amoxicilina-clavulánico por vía oral como primera opción. El ingreso hospitalario se decidió en función de la gravedad de las heridas, la edad de los pacientes y la localización de las lesiones. En todos los casos que precisaron ingreso hospitalario, la antibioterapia fue administrada por vía intravenosa durante un mínimo de 72 h.

Se han incluido en el estudio todos los niños menores de 14 años que fueron atendidos en el hospital, tanto si precisaron ingreso como si fueron dados de alta tras la cura urgente. Se han excluido del estudio a aquellos casos en los cuales la documentación o el registro de datos estaba incompleto en el historial clínico.

Las variables recogidas se analizaron con el programa estadístico SPSS 10.0. Para los datos no paramétricos se utilizó el test de x 2 de Pearson. Se estimó el odds ratio con un intervalo de confianza del 95 %.

Resultados

En los 10 años del estudio (1991-2000) se atendieron 654 niños atacados por perros. El 70 % de los pacientes fueron varones (n = 458) (fig. 1). Las edades estaban comprendidas entre 13 meses y 13 años (media 5,09 años) (fig. 2). El 65 % de los ataques se produjeron en los meses de verano y en particular los fines de semana (73 %). El 62 % de los niños pertenecían al medio urbano frente al medio rural el 58 %. El perro era la mascota de la familia o perteneciente a algún conocido en el 79 % (517 animales) (fig. 3). Las tres cuartas partes de las agresiones se produjeron en el lugar de residencia del perro. El 40 % de las agresiones se calificaron como "no provocadas" en la descripción que relataron las familias del niño. El 38 % de los perros eran pastores alemanes (German shepperd) y el 35 % eran cruces de diversas razas. Es probable que muchos de los perros caracterizados como "pastor alemán" en realidad se refirieran a la descripción genérica de un perro grande y oscuro. El 27 % lo constituían diferentes razas de perros tanto de los denominados "agresivos" (doberman, Rottweiler, pit-bull, fila brasileño) como de los "de compañía" (cocker, collie, pastor catalán, pequinés, setter) (fig. 4). El 89 % de los perros eran machos.

En 5 casos, los padres de las víctimas se dedicaban a la cría de los perros como profesión. Sólo el 8 % de los propietarios del perro aseguraron el sacrificio del animal como consecuencia del ataque.

El 65 % de las lesiones se localizaron en la cabeza y/o cara. La región facial fue especialmente afectada en los menores de 4 años (en estos casos la cara de los niños está a la altura de la cabeza del perro y además estos pequeños no son capaces de defenderse con sus extremidades durante el ataque). Comprobamos una clara diferencia en la localización de las heridas en función de la edad del niño, así cuanto mayor era el paciente, más frecuencia de lesiones en extremidades, mientras que a menor edad, más afectación en cara, cabeza y cuello (fig. 2). Las lesiones fueron graves en el 5 % de los pacientes. Precisaron ingreso en UCIP 13 casos (2 %) con 48 h de estancia media. Necesitaron ingreso en la planta de hospitalización 98 pacientes (15 %) (estancia media, 6,08 días). En 32 casos se registraron complicaciones infecciosas tras la sutura y limpieza de la lesión (4,9 %). En el 3 % de los niños las secuelas estéticas fueron consideradas graves. Cuatro pacientes precisaron control por la unidad de salud mental infantil por cuadros reactivos postraumáticos secundarios al ataque.

El análisis de los datos demostró una relación estadísticamente significativa entre la localización de las lesiones y la edad para el grupo de pacientes menores de 5 años (p < 0,001). De la misma form1a, en este grupo de pacientes el 90 % de los perros agresores eran la mascota de la familia. No existió relación estadística entre la raza del perro y la localización de las heridas o la gravedad de éstas. Igualmente tampoco objetivamos una relación con significación estadística entre la gravedad de las lesiones y el sexo del niño, si bien es importante destacar que en el 70 % de los casos la víctima era un varón. La relación entre la época de los ataques y la gravedad de los mismos sí evidenció una relación estadística (p < 0,001) y se comprobó que el 65 % de las agresiones sucedieron en los meses de junio a septiembre.

Discusión

Las mordeduras de perro en niños son un problema frecuente en nuestro ámbito sanitario. Provocan una serie de efectos físicos y psicológicos, tanto para las víctimas como para sus padres. En la mayoría de los casos la víctima es hijo de los dueños del perro o bien el animal es conocido por el paciente y los ataques se producen en el lugar de residencia del perro. En función de los resultados de nuestro estudio, el mito de que son las razas agresivas y los perros extraños al entorno familiar los causantes de las agresiones a niños, no parece ser cierto: el verdadero problema lo constituyen los perros conocidos y de la familia de razas denominadas "no agresivas", pues suponen casi las dos terceras del global de los ataques registrados. Aunque en nuestros datos puede comprobarse cómo el número de ataques mantiene una tendencia regresiva en los últimos años, la gravedad de las lesiones y el número de ingresos realizado no sigue este patrón descendente.

Si bien en algunos casos se pueden objetivar situaciones de riesgo de cara a una posible agresión (el animal está comiendo, en celo, durmiendo o rodeado de cachorros), un gran número de casos no se asocia a ninguna provocación por parte de los niños1,14. Las lesiones más graves afectaron a niños menores de 5 años, se localizaban en la cara y precisaron ingreso hospitalario. Es difícil explicar cómo puede un niño de 3 o 4 años "provocar" tanto a un perro considerado su mascota como para que éste le cause lesiones graves en la región facial.

Nuestro trabajo tiene un sesgo evidente en el número de casos, ya que sólo se han contabilizado los pacientes referidos a nuestro hospital y estos casos según diversas series internacionales podrían suponer sólo el 25 % del global de las agresiones de perros a niños, pues la mayoría son pequeñas mordeduras que sólo producen erosiones leves y se tratan en el domicilio familiar o en los centros de atención primaria15-18.

Comparando los resultados con otros publicados hemos objetivado diferencias, sobre todo en la raza de los perros, ya que en los países anglosajones son más frecuentes las razas de perros alsacianos y retriever8,5,19. Las grandes series también demuestran que la mayoría de los ataques tienen lugar en el domicilio del perro y no en los parques públicos20. Si bien los trabajos consultados difieren en cuanto al porcentaje de afectación de las lesiones en la cara y cuello frente a las extremidades, las cifras varían entre el 50 y el 80 %10,21-23. No tenemos datos registrados en nuestro estudio acerca de las características del animal con respecto a su entrenamiento, situación (encadenado, bozal), reincidencia en mordeduras a seres humanos y comportamientos agresivos anteriores, aunque Mathews y Lattal2 indican este aspecto como uno de los más importantes de cara al desarrollo del ataque24,25. No hemos podido llevar a cabo una comparativa con otros trabajos realizados en España ya que el número de estudios es muy escaso y con pocos casos clínicos10.

En conclusión, creemos que los resultados de este estudio deberían originar un debate social para adoptar una serie de medidas preventivas dirigidas a la disminución de este problema.

Agradecimientos

Este trabajo no habría sido posible sin la colaboración inestimable de todo el personal auxiliar y de enfermería del Servicio de Urgencias y del Servicio de Cirugía Pediátrica del Hospital Materno-Infantil Teresa Herrera perteneciente al Complejo Hospitalario Juan Canalejo.


Correspondencia: Dr. R. Méndez Gallart.Servicio de Cirugía Pediátrica. Hospital Materno-Infantil Teresa Herrera. Complejo Hospitalario Juan Canalejo.As Xubias, 84. 15006 A Coruña.
Correo electrónico: [email protected]bido en agosto de 2001.Aceptado para su publicación en noviembre de 2001.


Referencias Bibliográficas:
1. Dog bites to humans­demography, epidemiology, injury, and risk. Dog bites to humans­demography, epidemiology, injury, and risk. J Am Vet Med Assoc 2001; 218: 1923-1934.
2. A behavioral analysis of dog bites to children. A behavioral analysis of dog bites to children. J Dev Behav Pediatr 1994; 15: 44-52.
3. Dog bite-related fatalities from 1979 through 1988. Dog bite-related fatalities from 1979 through 1988. JAMA 1989; 262: 1489-1492.
4. Incidence of dog bite injuries treated in emergency departments. Incidence of dog bite injuries treated in emergency departments. JAMA 1998; 279: 51-53.
5. Dog bites in New York City. Dog bites in New York City. Plast Reconstr Surg 2000; 106: 987-990.
6. Managing serious dog bite injuries in children. Managing serious dog bite injuries in children. Pediatr Nursing 1996; 22: 413-417.
7. Dog bites: A neglected problem in accident prevention. Dog bites: A neglected problem in accident prevention. Am J Dis Child 1982; 136: 202-204.
8. Breeds of dogs involved in fatal human attacks in the United States between 1979 and 1998. Breeds of dogs involved in fatal human attacks in the United States between 1979 and 1998. J Am Vet Med Assoc 2000; 217: 836-840.
9. Man's best friend revisited: Who's watching the children? Man's best friend revisited: Who's watching the children? Plast Reconstr Surg 1999; 120: 2067-2068.
10. Mordeduras de perro en la infancia. Estudio epidemiológico y clínico de 14 casos. Mordeduras de perro en la infancia. Estudio epidemiológico y clínico de 14 casos. An Esp Pediatr 1992; 37: 287-290.
11. Preventing dog bites in children: Randomized controlled trial of an educational intervention. Preventing dog bites in children: Randomized controlled trial of an educational intervention. West J Med 2000; 173: 233-234.
12. What is your assesment? Dog bite injuries. What is your assesment? Dog bite injuries. Pediatr Nurs 1996; 22: 342-343.
13. Pediatric management problems: Dog bites. Pediatric management problems: Dog bites. Pediatr Nurs 1978; 4: 53.
14. Descriptive study of animal attacks and bites in the municipality of San Juan, Puerto Rico, 1996-1998. Descriptive study of animal attacks and bites in the municipality of San Juan, Puerto Rico, 1996-1998. P R Health Sci J 2000; 19: 39-47.
15. Dogs that bite. Dogs that bite. Br Med J 1991; 303: 1512-1513.
16. Dogs bites to children. Dogs bites to children. Br Med J 1991; 303: 466.
17. Dog bite accidents in childhood. Dog bite accidents in childhood. Rev Saude Publica 2000; 34: 411-412.
18. Dog bites in children treated in a pediatric emergency department. Dog bites in children treated in a pediatric emergency department. J Soc Pediatr Nurs 2000; 5: 87-95.
19. Which dogs bite? Which dogs bite? Arch Emerg Med 1991; 8: 33-35.
20. Anticipatory guidance: Having a dog in the family. Anticipatory guidance: Having a dog in the family. J Pediatr Health Care 1998; 12: 73-79.
21. Dog bites in children. Dog bites in children. Plast Surg Nurs 1996; 16: 87-89.
22. Dog bites on the face. Apropos of 200 cases. Dog bites on the face. Apropos of 200 cases. Ann Chir Plast Esthet 1993; 38: 452-456.
23. Treatment of facial dog bite injuries in children: A retrospective study. Treatment of facial dog bite injuries in children: A retrospective study. J Pediatr Surg 2000; 35: 580-583.
24. Canine aggression toward people. Bite scenarios and prevention. Canine aggression toward people. Bite scenarios and prevention. Vet Clin North Am Small Anim Pract 1991; 21: 299-314.
25. Prevention and treatment of dog bites. Prevention and treatment of dog bites. Am Fam Physician 2001; 63: 1567-1572.


Más información: http://work.doyma.es/cgi-bin/wdbcgi.exe/doyma/mrevista_imprimir.fulltext?pident=13029673

Ahora te informo, al igual que tu trabajo, muy loable por cierto, el mío se basa en la atención sanitaria, he visto centenares de personas y lo que es peor NIÑOS con la vida truncada, tanto física como psicológica por esos ANIMALES, situaciones que se podían haber evitado de no existir el tipo de gente, y en muchos casos sus propios padres o familiares, que iguala o favorece una convivencia "normal" entre perros y personas sin las medidas de seguridad y las medidas básicas que se han de tener ante la custodia de animales que no razonan como los seres humanos.

Que cada uno juzgue y obre como desee ante estas situaciones, pero permite que algunas personas, entre ellas yo, no compartamos ni afición ni gusto por ese tipo de animales.

Un saludo.
 

polvora_PC

e-mergencista experimentado
Quisiera que ante todo mantengamos un clima cordial entre los foristas.

No me gustan los extremos.
 

Isabel Herrán

e-mergencista experimentado
Alfa0alrocon, te lo puedo decir más alto, pero no más claro. Creo que fui muy clara y si hay alguien que pueda demostrar con hechos, no con palabras, a quién pone por delante en caso de necesidad, soy precisamente yo y quienes como yo trabajamos en ésto. Has juzgado y además no tenías datos, vuelvo a pedirte que dejes de hacerlo.

Lo que envías... no sé a qué viene, pero si quieres prueba tú a visitar este enlace:

http://www.perrosdebusqueda.com/noticias/viewtopic.php?t=167

Y ves la otra cara de la moneda, ésa que jamás nos enseñan los medios.

Nos hemos salido del tema y esta discusión no va a ningún lado, lo dije desde el principio. Te propongo que lo dejemos aquí porque es tontería seguir por estos derroteros, no haremos más que calentar los ánimos.
 

hacha

e-mergencista experimentado
De todas formas con estos temas siempre andamos a la gresca y se sacan las cosas de quicio llegando a los extremos, de todos los perros son malos y todos los humanos tambien, que son los culpables del exterminio de civilizaciones y culturas, asi como de espacios naturales, con todo el supuesto raciocinio que nos predispone ser humanos.

No podemos estar siempre juzgando y generalizando, porque entonces, no habria policia, medico ni funcionarios que fueran decentes, ya que existen casos en todo ellos de negligencias en contra de la vida humana.
 

Isabel Herrán

e-mergencista experimentado
Tienes toda la razón, por mi parte este tema queda zanjado, me resulta muy desagradable y sobre todo, muy estéril.

Además, Eusebio tiene toda la razón. Seguramente estamos mucho más de acuerdo de lo que nos creemos... :roll:
 
Isabel Herrán dijo:
Alfa0alrocon, te lo puedo decir más alto, pero no más claro. Creo que fui muy clara y si hay alguien que pueda demostrar con hechos, no con palabras, a quién pone por delante en caso de necesidad, soy precisamente yo y quienes como yo trabajamos en ésto. Has juzgado y además no tenías datos, vuelvo a pedirte que dejes de hacerlo.
Vuelvo a insistirte que sólo juzgo lo que veo o leo y como derecho que tengo a opinar lo hago. De la manera que juzgue a una persona por realizar ese tipo de afirmaciones o de ideas, me lo guardo para mí.

Isabel Herrán dijo:
Lo que envías... no sé a qué viene, pero si quieres prueba tú a visitar este enlace:

http://www.perrosdebusqueda.com/noticias/viewtopic.php?t=167

Y ves la otra cara de la moneda, ésa que jamás nos enseñan los medios.
Pues si no sabes a lo que viene, o si se te hace muy duro de leer, te lo explico encantado, viene a ilustrar una macabra estadística con pruebas y hechos reales de los "problemas" que causan estos animales a seres tan indefensos como son los niños, por poner un ejemplo. Pero claro, son cosas muy circunstanciales, ¿verdad?, tampoco son tantos niños a los que le pasan, ¿verdad?.... y por cierto, el artículo que refiero no es de la prensa, es un estudio médico hecho por Pediatras del Hospital Juan Canalejo de A Coruña.

Respecto a la terapia con animales, la cual ya conocía, me parece estupenda; también te informo, aunque supongo que ya lo sabrás, que existen tratamientos similares con otros animales, por ejemplo la Delfinoterapia y la Hippoterapia, pero tampoco es cuestión de convertir en zoológicos los Hospitales y Centros de Salud.

También me gustaría ver cómo se conseguiría realizar este tipo de terapias con Perros a un niño de ocho añitos con semiamputación de ambas extremidades superiores ocasionadas por el ataque de un perro.

Isabel Herrán dijo:
Nos hemos salido del tema y esta discusión no va a ningún lado, lo dije desde el principio. Te propongo que lo dejemos aquí porque es tontería seguir por estos derroteros, no haremos más que calentar los ánimos.
Estoy de acuerdo contigo, símplemente respondo esta vez por alusiones, que cada cual opine y valore las cosas, animales y personas como quieran. No vamos a llegar a ninguna parte.
 

Isabel Herrán

e-mergencista experimentado
Mira, no sé qué problema has podido tener con los perros y, sinceramente, no me importa, ni tengo la culpa. Lo he intentado de todas las formas, educadamente y me he mantenido aparte de tu insistente invitación a discutir. Tú sigues además con unos argumentos que no vienen a cuento...

¿Qué me estás contando de terapia? ¿de otros animales que la realizan? ¿Me lo cuentas a mí que soy adiestradora de perros de asistencia y que conozco el tema de la terapia con animales a nivel profesional? Y además... ¿a qué viene? :shock: ¿Te acuerdas de cómo empezó esta discusión?

Y me vas a disculpar, pero tú no contestas por alusiones, tú has atacado desde que empezaste a escribir aquí. Atacas, juzgas y no lees. Por alusiones te podría haber escrito ya bastantes correos y mucho más largos que los tuyos, pero te repito que éste no es el foro para entrar en estas discusiones y que además, éste no es el tema que se planteó.
 

Juan Luis

e-mergencista experimentado
Sería importante que retomáramos el cauce habitual de nuestros tópics, creo que ya se ha dicho todo en favor y en contra del tema desde la visceralidad, tratemos de seguir adelante sin más alusiones que no llevan a ningún lado. Gracias.

La verdad es que los vigilantes de seguridad que llevan perros han de estar en posesión de la habilitación de guía canino. El punto al que se ha hecho mención varias veces respecto a dañar a un intruso tiene base en un principio del derecho penal llamado "proporcionalidad", por el que el daño causado no puede ser mayor que el tratado de evitar, de modo que si dañamos la integridad física del "presunto ladrón" (le herimos o nuestro perro le muerde), por defender nuestra propiedad privada, se puede interpretar desproporción en los medios, por eso saldremos perdiendo. Lo que hay que intentar es demostrar que también fuímos atacados y que el animal trataba de defendernos.

Un saludo a todos. :wink:
 
Creo, Isabel, que el tono de tus respuestas y, principalmente, la última roza una impertinencia de lo más incomprensible.

Respecto a los argumentos que cada uno podamos aportar, creo que son sus autores quien decidirán si vienen a cuento o si no, te pido que respetes las opiniones tanto mías como las de cualquier persona que no comparta ni la afición ni ocupación ni tenencia de ese tipo de animales. Por cierto, me acuerdo perfectamente, como verás, como empezó esta discusión, ¿te acuerdas tú?

Reiterarte, como ya dije anteriormente, que contesto por alusiones, siempre en el momento en el que se me conteste o mencione.Pero lo de atacar a una persona que difiera de mi opinión, estás bastante confundida, insisto en que es mi derecho de rebatir las opiniones que no comparta, sintiéndolo mucho si no lo comprendes.

Permíteme un consejo, no todo el mundo tiene por qué estar de acuerdo contigo en tus filias por esos animales.

Respecto a que si éste es el foro para entrar en estas discusiones, como tú dices, creo que doctores tiene la iglesia para que quién corresponda lo decida, no va a ser todo como tú quieras ni tiene todo el mundo que estar de acuerdo contigo y con los animales que defiendes, ¿no?

Como dije anteriormente, espero no tener que seguir discutiendo este tema, pero ya sabes cómo ponerte en contacto conmigo si tú no lo consideras así.

(Editado por ELFO)
 
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