Corren tiempos revueltos.
Cuando el pan falta, es tentación desear su abundancia. Por encima de lo obvio, sí... queremos que no nos falte ni trabajo ni techo. Pero voy a atreverme a pediros más:
Corren tiempos revueltos en los que si ya vivir se hace cuesta arriba... no digamos amar. Majestades, os pedimos que no nos falte el amor a nuestro trabajo y el respeto hacia nuestros pacientes.
Corren tiempos revueltos en los que a veces se menosprecia el valor de una caricia o una palabra amable, de un oido atento, un halago honesto, o una mirada amiga.
Os pido que no nos falte la esperanza, la alegría de vivir y el deseo de que mejorar nuestro mundo comenzando por lo que tenemos a nuestro lado.
... y un Littles Pet Shop murciélago para Yolandita y un bebe que hace caca para Verónica.
Cuando el pan falta, es tentación desear su abundancia. Por encima de lo obvio, sí... queremos que no nos falte ni trabajo ni techo. Pero voy a atreverme a pediros más:
Corren tiempos revueltos en los que si ya vivir se hace cuesta arriba... no digamos amar. Majestades, os pedimos que no nos falte el amor a nuestro trabajo y el respeto hacia nuestros pacientes.
Corren tiempos revueltos en los que a veces se menosprecia el valor de una caricia o una palabra amable, de un oido atento, un halago honesto, o una mirada amiga.
Os pido que no nos falte la esperanza, la alegría de vivir y el deseo de que mejorar nuestro mundo comenzando por lo que tenemos a nuestro lado.
... y un Littles Pet Shop murciélago para Yolandita y un bebe que hace caca para Verónica.
Última edición:
