Los hospitales de EU no están preparados para una catástrofe, dicen expertos

Tema en 'Noticias de emergencias' comenzado por polvora_PC, 11 Ene 2006.

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  1. polvora_PC

    polvora_PC e-mergencista experimentado

    Salas de emergencia en situación crítica

    Estados Unidos no está suficientemente preparado para soportar en las salas de emergencia otra situación como la vivida en los ataques terroristas del 11 de septiembre o la acontecida tras el paso del huracán Katrina. El colapso de pacientes que se registra a diario, la necesidad de contar con más estancias para urgencias y la falta de personal calificado para asistir a alguien que se encuentre entre la vida y la muerte harían que, de volverse a repetir una catástrofe de tales magnitudes, la situación fuera tan caótica que muchos terminarían agonizando en los pasillos de los hospitales.

    Así lo constata el Colegio Americano de Doctores de Emergencia (ASEP), que ayer presentó en Washington el primer estudio realizado en la nación que evalúa las condiciones de las salas consideradas como “las más necesarias”.

    Tras examinar de manera independiente cada uno de los 50 estados, incluyendo el Distrito de Columbia, médicos y miembros de ASEP concluyeron que, pese a la importancia de salvar vidas, los sistemas de emergencia en casi todo el país se encuentran bajo una situación de “estrés extremo” que le ha hecho ganar a Estados Unidos la calificación de “C -”.

    El informe, titulado Situación de la medicina de emergencia y realizado con datos extraídos del Departamento de Salud de Estados Unidos, entre otras fuentes, comprueba que la mitad de los estados destinan pocos recursos a las salas de urgencias y que el 80% del total están en una posición de “mediocridad” referente a este servicio.

    “Los ciudadanos asumen que recibirán atención de urgencia cuándo y dónde lo necesiten, pero cada vez se está dando menos ese caso. Nuestro informe encuentra que el apoyo del país al cuidado de emergencia es más que mediocre”, dijo Frederick Blum, presidente de ACEP. “En una nación que se enorgullece a sí misma de dar el mejor cuidado médico del mundo, cualquier grado por debajo de la ‘A’ es inaceptable”.

    De acuerdo con datos del Centro de Control de Enfermedades (CDC), durante 2003 se produjeron cerca de 114 millones de visitas a las salas de emergencia, el mayor índice reseñado hasta ahora para un país que cuenta con 297 millones de habitantes.

    CARENCIAS

    En contraste, la capacidad para atender pacientes con dolencias graves ha disminuido considerablemente en los últimos 12 años. Desde 1993 se ha cerrado el 14% de las salas de traumatología de todo el país y se han retirado 103 mil camas quirúrgicas, junto a otras 7,800 de cuidado intensivo, que en ocasiones provoca desviar las ambulancias a los centros no siempre más cercanos.

    “El estado de las salas de emergencia en este país es crítico. Estas salas tienen que ser un lugar donde el paciente pueda ser recibido a cualquier hora, cualquier día y en cualquier momento. Si alguien tiene un ataque cardiaco y lo transportan al hospital, la sorpresa llega cuando lees un letrero que dice No vacancy [no hay sitio disponible]”, comentó Angela Gardner, doctora especialista en un hospital de Texas, refiriéndose a la falta de camas.

    Los miembros de ACEP hacen un llamado público a los representantes políticos para urgirles a mejorar el sistema médico de atención de emergencias; disponer de una mayor capacidad para responder ante situaciones de desastres; disminuir los costos y facilitar el acceso a la salud pública para reducir el hacinamiento en las salas de urgencias.

    Por mandato federal, los hospitales tienen que atender a cualquier paciente en condiciones de gravedad aunque éste no pueda financiar el costo de la emergencia, algo que desde ACEP se ve como una puerta abierta para quienes carecen de seguro médico a la hora de escoger acudir a las salas de urgencias. Esto termina traduciéndose en menos recursos porque los gobiernos estatales recortan presupuesto basados en la cantidad de servicios pagados.

    “Algunas soluciones son locales, otras estatales y otras a nivel federal, pero debemos empezar un diálogo nacional sobre este problema y para solucionarlo se necesita el apoyo financiero. Esto no está dando como resultado un negocio rentable y por eso muchas salas están cerrando. No se puede sostener esta situación”, indicó Blum, quien auspicia una reforma que mejore el acceso médico, no sólo para evitar que los médicos abandonen la profesión, sino para incrementar el número de especialistas disponibles en cada sala.

    “El acceso a las salas de emergencia es inadecuado. Hay una crisis nacional que debe empezar a solucionarse para aumentar la capacidad de respuesta en desastres y estar preparados en caso de un ataque terrorista”, apuntó, por su parte, Georges Benjamin, director ejecutivo de la Asociación Americana de Salud Pública. “Pero también hay que trabajar para evitar consultas que ocupan las salas de emergencia y que se pueden prevenir como los accidentes”.

    CALIFORNIA

    Durante la evaluación sometida por la ACEP, el estado de California obtuvo, con una “B”, la calificación más alta del país en un estudio que combina la disposición al cuidado de emergencias, la calidad y seguridad de los pacientes, la salud pública y la prevención de accidentes y la responsabilidad médica.

    De esta manera, California se sitúa en primera posición en cuanto a servicios de emergencia se refiere, seguido por los estados de Massachusetts, Connecticut, y el Districto de Columbia.

    Utah, Idaho y Arkansas reprueban la materia al situarse en los tres últimos puestos del país, mientras que Louisiana y Mississippi se encuentran en la posición 28 y 32 respectivamente, pese a que las estadísticas fueron tomadas en esos estados antes de la tragedia provocada por el huracán Katrina.

    Sin embargo, California lidera la tabla gracias al buen reporte obtenido en materias como la salud pública y las iniciativas de prevención de accidentes, pero donde los retos más grandes que enfrenta son, precisamente, tener un mejor acceso al cuidado médico de emergencia e incrementar el número de enfermeras en los hospitales.

    “En relación a otros estados, tenemos serios problemas con el hacinamiento en nuestros departamentos de emergencia, y una de las tasas más bajas de reembolso por Medicaid de la nación”, señaló Irv Edwards, presidente de la filial de ACEP en California.
     
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