Consulta medica a través de internet

Tema en 'Noticias de emergencias' comenzado por tanidya, 31 Jul 2006.

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  1. tanidya

    tanidya e-mergencista experimentado

    SAN SEBASTIÁN. DV. Hace no mucho tiempo, en una comparecencia en San Sebastián, el ginecólogo Pedro Barri, padre del primer bebé probeta español, hizo un comentario cada vez más generalizado entre los médicos: «Las parejas me vienen a la consulta con un dosier impresionante con páginas que han sacado de internet». Con solo un clic, hoy día es posible consultar en la Red una ingente cantidad de informaciones médicas, un hábito que ayuda a los pacientes a tomar un papel activo pero que puede desembocar en situaciones de riesgo si no se criban debidamente los contenidos erróneos que circulan por las webs.

    El número de pacientes que consulta a Doctor Internet va en aumento, a la par que se incrementa el acceso a las nuevas tecnologías de comunicación. Así lo ha constatado Fernando Palacio, médico de familia que ejerce en el ambulatorio de Ondarreta y que junto a sus colegas Ana Bustinduy y Carmen Silvestre llevó a cabo el verano pasado un trabajo de campo con cuatro grupos de pacientes de todas las edades. A través de entrevistas, analizaron sus hábitos de consulta. Hace no mucho les presentaron las conclusiones. ¿La principal? «Pues que prácticamente todo el mundo busca información en internet. Y si no es directamente, buscan a quien se lo busque, como los padres a los hijos».

    El médico matiza que no todo el mundo tiene este hábito, muy extendido entre los jóvenes, sino que es cotidiano sólo entre los guipuzcoanos que tienen acceso a internet, un 40% de la población, según datos de la Diputación. «En estas cuestiones médicas también se nota la brecha digital, y lo hemos de tener en cuenta en la organización de servicios», explica Palacio.

    No para diagnósticos

    El objetivo de las consultas suele ser muy amplio, «se busca de todo», pero destacan sobremanera, y no sólo en Gipuzkoa, sino también en los estudios realizados a nivel mundial, cuestiones relacionadas con los medicamentos -«qué efectos secundarios tienen...»- la nutrición y los síntomas.

    Según Palacio, «rarísimamente el objetivo es autodiagnosticarse». El estudio desvela que la información que se obtiene se considera «complementaria» a la ofrecida por el médico. Se trata de una segunda opinión.

    Así lo corrobora Jose Manuel Merino, neumólogo del Hospital Donostia, quien ha detectado que sus pacientes consultan en internet una vez les explica el diagnóstico de alguna enfermedad complicada. «Cuando es algo corriente no, pero cuando se trata de una dolencia un poco seria la gente suele informarse. Y no te lo dicen, te hacen una especie de examen», cuenta.

    Merino advierte de que esta práctica puede llegar a ser «peligrosa» porque la calidad de las fuentes de información varía mucho. «Pones en un buscador cualquier palabra médica, como asma, y te salen contenidos científicos pero también te puede aparecer la asociación de padres de niños asmáticos de Alaska, que pertenece a una secta». El neumólogo quiere destacar la importancia de filtrar la información, «porque hay una variedad terrible de versiones del mismo tema y algunas son infumables».

    La mitad, equivocada

    Un informe de la Sociedad Española de Informática de Salud concluyó que la mitad de las páginas web con información médica no cumple unos requisitos mínimos, como la identificación de las fuentes, que exigen los profesionales. Jesús Beitia, secretario del Colegio de Médicos de Gipuzkoa, recuerda que «nadie controla la veracidad de lo que se publica en internet» y que para entender correctamente algunas informaciones científicas es preciso tener conocimientos: «Hay páginas que son como las enciclopedias de antes. La gente las consultaba e interpretaba como buenamente podía». Beitia recomienda cautela y buscar en sitios oficiales, «porque hay muchos intereses y negocio de por medio».

    A juicio de Palacio, internet ofrece muchas ventajas y es muy positivo. Eso sí, siempre y cuando se trate de webs de confianza y que manejen contenidos accesibles para los pacientes. Ahí está el quid de la cuestión. «Es cierto que detrás hay muchos intereses comerciales. Hace un tiempo, en google ponías la palabra paciente y lo primero que salía era un despacho de abogados». Además, la información se multiplica de forma vertiginosa. ¿Y qué puede hacer el paciente para navegar con seguridad entre semejante maraña informativa? «Acceder a webs de confianza y ceñirse a tres o cuatro». Según su experiencia, los pacientes «tienen en general buen criterio» a la hora de navegar y «afortunadamente se preocupan de buscar webs que al menos tengan una acreditación que les satisfaga. Por ejemplo, buscan páginas académicas y eso les deja tranquilos».

    Precisamente con este objetivo, la ONU creó hace ya diez años el código HON (Health on the Net-Salud en la Red) que aparece en algunas páginas y que obliga a quien lo suscribe a cumplir una serie requisitos, como ser transparente en las firmas y en los patrocinadores, acreditar las fuentes y decir claramente que no es sustituto del médico.
     
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  2. tanidya

    tanidya e-mergencista experimentado

    Además de realizar consultas por internet, las nuevas tecnologías también han influido en otros aspectos en la relación médico-paciente. Por ejemplo, ahora las historias clínicas ya no se plasman negro sobre blanco.

    Una cuestión que no preocupa a la gran mayoría de los pacientes. «Sólo alguno muestra su inquietud por la confidencialidad de las historias clínicas informatizadas», cuenta Fernando Palacio.

    El correo electrónico es otra herramienta que ya ha empezado a usarse en algunos sitios. El médico explica que su utilidad se limita a cuestiones muy concretas y específicas, «como por ejemplo recordar dosificaciones», pero que en estos casos es muy práctico, si bien considera que no tiene la validez de una consulta presencial.

    La telemedicina también se está extendiendo, especialmente en ramas concretas, como la dermatología o la oftalmología (sobre todo para tratar el fondo de ojo diabético). «Sacas una foto al paciente y por ordenador se la envías al especialista. En Australia está muy avanzado debido a las enormes distancias». En Gipuzkoa no parece tener tanto sentido. Y las web cams también han entrado ya en algunas consultas.
     
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