Incendio en el hospital de Can Ruti

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e-mergencista novel
Autor #1
• La gran humareda que invadió el edificio forzó la evacuación de 215 de los pacientes ingresados

El Hospital Germans Trias i Pujol de Badalona, conocido como Can Ruti, sufrió la mañana de ayer un aparatoso incendio en el sótano que obligó a evacuar y cambiar de estancias a 215 pacientes ingresados después de que el humo hiciera irrespirable el aire en varias plantas. Fue el segundo susto en un gran centro sanitario catalán en tan solo dos meses, después del incendio que afectó a Vall d'Hebron el 21 de septiembre. El fuego en sí, controlado en menos de una hora, causó pocos daños, pero la humareda afectó a la actividad del recinto, que hoy seguirá paralizada. Un bombero sufrió una fractura durante la extinción.
Alrededor de unas 50 operaciones y un millar de consultas externas de hoy han sido suspendidas hasta que el hospital vaya recuperando la normalidad. La consellera de Salut, Marina Geli, reconoció anoche que muchos de los pacientes no habían podido ser avisados porque a última hora de ayer todavía no se había restablecido la línea telefónica.
En el momento del incendio, había 566 pacientes ingresados. De los 215 que tuvieron que ser movilizados, 65 fueron trasladados a otros centros --43, críticos; 10 niños y 12 pacientes de hemodiálisis--, 40 fueron dados de alta y el resto pudieron volver a diferentes habitaciones del centro durante el día. Un total de 461 pasaron la noche en el hospital.
Pese al aparente caos que se vivió en las primeras horas --con decenas de bomberos, mossos y personal médico y administrativo arriba y abajo cargando material y moviendo a enfermos-- lo cierto es que tanto la evacuación como la atención a los pacientes funcionó dentro de un orden casi inexplicable. Seguramente fue porque todo el mundo, incluso familiares de pacientes, colaboraron en la evacuación. Eso sí, algunos familiares estuvieron horas sin saber del paradero de sus familiares.
El fuego se inició al mediodía en la zona de tapicería --junto a un vestidor de hombres-- donde se repara material y se acumulan muchas colas y pinturas. El hospital de Can Ruti tiene una laberíntica estructura de pasillos y patios interiores que sirven para comunicar sus dos grandes módulos. Esa compleja red sirvió ayer para dividir el hospital en dos zonas: una con humo y otra sin.

ANGUSTIA POR LOS NEONATOS
La incertidumbre y la angustia reinó en algunos momentos críticos, por ejemplo, cuando las enfermeras, celadoras y médicas de neonatos bajaron siete plantas por las escaleras con los recién nacidos en brazos cubiertos en sábanas mojadas. Al llegar a la calle, lloraron por la tensión.
Una de las evacuaciones más angustiosas fue la de los enfermos terminales. Con estos se optó por la terraza del hospital. Hasta allí fueron trasladados en brazos a través de una estrecha escalera de caracol.

www.elperiodico.com
 

raul talavera

e-mergencista experimentado
#2
interesante el tema, podés ampliar la noticia y algunos detalles, para aprender a evacuar un hospital, desde ya es demasiado complicadisimo, existe siempre el riesgo de incendio.
gracias.
 
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