Desaparecen un hombre y una niña tras ser arrastrados por la mar

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xabi

e-mergencista experimentado
SAN SEBASTIÁN. DV. Un vecino de Lasarte-Oria y una niña de seis años de Anglet desaparecieron ayer tras ser arrastrados por sendos golpes de mar en Hondarribia y en la citada localidad vascofrancesa.

Efectivos de la Cruz Roja, Ertzaintza y Salvamento Marítimo buscan desde media mañana de ayer a Juan María Larruskain Erauskin, de 61 años, que desapareció en unas rocas de Jaizkibel, al parecer tras ser golpeado por una ola.

El hecho tuvo lugar sobre las once de la mañana, en la ladera norte del monte Jaizkibel, en un área próxima a la cala conocida como de Malarranas. Al parecer, el desaparecido, que se encontraba de paseo por la zona en compañía de otras personas, se aproximó al agua, no se sabe bien si a observar el estado de la mar o a inspeccionar alguna zona en la que habitualmente se recogen percebes.

Según diversas fuentes, Juan María Larruskain resultó alcanzado por una ola y arrastrado mar adentro. Las personas que acompañaban al desaparecido pusieron los hechos en conocimiento de la Ertzaintza.

Durante todo el día, equipos de Cruz Roja y Salvamento Marítimo y Ertzaintza rastrearon sin éxito la zona por tierra y mar. También participaron los helicópteros de la Policía autonómica y el Helimer, con base en Gijón, de Salvamento Marítimo.

Entrada la tarde y dado el mal estado en que se encontraba la mar, con un fortísimo oleaje y rachas de viento de casi 50 kilómetros por hora, las labores quedaron suspendidas.

Los trabajos se reanudarán hoy, a partir de las diez y media de la mañana, siempre que las condiciones atmosféricas y el estado de la mar lo permitan.

Juan María Larruskain Erauskin es un hombre que conoce bien los entresijos de la mar y también sus peligros. No en vano ha permanecido hasta hace pocos años enrolado en pesqueros de la flota de altura.

Arrastrada en la playa

El mar desencadenó ayer otra tragedia en la localidad de Anglet, próxima a Biarritz. Una niña de 6 años desapareció en la playa de Les Cavaliers, cuando un golpe de mar la arrastró junto a sus hermanos de 9 y 11 años. Los dos niños pudieron ser rescatados por unos jóvenes que se encontraban en las proximidades y fueron testigos de lo acontecido. El padre se adentró también en el agua para rescatar a la niña, si bien dado el fuerte oleaje no sólo no pudo dar con su hija, sino que sufrió tal agotamiento que estuvo a punto de perecer en el intento y tuvo que ser rescatado.

El helicóptero de la Gendarmería trasladó al hombre, cuyo estado revestía gravedad, y a los dos niños al Hospital de Baiona.

Los servicios de rescate de los bomberos y de la Gendarmería desplegaron un amplio operativo de búsqueda para tratar de localizar a la niña. No obstante, todos los esfuerzos resultaron baldíos. El empeoramiento de las condiciones meteorológicas obligó a media tarde a abandonar la búsqueda que se reanudará hoy por la mañana.
 

xabi

e-mergencista experimentado
Infructuosa búsqueda del vecino de Lasarte que desapareció en las rocas de Jaizkibel.
El estado de la mar impide que los buzos puedan acceder a la zona Equipos de salvamento francés no encuentran a la niña en Anglet.
JAVIER PEÑALBA/
SAN SEBASTIÁN. DV. «Nadie sabe realmente lo que le pudo suceder, si fue alcanzado por una ola o si sufrió una caída. El caso es que, de manera inexplicable, desapareció». Así se expresaba ayer un allegado de Juan María Larruskain Erauskin, el vecino de Lasarte-Oria de 61 años que desapareció el sábado por la mañana en unas rocas del monte Jaizkibel. Los equipos de salvamento reanudaron la búsqueda a primera hora de la mañana y regresaron de vacío.

Llovía a mares cuando el recién creado grupo de rescate de montaña de la Cruz Roja se reunía en un claro del monte Jaizkibel. No había mucho tiempo que perder. Había que aprovechar los 45 minutos de plena marea baja para efectuar una búsqueda en la misma línea del agua. A las once menos cuarto de la mañana, quince personas examinaban ya las oquedades en las que podría encontrarse el cuerpo del desaparecido. El trabajo resultó intenso. El fuerte oleaje aconsejaba extremar las medidas de seguridad. «El mar golpea con mucha virulencia y aunque las condiciones han mejorado respecto a las de la víspera, todavía no está como para que los buceadores puedan efectuar inmersiones», afirmó un portavoz de Cruz Roja.

De chaparrón en chaparrón, los grupos de búsqueda peinaron no sólo la zona en la que la víctima desapareció, sino también una amplia extensión tanto al Este como al Oeste. «No hemos hallado un solo rastro, una sola prenda que pudiera pertenecer a la víctima», explicaban los responsables del equipo. Juntos a ellos, familiares y amigos de Juan María Larruskain aguardaban noticias. Sus rostros denotaban dolor y desolación.

«Venga, que no vamos»

La desaparición tuvo lugar sobre las once de la mañana, en la ladera norte del monte Jaizkibel, en un área próxima a la cala de Malarranas. Juan María Larruskain se encontraba acompañado de su hermano y un sobrino. «Habían salido a dar un paseo y pensaron bajar a las rocas, a ver una zona en la que habitualmente suele haber percebes. Sin embargo, decidieron que no iban a seguir, que la mar estaba mal. En ese momento, Juan María se adelantó unos metros y quedó fuera del campo de visión de su hermano y sobrino», explicó un amigo de la familia. Apenas dos o tres minutos más tarde, los dos familiares decidieron emprender el regreso. «Le llamaron, 'venga, que nos vamos' pero él no respondió. Volvieron a llamarle y tampoco obtuvieron respuesta. Empezaron a buscarle y no daban con el. Entonces pensaron que se lo había llevado el mar y llamaron a los servicios de rescate», señaló.

Los familiares dudan de que fuera un golpe de mar el causante de la desaparición. «Él estaba en segunda línea de rocas, no al borde del agua. Por ello, tampoco se puede descartar que hubiese sufrido una caída accidental o incluso un desvanecimiento. No se sabe, es una incógnita», precisaron. Según relataron, Juan María conoce la zona al detalle. «Todos sus hermanos viven en Hondarribia y él también suele venir a pescar con caña a este paraje».

Las labores quedaron suspendidas a primera hora de la tarde y, probablemente, se reanudarán hoy por la mañana.

Rastreo en Anglet

Mientras tanto, equipos de rescate de gendarmes y bomberos rastrearon sin éxito la playa de Les Cavaliers, en la localidad vascofrancesa de Anglet, donde el sábado una niña de seis años desapareció arrastrada por una ola. En las tareas intervino una patrullera así como un helicóptero, según precisaron fuentes de la Prefectura de Pau. La búsqueda ha sido suspendida de manera definitiva. Un portavoz policial indicó que no se había hallado un solo rastro de la menor.

El padre permanece hospitalizado después de que resultase herido en el intento de salvar a la niña. Otros dos hijos fueron rescatados por varias personas que presenciaron el hecho. La familia reside en Port de Lande, en Las Landas.
 

Rosami

e-mergencista experimentado
Los equipos de búsqueda no hallan un solo rastro del desaparecido en Hondarribia
Ayer volvieron a inspeccionar la zona en la que cayó al agua y hoy lo harán de nuevo
JAVIER PEÑALBA/
SAN SEBASTIÁN. DV. Seis y veinte de la tarde de ayer. Los equipos de rescate que desde el sábado buscan al vecino de Lasarte-Oria que desapareció en las rocas del monte Jaizkibel regresan a puerto. Tercer día de rastreo y tercera jornada infructuosa. Los familiares de la víctima observan el repliegue con resignación.

72 horas después de la desaparición de Juan María Larruskain, de 61 años, muy pocos, por no decir nadie, alberga ya la esperanza de localizarle con vida. No obstante, los equipos de rescate no desisten en las tareas de localización del cuerpo y ayer se hicieron de nuevo a la mar. Las labores dieron comienzo en torno a las 10.30 horas de la mañana, en el puerto deportivo de Hondarribia. En el dispositivo participaron equipos de buceo y de montaña de la Brigada Móvil de la Ertzaintza, un helicóptero, personal de Cruz Roja y Salvamento Marítimo.

La mejoría en las condiciones del mar permitió a los buceadores de la Ertzaintza sumergirse en la zona. Sin embargo, los submarinistas no pudieron aproximarse en exceso a las rocas, dado que todavía las olas rompen con fuerza. Asimismo, la existencia de zonas de muy poca profundidad obligó a las embarcaciones a maniobrar con mucha precaución.

Desde tierra, igualmente, varios grupos de personas prosiguieron con los trabajos de rastreo por las rocas.

Zona de sifones

La cala de Malarranas en la que Juan María Larruskain desapareció encierra algunos peligros. «Se trata de una zona en la que hay muchos agujeros y también sifones que pueden succionar a una persona y arrastrarla veinte metros mar adentro. Hay que tener mucha precaución, porque, además, se trata de un espacio abierto en el que el mar bate con fuerza», explica Iñaki Sagarzazu, presidente de la Cruz Roja de Hondarribia.

Responsables de los equipos de búsqueda no pueden determinar si el cuerpo del desaparecido permanece atrapado entre las rocas próximas a las que cayó o incluso en alguno de los agujeros existentes, o por el contrario se halla bajo el agua, algo más alejado del litoral. «Es imposible saberlo. De lo que sí estoy convencido es de que antes o después saldrá y lo recuperaremos», explica Sagarzazu.

Las labores de rastreo continuarán hoy.

En Francia, ayer por la tarde se reanudó también la búsqueda de la niña de seis años que fue arrastrada el sábado por una ola en la playa de Anglet. A pesar de que fuentes de la Prefectura de Pau indicaron el domingo que los trabajos quedaban suspendidos de manera definitiva, las autoridades decidieron hacer una nueva incursión. De esta forma, grupos de gendarmes y bomberos inspeccionaron a pie las playas. También se sumaron a las tareas un helicóptero y una embarcación
 

Rosami

e-mergencista experimentado
JOSÉ A. FERNÁNDEZ | TÉCNICO DE EMERGENCIAS
«Sospechamos que el cuerpo de Juan María se encuentra ya mar adentro»
El coordinador del emergencias del Gobierno Vasco afirma que las corrientes podrían arrastrar el cadáver del desaparecido a la costa francesa
JAVIER PEÑALBA/
Los equipos de rescate creen que el cuerpo de Juan María Larruskain, el vecino de Lasarte-Oria que desapareció el sábado en las rocas de Jaizkibel, ha sido arrastrado por el oleaje y se encuentra ya mar adentro. Ayer, los grupos de salvamento, coordinados por José Antonio Fernández, técnico de emergencias del Gobierno Vasco, se hicieron de nuevo a la mar y regresaron de vacío. La familia del desaparecido rastreó varias playas de la costa francesa. Larruskain es concejal por la coalición EA-PNV en el Ayuntamiento de Lasarte-Oria.



- Cuarta jornada de búsqueda y cuarto día sin resultado positivo.

- Así es. Hasta el momento, los trabajos han sido infructuosos. La mar tampoco ha ayudado demasiado. El lunes fue el primer día en el que, aunque con dificultades, pudimos trabajar con buceadores.

- ¿Qué posibilidades hay de que el cuerpo de Juan María Larruskain esté todavía en las rocas?

- Los buceadores creen que está en el mar y, por ello, hemos pasado a complementar la fase de búsqueda in situ con otra en alta mar, en la que intervienen el helicóptero de la Ertzaintza y la embarcación de Salvamento Marítimo.

- En el supuesto de que el cuerpo esté ya en la mar, ¿a dónde lo arrastrarán las corrientes?

- Todo lo que va a parar al mar termina por aparecer en las playas de Las Landas. En Francia están al corriente de este caso y como los servicios de rescate galos han desplegado una búsqueda de la niña de Anglet, si apareciera el cuerpo de Juan María enseguida nos lo comunicarían. No obstante, familiares y amigos de la víctima se han trasladado al otro lado de la frontera y han recorrido algunas playas y rocas de Iparralde en busca de algún rastro. Ellos saben por experiencia cuáles son los flujos de las corrientes marinas.

- ¿Cuáles son los principales problemas a los que se enfrentan los equipos de rescate?

- Fundamentalmente, al mal estado de la mar y al viento. El sábado, a las pocas horas de la desaparición, el helicóptero tenía una visión muy buena, pero no se podía acercar al litoral porque había viento y se formaban turbulencias. También el primer día había una marejada tremenda y los submarinistas no pudieron entrar. El domingo llovió muchísimo y las embarcaciones tampoco se hicieron a la mar salvo la Orion, de Salvamento Marítimo, y otra de la Cruz Roja. Lo que sí se pudo hacer fue una búsqueda por las rocas, desde tierra. El lunes, los submarinistas de la Ertzaintza entraron al agua, pero como la víspera había llovido tanto, el sedimento arrastrado por los ríos impidió que tuvieran buena visibilidad. Y ayer sucedió algo parecido.

- ¿Cómo se encuentran los familiares?

- A la familia le estamos proporcionando toda la información que hay. Les explicamos cuál es la situación tanto por la mañana como por la tarde, cuando finalizan los trabajos. Han estado presentes en reuniones de evaluación y de planificación. Además, tenemos la ventaja de que uno de los sobrinos del desaparecido es socorrista de la Cruz Roja de Hondarribia y sabe cómo son estas cosas. Está haciendo una gran labor. Ya el primer día les preparó para lo peor; había asumido que las posibilidades de encontrarle con vida eran escasas. La familia, no obstante, aún mantenía la esperanza, aún creía que podía estar en tierra. Es normal que piensen así, pero la lógica decía otra cosa muy distinta.

- ¿Se sabe realmente lo que a Juan María le sucedió?

- No está claro del todo. Juan Mari conocía muy bien la zona y, además, desde hace muchísimos años. Es un lugar escarpado, con mucha batiente y, en consecuencia, rica en pesca y percebes. Su familia y las personas que en el momento del suceso estaban junto a él opinan que pudo sufrir un mareo o un desvanecimiento. Tampoco se descarta que resultara alcanzado por una ola. De una manera o de otra, fue un accidente.

- ¿Cuánto tiempo seguirán con los trabajos de búsqueda?

- En este tipo de operaciones tenemos diferentes fases. El lunes, comentamos a la familia que si podíamos trabajar con buceadores lo haríamos, pero les advertimos también que las previsiones del mar van a peor. Y como quiera que pensamos que el cuerpo se encuentra fuera de las rocas, en el mar, ahora hay que desarrollar una búsqueda desde el aire y en superficie con embarcaciones, pero en aguas del Golfo de Vizcaya. Además, habrá que reforzar los avisos a la navegación para que todos los barcos que se encuentran por la zona permanezcan vigilantes.

- ¿Aparecerá el cuerpo?

- Unas veces lo hace y otras no. Es terrible, principalmente para la familia.
 

Rosami

e-mergencista experimentado
ALDIA
Hallan en Las Landas el cuerpo del edil de Lasarte desaparecido el pasado 17
Las características físicas coincidirían con las de Juan Mari Larruskain El concejal había sido visto por última vez en una cala de Jaizkibel
HONDARRIBIA. DV. La Policía francesa informó ayer de la localización en la costa de Las Landas del cadáver de un varón. A falta de confirmación oficial se cree que podría tratarse del cuerpo del concejal de Lasarte-Oria Juan Mari Larruskain, que desapareció el pasado día 17 cuando se encontraba en una cala de Jaizkibel.

Fuentes de la familia confirmaron que la descripción física del cadáver facilitada por los servicios de rescate coincidiría con la del desaparecido, un hombre de 61 años. Otro de los elementos que avalan esa hipótesis es que el cuerpo portaba un anillo en el que figuraba una inscripción que fue reconocida por sus allegados. Las autoridades francesas, no obstante, prefirieron mantener la cautela a la espera de un reconocimiento oficial.

Los servicios de rescate pusieron al corriente de manera inmediata a la familia del hallazgo. La posibilidad de que el concejal apareciese en la costa landesa ya había sido adelantada por los especialistas en rescates marinos.

La desaparición del edil tuvo lugar la mañana del día 17, en un área próxima a la cala de Malarranas. Larruskain se encontraba acompañado de su hermano y un sobrino, con los que había salido a dar un paseo. Según un allegado, pensaron bajar a las rocas a ver una zona en la que habitualmente suele haber percebes. Sin embargo, decidieron no seguir porque la mar estaba mal, momento en el que desapareció Juan María, quien conocía muy bien la zona. Su familia cree que pudo sufrir un desvanecimiento, aunque tampoco se descarta que resultara alcanzado por una ola.
 

Rosami

e-mergencista experimentado
ALDIA
La familia identifica el cadáver del concejal de Lasarte hallado en la costa de Las Landas
Un hijo de la víctima se trasladó a Capbreton donde reconoció a Juan María Larruskain El Ayuntamiento le rendirá un homenaje en cuanto el cuerpo sea repatriado
XABI GALARZA/
HONDARRIBIA. DV. Los familiares de Juan María Larruskain, el concejal del PNV de Lasarte-Oria que desapareció el pasado día 17 en unas rocas de Jaizkibel, identificaron ayer su cadáver. El cuerpo fue reconocido por el hijo mayor de la víctima que a primera hora de la mañana se trasladó a la localidad francesa de Capbreton, en el departamento de Las Landas. La Policía gala informó ya el domingo de la localización del cadáver de un hombre cuya descripción física coincidía con la del edil lasartearra que desapareció en Hondarribia. Como adelantó este periódico, los servicios de rescate pusieron el hecho en cocimiento de la familia. Fuentes consultadas señalaron que la identificación de la víctima no entrañó dificultad alguna, toda vez que el cadáver se encontraba en buen estado de conservación.

Las mismas fuentes indicaron que tras el reconocimiento se iniciaron los oportunos trámites para la repatriación del cuerpo. No obstante, precisaron que la cumplimentación de la totalidad de los documentos podría demorar aún varios días el traslado del cadáver a Gipuzkoa. La familia se encontraba a la espera de conocer si se le iba a practicar la autopsia.

El Ayuntamiento de Lasarte-Oria celebrará hoy una reunión en la que se abordarán algunos aspectos relacionados con el entierro y posible homenaje que la corporación proyecta tributar al edil fallecido.

Un hombre apreciado

La muerte de Juan María Larruskain, de 61 años, ha causado un hondo pesar en su localidad de residencia. Casado con Pili Etxebeste y padre de dos hijos, el fallecido gozaba del aprecio de sus convecinos.

Durante décadas trabajó como patrón en barcos de pesca de altura. En los últimos años estuvo enrolado en un buque francés, como segundo de abordo.

Meses antes de su jubilación accedió a formar parte de las listas del PNV para el Ayuntamiento de Lasarte-Oria, si bien lo hizo en calidad de independiente.

Era un apasionado de la caza y la pesca. «No había fin de semana en el que, en temporada cinegética, no saliera con la escopeta con un familiar suyo», explicó ayer un amigo.

El portavoz del PNV en el Ayuntamiento de Lasarte-Oria, Juan María Iradi, explicó que tanto el fallecido como su hermano acudían «cada dos por tres» a las rocas de Jaizkibel en busca de percebes.

Desde que el lunes de la semana pasada se diera por finalizado el rastreo de Juan María Larruskain, varias embarcaciones de la Cruz Roja y yates de Hondarribia habían seguido haciéndose a la mar en busca del desaparecido. En ocasiones, incluso, en condiciones adversas, con olas de hasta cuatro metros. Asimismo, familiares y amigos de la víctima han estado desplanzándose hasta localidades vascofrancesas por si las corrientes del mar arrastraban el cuerpo hasta la costa.
 
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