Las creencias personales en la profesión sanitaria

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Yo no estaría tan seguro. Yo personalmente no se lo que haría pues ya sabeis que hay islamistas muy radicales y si se niegan a que atiendas a su mujer no sé hasta que punto estás obligado a hacerlo.
 
En lo referente a creencias personales, yo soy bastante simple.
Respeto todo tipo de creencias y religiones, creo que todas tienen su parte positiva y su parte negativa, odio los radicalismos en cualquiera de ellas y prefiero creer más en la persona que en su religión o creencias.

Asi que, sin duda, puedo afirmar que no me afectaría atender a una u otra persona.

Simple, verdad? :lol:
 
María dijo:

¿Te refieres a que tu puedes atender a una persona incluso en contra de la voluntad del familiar?

Si es asi, y no dudo que tu lo sepas mejor que yo, no entiendo por que para operar a alguien, cuando hay riesgo y el sujeto no está consciente, piden autorización al familiar o cuando se trata de un menor de edad

Recuerdo aún el caso ese de la madre de un niño, creo, testigo de Jheova, que se negó a que lo transfundieran, llegó a los tribunales y le dieron la razon a la madre
 
Ese es uno de los más claros ejemplos en donde el fanatismo de las personas que atendemos pone en riesgo la supervivencia de su familiar debido a sus practicas religiosas.

En México, mientras una persona o su familiar no te autorice a prestarle atencion medica, no lo puedes hacer contra su voluntad, siempre y cuando su condicion no ponga en riesgo su vida en un accidente y sea una verdadera situacion de emergencia ya que de no hacerlo conyeva a una demanda por negligencia.

Ahora bien nuestras creencias ideologicas no deben de operar al momento de la atencion de nuestros pacientes ya que ellos son nuestra principal prioridad.
 
refer dijo:
Ahora bien nuestras creencias ideologicas no deben de operar al momento de la atencion de nuestros pacientes ya que ellos son nuestra principal prioridad.

Ese es el gran problema refer, he leido más de una vez en este foro apelar a Jesucristo y a Dios para explicar o justificar una acción sanitario, ese me parece muy grave, no se puede mezclar la ciencia con las creencias, si tu moral te impide hacer ciertas acciones propias de tu una profesión, lo mejor es elegir otra, pero no pretender imponerlas

Eusebio dijo:
Respeto todo tipo de creencias y religiones, creo que todas tienen su parte positiva y su parte negativa

Pues yo no creo, afirmo que toda creencia religosa influye negativamene en el sujeto, ya que no es más que una forma de pensamiento mágico e infantil. No es una opinión personal, que conste, Freud definió la religión como la Gran Neurosis Obsesiva Universal, Marx como el Opio del Pueblo, etc
 
Javier Isis dijo:
Pues yo no creo, afirmo que toda creencia religosa influye negativamene en el sujeto, ya que no es más que una forma de pensamiento mágico e infantil. No es una opinión personal, que conste, Freud definió la religión como la Gran Neurosis Obsesiva Universal, Marx como el Opio del Pueblo, etc

Bueno, yo aquí no estoy muy de acuerdo contigo... o con Freud... :wink: creo que "una forma de pensamiento mágico e infantil" no tiene por qué ser del todo negativa. Y me parece que, en muchas ocasiones, necesitamos de esas creencias para enfrentarnos a determinados problemas. Mientras no se convierta en algo obsesivo, radical... ¿por qué no?

Frente a una gran catástrofe, hay gente que reacciona de maneras muy distintas y creo que tiene mucho que ver la religión que profesan. Precisamente aquellos que eran más devotos eran quienes mejor sobrellevaban la situación y, sinceramente, me daba envidia ver cómo sus creencias les mantenían firmes y con ilusión.

Personalmente, me encantaría seguir teniendo siempre un poco de pensamiento mágico e infantil, no veo mal en ello. :D
 
Isabel Herrán dijo:
Bueno, yo aquí no estoy muy de acuerdo contigo... o con Freud... :wink: creo que "una forma de pensamiento mágico e infantil" no tiene por qué ser del todo negativa.

En un niño no, en una persona adulta sí. El proceso por el que la religión es relativamente simple, el hombre no puede soportar la angustia que produce el no poder hacer nada por dominar una situación, crea un figura que es la responsable de esa situación (Dios, Alá, o quien sea), crea una serie de rituales para poder influir sobre ella, el resultado: la fantasía de controlar lo incontrolable

Despues se crean estructuras religiosas y lo acaba de arreglar, se dictan unas normas que vayan en contra de los institos naturales y que sean inadaptativas (amar al enemigo, por ejemplo), como es imposible de realizar siempre estas en pecado, necesitas un intermediario entre tu y Dios (los sacerdotes), y ya esta garantizada la perpetuidad de la creencia y de la institución religiosa

Frente a una gran catástrofe, hay gente que reacciona de maneras muy distintas y creo que tiene mucho que ver la religión que profesan. Precisamente aquellos que eran más devotos eran quienes mejor sobrellevaban la situación

Pues discrepo contigo, si uno cree en Dios, todo bondad, tu padre y esas cosas, es dificil de comprender por qué permite que ocurra una catástrofe, por qué tu tienes que perder a tu familia si no has hecho nada y has seguido sus preceptos. En estas situaciones el odio hacia esa figura es algo normal y el rechazo consiguiente a la religión.
En algunas catástrofes hay curas, imanes, etc, normalmente casi ningun afectado recurre a ellos
 
La ética o moral cristiana es un código, tan respetable como otro, que se mueve en unas coordenadas determinadas que históricamente han llegado a influir también en la ética laica. Si expresas las ideas de la ética cristiana evitando mencionar las palabras con peso religioso, puedes observar que, incluso para un ateo, pueden ser comprensibles; discutibles, pero comprensibles y siempre respetables.
Sin querer ahondar en un tema concreto, sólo utilizar un ejemplo: si alguien dice que tiene resquemores con el tema del aborto, puesto que cree que se trata de una vida humana, con un valor intrínseco elevado... si lo dice así ¿dirías que es algo infantil?... no, comenzarías el debate.
A mi modo de ver el principal problema al debatir un tema ético desde la perspectiva cristiana y otra de distinto signo es de vocabulario. Hay una barrera de significantes, pero con un significado último no tan extraño. El principal problema es encontrar un interlocutor lo suficientemente preparado y capaz de adaptar sus registros. Lo malo de estas cosas es que nos ponemos a "chapurrear" sin saber demasiado (y no lo digo por malo) ganando al final el debate el más hábil y el que maneja mejor el lenguaje de lo políticamente correcto.
 
Una aproximación.

:D Hola Javier Isis y demás compañeros:

Intentar ponerme al día de todo lo que llevais dicho, cuesta el trabajo de ver que el reloj no se detiene ni para descansar y, en eso, ando, ahora y hoy, intentando, y, ya, os digo bién poco, medio hacer.

El tema del que estamos hablando es un muro infranqueable y es la eterna lucha entre ciencia y religión: ¿Alguna vez se pondrán de acuerdo la ciencia y la religión?. Es algo así como decir que los amores reñidos son los más queridos y:¡Qué razón!.

Nos encontramos ante un sistema de salud donde conviven la sanidad pública, la sanidad privada y la sanidad militar.

Nos encontramos en un país donde se nos reconoce el derecho constitucional a tener nuestras propias creencias religiosas.

La pregunta es: ¿Cómo encajo una creencia religiosa en un sistema sanitario?.

Yo pienso que las creencias personales deben de ayudar a que, quien las tiene, las use en beneficio de facilitar el tratamiento sanitario de una dolencia en el sentido que una creencia personal ayude a ser más comprensivo, más atento, más amable, mas compasivo y más próximo.

Quien tiene una creencia personal, no ha de llevarla colgada como si se tratara de una medalla:¿Alguien sabe qué es ir de "pecho-plato"?. Algo parecido ha de hacerse con lo de no lleva a los exremos las creencias personales en el ámbito sanitario.

Llevar las cosas al extremo, o de forma narcisista, sólo da lugar a situaciones kafkianas donde sólo se consigue que las creencias personales se vuelvan en contra de uno mismo como un boomerang.

En Afganistan, por ejemplo, hubo múltiples casos en los que los hombres llevaban a sus mujeres y/o hijas a los hospitales militares de campaña o de ONG pero, según entraban, así decían que,a su mujer o a su hija, sólo les atendiera una mujer.

Pienso que un modelo a estudiar es el modelo francés donde hay reuniones entre distintos grupos, culturas y colectivos para aunar esfuerzos con los que conseguir que las creencias personales no impidan el normal trabajo en el ámbito, en este caso que nos interesa a nosotros: sanitario.
 
Javier, incluso las explicaciones que da el modelo psicodinámico para explicar el comportamiento humano conforman un marco de creencias, para mí no muy distintas de un sistema religioso. Los mismos comportamientos son explicados de otras formas igualmente convincentes desde otros modelos. Es más, muchos que chocan con las teorías psicodinámicas lo hacen también por un conflicto de significantes (un problema que comparte con la religión). Freud escogió utilizar los movimientos del eros y el thanatos para explicar el comportamiento... pero podía haber escogido otras palabras y conceptos...

El hecho es que los sanitarios especialmente, tenemos que movernos dentro de unas normas, de un marco ético. Y esta no puede ser nuestra propia moral (ni la cristiana ni la agnóstica o atea) . Quiero decir que no puedo utilizar "MI INTERPRETACION" de la moral y la ética (ni la de Javier ni la de Isabel ni la de Luis Roberto) sino que debería apoyarme en las dictadas por los comités de bioética de los estados y las sociedades científicas. Estos códigos de conducta están más elaborados, más trabajados y procuran tener en cuenta todas las perspectivas. Por otro lado, debo tener en cuenta las creencias de mi paciente (siempre que no vayan contra la ley) pues no hacerlo es una falta de respeto hacia el paciente.

El problema es lo suficientemente serio como para que cuando nos encontremos con un conflicto concreto (como el tema de la voluntades anticipadas) que nos causa dudas no podamos conformarnos con hacer nuestras propias disquicisiones (pues estamos "jugando" con algo muy serio) sino que debamos buscar y leer y sólo entonces opinar. Tendemos a pensar que la ética es una cuestión personal, especialmente para los sanitarios, y no lo es en absoluto.

La bioética no es una simple opinión, sino una disciplina.
Hay modos infantiles y modos maduros de afrontar la religión. Hay modos infantiles y modos maduros de afrontar la ciencia, también hay modos infantiles y modos maduros de afrontar la bioética... o almenos así lo veo yo :wink:
 
emrcia dijo:
Javier, incluso las explicaciones que da el modelo psicodinámico para explicar el comportamiento humano conforman un marco de creencias, para mí no muy distintas de un sistema religioso.

! Por Dios emrcia comparar el psicoanalisis con la religión ¡ .

Entiendo que esta afirmación parte del concepto erroneo que se suele trasmitir del psicoanalisis, y que no tiene nada que ver con lo que en realidad es, por que se que tu eres una persona culta y bien formada. Lo malo es que no os hablan del psicoanalisis psicoanalistas, normalmente profesores o personas que no saben lo que es.

El psicoanalisis se ha desarrollado a partir del método científico, se basa en teorias constatadas empíricamente no en creencias irracionales, hay toda un epistemología psicoanalítica y, lo que es mas importante, la demostración, con sus resultados, de que dichas teorias son validas.
Hay muchas diferencias, el psiconalisis hace libre al sujeto y las creencias lo someten, busca la satisfacción de los deseos, yel sistema religioso lo coarta, etc, etc. Ahhh y no adoramos a nadie :lol:

Hay que tener en cuanta que las creencias son siempres irracionales, no requieren explicación alguna, por que si no, no sería creencias serian concepciones o ideología

Los mismos comportamientos son explicados de otras formas igualmente convincentes desde otros modelos.

Pues no, el psicoanalisis explica la normalidad y la anormalidad, otros modelos son reducionistas, por tanto no explican muchos conceptos, no abordan muchas patologías


Freud escogió utilizar los movimientos del eros y el thanatos para explicar el comportamiento... pero podía haber escogido otras palabras y conceptos...

Pues no se, pero las pulsiones básicas son las pulsiones básicas, y hasta las investigaciones de la física cuántica coincide con sus planteamientos, materia-antimateria, particula-antiparticula, siempre dos fuerzas en oposición. Parece que no iba muy desencaminado Freud. No se si sabras que se utilizan la teoría del insconsciente para explicar la teoria del Caos

sino que debería apoyarme en las dictadas por los comités de bioética de los estados y las sociedades científicas.

Completamente de acuerdo, el problema es que muchas veces esas normas estan basadas en conceptos sociales o políticos.

Tendemos a pensar que la ética es una cuestión personal, especialmente para los sanitarios, y no lo es en absoluto.

Uyyy, concepto muy complejo, tengo por ahí un trabajo sobre la etica y la deontología profesional, si le interesa a alguien la parte de la precisión conceptual y los orígenes de la etica, se lo mando o lo pongo en la web, si tu quieres
 
Uff, os dejo un ratito y vaya lo serios y cultos que os ponéis... :roll:

En fin, me gustaría responder al correo de Javier porque me resulta muy curioso este tema y porque a veces no entiendo a este hombre... :wink:

Javier Isis dijo:
Despues se crean estructuras religiosas y lo acaba de arreglar, se dictan unas normas que vayan en contra de los institos naturales y que sean inadaptativas (amar al enemigo, por ejemplo), como es imposible de realizar siempre estas en pecado, necesitas un intermediario entre tu y Dios (los sacerdotes), y ya esta garantizada la perpetuidad de la creencia y de la institución religiosa

En lo de las estructuras religiosas no puedo estar más de acuerdo, pero una cosa es tener creencias, y otras ser un ferviente seguidor de una religión o deuna creencia. No es mi caso, y lo que hoy por hoy plantean las estructuras religiosas me parece que no va por el buen camino. Otra cosa son mis creencias, que incluso pueden cambian, pero nunca de manera radical o intransigente.

Javier Isis dijo:
si uno cree en Dios, todo bondad, tu padre y esas cosas, es dificil de comprender por qué permite que ocurra una catástrofe,

Hay muchas explicaciones/contestaciones religiosas para éso, a mí me dieron varias desde que era pequeña, pero si eres un ferviente creyente encontrarás respuesta porque es lo que esperas.

A mí me dieron muchas de esas respuestas en una intervención hace 3 años. Me hizo pensar... No precisamente en cuál era la religión correcta, sino en lo que hablamos, en si esa creencia/ilusión/magia ayuda o no, si es positiva o negativa.

Javier Isis dijo:
En estas situaciones el odio hacia esa figura es algo normal y el rechazo consiguiente a la religión. En algunas catástrofes hay curas, imanes, etc, normalmente casi ningun afectado recurre a ellos

Yo creo que éso depende de dónde se de esa situación, hay paises donde las creencias muy aferradas hacen a la gente más "resistente" a la desgracia y jamás pondrán en duda aquello en lo que creen como causa de sus males. Sin embargo, otras creencias hacen que la muerte, la desgracia, parezca algo más doloroso, más difícil de llevar y entonces vuelque el odio o la frustración hacia aquello que supuestamente nos cuidaba.

De todas formas, en referencia a lo primero que comentabas, que fue lo que me chocó: "toda creencia religiosa no es más que un pensamiento mágico e infantil", me surge una duda: ¿no es cierto que la mente maneja en cierto modo nuestro cuerpo? ¿y que si tenemos pensamientos positivos, las cosas nos irán físicamente mejor? Entonces, ¿por qué no ayudarse con pensamientos infantiles y mágicos siempre que no nos volvamos Antoñita la Fantástica o algo parecido? :wink:
 
Como profesores de Psicología tuve al difunto Profesor Ruiz Ogara y a JM López Sánchez. Creo que me dieron una idea más o menos aproximada de la visión del comportamiento humano que da el psicoanálisis. La comparto en muchos aspectos, pues me ayuda a entender algunas cosas. Pero soy consciente de sus limitaciones como ciencia y sobre todo como referente ético.

El principal problema es que el psicoanálisis podría servir para encontrar la explicación al porqué pensamos o actuamos de determinada manera, pero en él no se puede encontrar la respuesta a cómo debo hacer las cosas de un punto de vista ético. Como la psicología en su conjunto, no trata la "ciencia" del bien y el mal sino del "sentirse bien" "sentirse mal". En muchos puntos está muy próxima a la Filosofía y mama de sus pechos, pero no pueden confundirse.

Javier Isis dijo:
El psicoanalisis se ha desarrollado a partir del método científico, se basa en teorias constatadas empíricamente no en creencias irracionales,
Estooo... este es un punto polémico. El hecho de que estén razonadas no implica necesariamente que sean racionales. Todo depende de las coordenadas en las que se mueva el que teoriza. Doy por válidas estas hipótesis, y desde ellas desarrollo mi teoría. El discurso que te lleva a montarla puede ser racional, pero que la teoría sea cierta depende de que lo sean las hipótesis de trabajo de las que parte. Sabes bien que uno de los principales ataques que ha recibido el psicoanálisis es el de ser considerado pseudociencia pues no se sujeta a los mismos principios del método científico de otras disciplinas.

Citando el artículo que más adelante enlazo:
Y si bien los reparos hacia las doctrinas freudianas han sido formulados con diversos grados de rigor y profundidad, el cuestionamiento más frecuente se direcciona hacia el status que correspondería asignar al psicoanálisis desde la perspectiva de una teoría científica, esto es, en función a la búsqueda y aplicación estricta de los procedimientos en uso por las ciencias establecidas para la búsqueda de datos nuevos y la comprobación de hipótesis y teorías.

Ahhh y no adoramos a nadie :lol:
¿al "ello" quizá?... 8)

Pues no, el psicoanalisis explica la normalidad y la anormalidad, otros modelos son reducionistas, por tanto no explican muchos conceptos, no abordan muchas patologías
Esto es discutible. Para el psicoanalisis uno está desbordado por "tal cosa" o bien la tiene "reprimida" según interese. y esto no es demostrable y quizá también sea reduccionista.

Pues no se, pero las pulsiones básicas son las pulsiones básicas, y hasta las investigaciones de la física cuántica coincide con sus planteamientos, materia-antimateria, particula-antiparticula, siempre dos fuerzas en oposición. Parece que no iba muy desencaminado Freud. No se si sabras que se utilizan la teoría del insconsciente para explicar la teoria del Caos
Efectivamente, esta lucha entre contrarios no le es exclusiva, también están el Ying y el Yang, Simon y Garfunkel y Tom y Jerry (perdón por la broma) pero a lo que yo me refería es a que él escogió que la "energía positiva" tuviera un nosequé de lo sexual y la "negativa" un nosequé de la muerte. Pero podía haber llamado a los ladrillos de su teoría de otra forma, pero no habría tenido el éxito que tuvo. Lo utilizaba como ejemplo de que, a veces, el principal obstáculo para el entendimiento viene de una constelación cerrada y excluyente de significantes... pero basada en unos significados mucho más universales. La imaginería del psicoanálisis no es muy distinta de la del cristianismo en algunos aspectos: la tentación, la carne, el cielo, el infierno... tienen su equivalente en la urdimbre del psicoanálisis.
Tendemos a pensar que la ética es una cuestión personal, especialmente para los sanitarios, y no lo es en absoluto.

Uyyy, concepto muy complejo, tengo por ahí un trabajo sobre la etica y la deontología profesional, si le interesa a alguien la parte de la precisión conceptual y los orígenes de la etica, se lo mando o lo pongo en la web, si tu quieres
:roll: Sería estupendo. Puedes subirlo al área de descargas.
Yo quería sugerirles, en cambio:
https://www.geocities.com/rpfa/PSICOLOGIA_CIENTIFICA.htm

Y que conste que yo me considero ecléctico. Tomo cosas del psicoanálisis y de lo cognitivo conductual, lo que encuentro que a mí me funciona. Soy de la opinión de que lo que suele curar no es la terapia... sino el terapeuta. :wink:
 
Esto es el fragmento de ese documento, que hace referencia a algunos de los puntos que te cuento...
I. Resistencia a la validación experimental. Los psicoanalistas se han mostrado porfiadamente reticentes ante cualquier intento serio de someter sus postulados al cedazo de la experimentación. Para ello han esgrimido argumentos de diversa índole y calibre, siendo el más característico la supuesta imposibilidad de los fenómenos por ellos abordados a responder a la comprobación y el control estricto de variables. Las actitudes del propio Freud a este respecto son prototípicas de su estilo, ya que en vida suya hubieron quienes consideraron necesario someter la imaginería psicoanalítica y sus conceptos a una rutina de comprobación más ajustada con el proceder normal de la ciencia. Las respuestas de Freud, cuando no solapadas en una dudosa condescendencia, fueron directamente despectivas a este propósito (Eysenck y Wilson, 1980). Por cierto que el método experimental no es el único utilizado por la psicología de manera fructífera, pero los partidarios del psicoanálisis parecen adolecer de una desmotivación similar hacia las demás estrategias de investigación de las ciencias del comportamiento, poniendo en duda la efectividad de casi todas ellas. Con excepción, claro está, del así llamado método clínico, que se halla concebido a la medida exacta para las ambiciones de legitimación metodológica que esconden las cofradías del inconciente.

II. Ambigüedad conceptual. Los conceptos de los que se vale el psicoanálisis para articular sus explicaciones de los aconteceres psíquicos están formulados con un considerable ingrediente de ambigüedad e imprecisión. Esto vuelve muy dificultoso cualquier intento de someter sus postulados a prueba. Desde luego, la carencia de ideas precisas tiene sus ventajas evidentes desde el punto de vista de la teoría, ya que a cada intento de refutación siempre será posible reacomodar convenientemente la explicación que se ofrece, de forma tal que los axiomas fundamentales nunca queden eliminados. Es un escenario reiterado donde las verdades insondables resisten con fuerza a las embestidas de la evidencia. Esto se produce de forma muy manifiesta con el mecanismo defensivo de la formación reactiva, que permite que una aseveración verbal cualquiera con carácter desfavorable a la teoría sea en verdad confirmatoria de la misma, pues se supone afirma el hecho opuesto. La verdad se reprime en el inconciente. Así, no importa que la resistencia aparezca en el diván o en las páginas impresas de los libros, el fenómeno es idéntico. Este proceder inverosímil para una racionalidad lineal es perfectamente admitido por lo que podríamos llamar la lógica interna de la teoría. Pero lo que puede ser bueno para los psicoanalistas, no lo es para los científicos. Una vez más, se comprueba la indomable rebeldía de los exégetas del ello por ajustarse a los estándares procedimentales que son corrientes para la ciencia.

III. Indiferencia a las críticas adversas. El psicoanálisis no sólo ha sido renuente a la utilización de la metodología objetiva que es de uso corriente en la psicología científica para la validación de sus estudios, también ha sido difícil lograr una asimilación productiva de las críticas que le son adversas, ya sea las que están basadas en hallazgos empíricos o en análisis teoréticos. De esta manera, el cuerpo principal de la teoría siempre permanece indemne. Las réplicas ensayadas por los seguidores de Freud, por lo general, se formulan casi siempre en términos muy descalificatorios, no de los investigadores que las realizan, por supuesto, sino de las posiciones presuntamente superficiales o insuficientes para abarcar con eficacia real los fenómenos de naturaleza más profunda a los que se aboca la teoría. En una palabra, las críticas provenientes de posiciones que se hallan epistemológicamente distantes a la orientación psicoanalítica en verdad no pueden afectarla, no pueden alcanzarla, no pueden obligarla a cambiar o modificarse y a la larga no tienen consecuencias sobre ella. Es así como el psicoanálisis parece situarse más allá de todo debate y se presenta a sí mismo como un sector impermeable a la discusión crítica divergente. En verdad, muy poco similar a cualquier ciencia normal que conozcamos.

IV. El psicoanálisis es una teoría irrefutable. Los niveles de generalidad, extensión y ambición explicativa del psicoanálisis son, en la misma medida que el marxismo, los más altos que puedan encontrarse entre los enfoques que se presumen científicos. Siendo en principio una aproximación psicológica, Freud expandió tanto sus horizontes que acabó ensayando hasta una explicación de Dios (Freud, 1927/1981). Para ser justos debemos consentir en que este esfuerzo interpretativo, desde un punto de vista más filosófico, resulta bastante desafiante. Pero como menciona Baker (1996) recordando los argumentos clásicos esgrimidos por Sir Karl Popper en el libro Conjeturas y Refutaciones, esta condición omniexplicativa del freudismo, que a juicio de sus adherentes pasa por su principal crédito y ventaja, es en realidad la fuente principal para su debilidad como teoría. El psicoanálisis pretendió explicar tanto y tan vasto, que acabó sin aclarar prácticamente nada. De esta situación también se deriva la enorme dificultad por deducir hipótesis contrastables susceptibles de validarse con procedimientos empíricos, en especial aquéllas que se refieren a los conceptos de mayor generalidad que cruzan toda la teoría: los procesos activos del inconciente, la represión, y otros semejantes.

V. Aislamiento. Quizá una de las características que más sorprenden cuando se compara al psicoanálisis con las demás ciencias del comportamiento, es el agudo aislamiento en que se desenvuelve en relación a la investigación producida en otras áreas. Los psicoanalistas se comportan a menudo como si los demás sectores de la psicología no existieran o carecieran por completo de importancia. Se empeñan muy poco por absorber sus conocimientos, o en asimilar y responder adecuadamente a las críticas que reciben. Freud mismo demostraba palpablemente esta esquiva actitud. En los días en que la psicología experimental se abría paso de la mano de Wilhelm Wundt y concitaba interés y entusiasmo en todo el mundo, Freud mencionaba al célebre maestro alemán una sola vez en sus escritos, para retratarlo no como un investigador científico, sino como un filósofo.

Esta tendencia al aislamiento ha llevado a algunos psicoanalistas de las generaciones más recientes a pergeñar opiniones marcadamente insólitas. Ese ha sido el caso de Néstor Braunstein, [...] En esencia, estos autores sostienen que el psicoanálisis es la verdadera disciplina científica, en tanto la psicología académica carece de tal cualidad al no superar la mera superficialidad de los hechos que estudia y no sobrepasar el nivel de un mero discurso ideológico (Braunstein, Pasternac, Benedito y Saal, 1975). Estas afirmaciones han obtenido réplicas bien informadas por parte de autores que conocen a fondo la psicología moderna y son aptos para opinar con propiedad sobre ella (Martínez-Taboas, 1991). Pero más allá de las polémicas que generan discusiones de esta naturaleza, parecen suficientes para comprender porqué el psicoanálisis se encuentra absolutamente ausente de los esfuerzos programáticos que hoy llevan a cabo varios académicos de comprobada seriedad, tanto en los Estados Unidos (Staats, 1991, 1999) como en América Latina (Ardila, 1997a, 1997b) para lograr la unificación plena de la psicología.

VI. Relación de causalidad. Los auttores psicoanalíticos plantean una relación de causa a efecto que se supone capaz de discurrir fluidamente entre instancias cuya esencia existencial es nada menos que la inmaterialidad (el yo, el súper-yo y el ello). Estos actúan sobre sectores materiales de la realidad como el cuerpo orgánico donde operan las disfunciones psicológicas o los problemas físicos. Un ejemplo del que han hecho abrumadora cosecha los seguidores de Freud son los transtornos psicosomáticos. Como ha explicado Bunge (1989) una relación causal es válida o se puede estimar como bien definida sólo cuando establece una conexión entre eventos concretos, como por ejemplo el cerebro y el aparato digestivo (Bunge, 1989). Recordemos que los intentos heroicos realizados por investigadores muy serios (Rof Carballo, 1972) que se han esforzado por localizar en el cerebro los componentes del aparato psíquico (Freud, 1923/1981) no han logrado en los hechos la compensación que esperaban para sus esfuerzos. Pero el que no se haya encontrado al ello, el yo o el súper-yo ocultos en los pliegues de la masa encefálica no implica negar, por supuesto, la enorme influencia ejercida por el sistema nervioso sobre el comportamiento. En relación a este aserto cada vez surgen mejores y más seguras pruebas desde la psicología de la salud, un área donde las investigaciones en curso sugieren que los procesos psicológicos y los estados emocionales influencian a la enfermedad en su progresión y etiología, o contribuyen a la vulnerabilidad o resistencia individual hacia la misma (Baum y Posluszny, 1999). En este campo de investigación emergente y riguroso, los psicoanalistas no han resultado precisamente los más asiduos colaboradores.

VII. Efectividad terapéutica muy reducida. Si una forma cualquiera de psicoterapia se halla asentada sobre un conocimiento correcto y fundamentado de las relaciones de causa a efecto, que sean auténticas y reales y no ficticias o inventadas, entonces es de esperarse que cumplan su propósito manifiesto, esto es, que demuestren en la práctica la posibilidad de cambio y mejoría en las situaciones de malestar subjetivo que aquejan a sus potenciales clientes. Los psicoanalistas también han demostrado dificultades considerables para salir gananciosos en este campo. Las primeras investigaciones evaluativas sobre el éxito de las psicoterapias fueron revisadas en conjunto por Eysenck (1952/1980), y en ellos el freudismo no ha salido bien parado. En términos globales, su efectividad no supera el 44 por ciento frente a la simple remisión espontánea, es decir, la superación del sufrimiento psicológico que se logra sin recibir intervención especializada alguna. En términos brutos esta última orilla el 72 por ciento. Vale decir, resulta más efectivo tratarse con médicos generales o no hacerse atender en absoluto que recurrir a los auxilios de un psicoanalista (Eysenck, 1952/1980). Hasta algunos disciplinados seguidores de Freud (Fenichel, 1973) le han asignado escuálidos márgenes de productividad a las epopeyas del diván. Los recuentos actuales no han mejorado las cosas para los Icaros intrapsíquicos. Recientes estudios globales de revisión centrados en el éxito del proceso y en los resultados de la psicoterapia (Kopta, Lueger, Saunders y Howard, 1999) ni siquiera mencionan ya a la teoría freudiana o sus derivados. ¿Prueba que los psicólogos consideran agotada la discusión? Es probable. Quizá obligados por la fuerza que les impone la vigencia del principio de realidad (Freud, 1923/1981) los psicoanalistas modernos, en especial los de simpatías lacanianas, parecen haber renunciado del todo a cualquier búsqueda o cálculo evaluativo que explore de forma medianamente creíble su presunta efectividad.

Todo esto sin olvidar las graves implicancias éticas que tan oscura realidad conlleva. Porque seamos claros, ¿qué hay de los miles de pacientes que han puesto su integridad psicológica y quizá aún sus vidas -recordemos a quienes padecen trastornos depresivos- en manos de un psicoanalista? ¿Qué hay de la considerable inversión de dinero que han debido realizar ellos en el proceso? ¿Se les ha informado alguna vez de los reparos de toda clase que sufre la psicoterapia a la que tan confiados se someten? ¿Podría tener alguna disculpa este silencio cómplice del analista?

VIII. El argumento de autoridad. Muchas doctrinas que reposan en forma muy endeble sobre cimientos empíricos escasos o directamente inexistentes ponen un acento mayor en la interpretación autorizada que pueda ejercer el terapeuta o el artífice sapiencial de turno que en una investigación fáctica real y solvente. Por supuesto, esta estrategia se halla muy justificada desde el punto de vista de los intereses de sus practicantes. Los psicoanalistas se cuentan entre quienes hacen uso del argumento de autoridad con abusiva frecuencia (Van Rillaer, 1985). En muchos casos el ejercicio de la interpretación y la autoridad en realidad se imponen al paciente sin dejarle una opción intermedia, con lo que las explicaciones del terapeuta no pueden ser discutidas en forma crítica. La única opción es aceptar, de lo contrario, estaremos ante la manifestación de una resistencia inconciente. En una forma indirecta pero sutil, este aspecto de la imposición de un criterio único podría verse reforzado por el hecho de que muchos psicoanalistas son miembros del gremio médico. Como ha señalado el psicólogo James Alcock, la confianza en la autoridad es una fuente primaria para la adquisición de las creencias de cualquier persona, incluyendo aquéllas que se refieren a la aceptación por el público de una pretendida eficacia de los variopintos métodos que promociona sin tregua la medicina alternativa (Alcock, 2000). En mayor o menor medida, quienes vivimos en la cultura occidental nos hallamos expuestos desde los días de la escuela a un aprendizaje social que refuerza la aceptación dogmática de las verdades provenientes de las figuras investidas de autoridad. Al mismo tiempo, las opiniones de estas se nos presentan como indiscutibles. Camuflada bajo la experticia interpretativa del terapeuta, tal dinámica puede observarse también en el psicoanálisis.

IX. Ductilidad para fusionarse con creencias bizarras. En su excelente estudio sobre la pseudociencia, Leahey y Leahey (1984) recuerdan con acierto que, al adentrarse en las etapas finales que marcaron el cenit de su influencia, la frenología experimentó una fusión con un conjunto de doctrinas de muy dudosa rigurosidad, de truculenta reputación entre los investigadores y en todo sentido extrañas al espíritu de la ciencia. Comparativamente, el psicoanálisis parece exhibir hoy una condición muy similar. Existe un cúmulo de modalidades de tratamiento, que Baker (1996) no duda en calificar como desperdicios terapéuticos que se presentan, las más de las veces, en clara disonancia con el conocimiento psicológico, y en los que resuenan ecos claros del pensamiento freudiano y sus conceptos, ya sea en aspectos mayores o en pequeños matices.

Es así que modalidades tan inusuales como la terapia del vómito de Francis I. Regardie o la terapia del grito de Arthur Janov, que utilizan estos predecibles procedimientos como una forma de catársis, resultan un buen ejemplo. Otras aproximaciones más integradas a la psicología como la terapia gestáltica de Fritz Perls arrancaron su trabajo a partir de preceptos como el reflejo nasal neurótico, un extravagante concepto acuñado por Wilhelm Fliess, quien anestesió ciertas áreas de la nariz con cocaína para emprender algunos procedimientos quirúrgicos. Freud, quien fué amigo de Fliess y al igual que él también experimentó con el uso de la cocaína en su juventud, participaba plenamente de estas ideas. Perls, trabajando varias décadas más tarde, se valió de la misma inspiración para encarar los problemas de un joven que presentaba signos de impotencia sexual, focalizándose en las sensaciones de la nariz y alternándolas con las del miembro viril, para lograr la solución. Al haber recuperado el joven su estado de tumescencia, Perls supuso con optimismo que este caso le había ayudado a descubrir la importancia de buscar una buena gestalt para comprender a cabalidad cada situación clínica y proceder así sobre criterios similares en el futuro (Singer y Lalich, 1996).

La oleada de terapias que buscan acceder a alguna forma de regresión son también tributarias directas de la influencia psicoanalítica (Singer y Lalich, 1996). Entre estas se hallan las que prometen la vuelta hasta más allá del nacimiento, en la búsqueda de los arquetipos universales de la humanidad, que se hallan dormidos en cada uno de nosotros. Las rutas para estos surrealistas recorridos se lograrían a través del uso psiquiátrico del LSD o de técnicas holotrópicas para el entrenamiento de la disciplina y el control de la respiración, tal como enseña Stanislav Grof (Grof, 1988). Si uno deseara proyectar su camino regresivo incluso más allá, están las modalidades terapéuticas que conducen a la resurrección de historias ya vividas, a existencias sepultadas en el silencio y el olvido y a las puertas de los insondables abismos de lo desconocido, como la terapia de regresión de vidas pasadas creada por el Dr. Brian Weiss (Weiss, 2002).

Con semejantes logros y laureles, auténticos o ficticios, nadie podría dudar de la potencialidad e inventiva ilimitadas que sin término exhiben la teoría psicoanalítica y sus incontables émulos. Excepto, claro está, que el destino elegido para orientar nuestras metas y esfuerzos sea el de la rutilante claridad de la ciencia.
 
emrcia dijo:
Pero soy consciente de sus limitaciones como ciencia y sobre todo como referente ético.

Toda teoría es limitada, no hay ninguna que pueda abarcar la realidad en su totalidad. Como referente etico no sirve ninguna teoría, porque no pretenden entrar en ese campo

en él no se puede encontrar la respuesta a cómo debo hacer las cosas

Bueno eso depende, el psicoanalisis lo que te puede aportar es como hacer las cosas para sufrir menos, para poder realizar tus deseos.

Como la psicología en su conjunto, no trata la "ciencia" del bien y el mal sino del "sentirse bien" "sentirse mal". En muchos puntos está muy próxima a la Filosofía y mama de sus pechos, pero no pueden confundirse.

Eso fué en sus origenes, hoy en dia filosofía no tiene nada que ver con la psicología, es una ciencia más, cuyo objeto de estudio es la conducta humana, y utiliza el método científico, no el especulativo.

Estooo... este es un punto polémico. El hecho de que estén razonadas no implica necesariamente que sean racionales. Todo depende de las coordenadas en las que se mueva el que teoriza. Doy por válidas estas hipótesis, y desde ellas desarrollo mi teoría.

Polémico si que es, pero no se desarrolla así, sigue el mismo método que toda la ciencia, y el primer paso es el planteamiento del problema, despues se formulan las hipotesis y se someten a comprobación. Podría ponerte ejemplos concretos, pero nos vamos a ir demasiado del tema


Sabes bien que uno de los principales ataques que ha recibido el psicoanálisis es el de ser considerado pseudociencia pues no se sujeta a los mismos principios del método científico de otras disciplinas.

Si, cierto, pero es que parece que ciencia es solo que Popper definio como tal. Y si sigue el método cientifico, si quieres me extiendo y lo explico, pero despues no me riñas, ehhh :wink:


¿al "ello" quizá?... 8)

Hombre no, en todo caso al inconsciente, pero ni eso, solo que entendemos que la conducta esta sobredeterminada inconscientemente, pero creo que lo hemos probado de sobra. Hay por ahí un librito que habla de eso "Demostración empírica de las teorías psicoanaliticas" y muchos descubrimientos neurofisiológicos que confirman sus supuestos

Esto es discutible. Para el psicoanalisis uno está desbordado por "tal cosa" o bien la tiene "reprimida" según interese. y esto no es demostrable y quizá también sea reduccionista.

El caso es que muchas de esas teorias se han demostrado, puedo dar referencias, si quereis

él escogió que la "energía positiva" tuviera un nosequé de lo sexual y la "negativa" un nosequé de la muerte.

Siii, pero con matices, para el psicoanalisis sexualidad no es lo mismo que genitalidad, sexualidad es todo lo que tiende al placer, tan sexual es comerse un pastel como hacer el amor


La imaginería del psicoanálisis no es muy distinta de la del cristianismo en algunos aspectos: la tentación, la carne, el cielo, el infierno... tienen su equivalente en la urdimbre del psicoanálisis.

Para nada, para nada, no hay ni cielo ni infierno, sino placer y displacer, conceptos que parten de teorias puramente fisiologícas


lo que suele curar no es la terapia... sino el terapeuta

LLevas parte de razon, parte porque es cierto, la personalidad del terapeuta es un fáctor determinante, porque el fáctor curativo en la psicoterapia es la relación interpersonal, pero precisamente el psicoanalisis es la unica escuela que exige a los futuros psicoanalistas pasar por un psicoanalisis personal, eso garantiza la resolución de los conflictos, y por tanto, tener las cualidades adecuada para actuar como psicoterapeutas

Yo te rebatiría ese artículo pero temo que me voy a salir completamente del tema de la etica , a mi me encanta debatir y si no estan de acuerdo conmigo, más :D ,

No se yo si un tema como "El psicoanálisis actual y su base cientifica" tiene algun lugar en el foro para poderse abrir, por otras intervenciones se que hay foreros a los que le interesa. Si se puede, me dices donde y lo abro y si quieres que conteste en este tema, pues lo hago aqui.

Yo insisto con mi proposición de un foro nuevo "Off-topic", asi podemos meter cosas que interesan pero que no encajan en los emergencias

Espero tus indicaciones o la de algun moderador antes de seguir !siiii, aunque parezca mentira ¡ :lol:
 
pero una cosa es tener creencias, y otras ser un ferviente seguidor de una religión o deuna creencia.

Isabel, creer, el propio diccionario de la RAE lo define como: tener por cierto algo que el entendimiento no alcanza o que no está comprobado o demostrado, por tanto las creencias se basan en ideas irracionales. ¿Si son irracionales porque necesitamos tenerlas?, pues por eso por pura necesidad, para sentir menos angustia negando la realidad o conseguir la realización de un deseo en la fantasía

Desde ahí, las creencias siempre hacen referencia a conflictos infantiles no resueltos y que intentamos compesar poniendo en marcha mecanismo propios de esa etapa: negación, pensamiento animista, omnipotencia, etc

En ese sentido es en el que digo que siempre perjudican a una persona adulta

Por cierto, no hay que confudir las creencias con la ideología, las ideas son concepciones del mundo, pero basadas en la realidad

Otra cosa son mis creencias, que incluso pueden cambian, pero nunca de manera radical o intransigente.

Las crencias solo desaparecen cuando no son necesarias, si le quitamos a un sujeto su sistema de creencias, se vería desbordado por la angustia

pero si eres un ferviente creyente encontrarás respuesta porque es lo que esperas.

! Claro ¡, eso es lo bueno de las creencias que tiene explicación para todo y si no la tuviese, siempre será porque no tenemos suficiente fé, vamos que no somos lo bastante irracionales


sino en lo que hablamos, en si esa creencia/ilusión/magia ayuda o no, si es positiva o negativa.

¿Es positivo en un sujeto adulto creer en lo que es irracional?

Yo creo que éso depende de dónde se de esa situación, hay paises donde las creencias muy aferradas hacen a la gente más "resistente" a la desgracia

Permiteme ponerlo en duda, en todo caso solo en apariencia, en tanto que las creencias religiosas, que son las principales, niegan la muerte (sigue vivo en el cielo, la resurección, reencarnación y cosas así) siempre dificultará la elaboración del duelo
De ser cierto lo que piensas, las personas con fuerte creencias tendría mas resistencia a la frustración y habría menos incidencia de trastornos mentales, y los datos epidemiológicos que tenemos indican todo lo contrario


Sin embargo, otras creencias hacen que la muerte, la desgracia, parezca algo más doloroso, más difícil de llevar y entonces vuelque el odio o la frustración hacia aquello que supuestamente nos cuidaba.

¿y no es más doloroso pensar que un Ser supremo, al que tu quieres y adoras se ha llevado, por sí, a tu hijo o a tu marido?.
Cuando la figura que actua como fuente de protección realiza alguna accion agresiva hacia el sujeto, este se hunde, porque se queda sin tener donde apoyarse.
La base de cualquier sistema religioso es la disociacion, lo bueno, totalmente bueno y lo malo totalmente malo, separados (Dios y el Diablo)

¿no es cierto que la mente maneja en cierto modo nuestro cuerpo?

Completamente, en tanto el cuerpo lo controla el cerebro y nuestra mente no es mas que una función de este, que permite su control


¿por qué no ayudarse con pensamientos infantiles y mágicos siempre que no nos volvamos Antoñita la Fantástica o algo parecido?

Porque producen conductas desadaptativas, depositan la resposabilidad de lo que nos sucede en algo externo, lo cual suele coducir a la pasividad ya perpetuar el problema (Si Dios quiere....)
 
Chema, no puede meterse contigo... porque él también lo es un poco...
Javier... ¡touché!... off-topic. :lol:
Como le dijeron a Jack Lemmon en "con faldas y a lo loco": Nobody is perfect
 
Y ahora. Visto que es necesario atenerse a una ética, por llamarla de alguna manera, "externa". ¿conocen fuentes de consulta online?
 
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