Anisakis y otras infecciones de tracto intestinal

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tanidya

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Suena japonés, como a bebida oriental, pero su nombre evocador es lo único agradable que tiene el anisakis. Holanda, Noruega y Finlandia, además de Japón, son países que conocen bien este parásito, que habita en los pescados de aguas muy frías. En España, desde hace una década, tampoco es rara su presencia.


Las larvas del anisakis viven en el conducto digestivo de muchas especies de pescado como el arenque, la sardina, el boquerón, el bacalao, la merluza, el jurel o la caballa, entre otras. Cuando se consume pescado crudo, marinado o poco cocinado, las larvas pueden pasar al hombre y provocarle una enfermedad conocida como anisakiosis.

"Aunque no se ha detectado un aumento de casos en los últimos años sí que hemos notado una mayor presencia del parásito en el pescado", explican desde la Consellería de Salud de la Generalitat de Cataluña. Por eso, han decidido lanzar una campaña que, bajo el lema 'Consumir pez con seguridad. Prevención de la anisakiosis', pretende informar del peligro y reducir la transmisión de estos agentes en humanos.

"No queremos crear alarma social", dicen desde la Generalitat, pero sí "dar a conocer una problemática que es fácilmente prevenible".

Según explica Lluis Picart, jefe del Servicio de Veterinaria del Departamento de Salud Pública en Cataluña, "teníamos prevista la campaña desde principios de año y hemos pensado que el verano, una época en la que aumenta el consumo de pescado y las comidas fuera de casa, es el momento propicio para sacarla".

A través de la distribución de unos folletos en los centros de salud y de un póster destinado a las paredes de las pescaderías y las cocinas de los centros de hostelería, la iniciativa de la Generalitat describe tres medidas básicas para prevenir la anisakiosis: limpiar bien el pescado y sacar las vísceras lo antes posible, congelar el pescado que quiere consumirse crudo y cocinarlo correctamente.

"Como tiene un nombre curioso, la gente no suele asociarlo con una enfermedad. Lo que intentamos es que la población sepa de la existencia del anisakis", añade el doctor Picart.

Síntomas y diagnóstico

Cuando la larva penetra en el organismo humano se produce la anisakiosis, que tiene distintas manifestaciones clínicas dependiendo de la zona del tubo digestivo donde se localice la larva.

Los síntomas provocados por la enfermedad son de dos tipos: gástricos y alérgicos. En el primer caso, el afectado experimenta dolores de estómago que van acompañados de vómitos, naúseas y alteraciones del ritmo intestinal.

"Cuando la anisakiosis es gástrica puede confundirse con otras infecciones. Lo más importante a la hora de diagnosticarla es que el paciente tenga antecedentes inmediatos de haber tomado pescado crudo", explica el doctor Manuel Martín Esteban, jefe del servicio de alergología del Hospital La Paz y autor de varios trabajos sobre el anisakis. "La solución pasa por hacer una endoscopia para sacar el parásito".

Otros individuos pueden sufrir una reacción alérgica y entonces "se trata igual que otros procesos de alergia, mediante antihistamínicos", afirma este experto, que añade que "el anisakis afecta por igual a todo tipo de personas y las reacciones que produce suelen ser bastante inmediatas".

La llegada de un gusano blanquecino

La anisakiosis es un problema sanitario especialmente importante en aquellos países con elevado consumo de pescado, según destaca un informe elaborado por la Agencia Española de Seguridad Alimentaria (AESA).
 

tanidya

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Re: Anisakis, prevención y tratamiento.

En Japón se contabilizan más del 95% de todos los casos de la enfermedad que se producen en el mundo, debido a su afición al pescado crudo como el sushi y el sashimi. Sin embargo, la globalización del suministro de alimentos y la incorporación de los hábitos alimentarios orientales a la cultura occidental han producido un aumento paulatino de casos en otros países, entre ellos, España.

El cuerpo de las larvas parasitarias del anisakis es cilíndrico, de unos 30 mm y de un color blanquecino, por lo que a veces resulta difícil reconocerlo. "El parásito se puede dar en muchas clases de peces, aunque suele preferir los de aguas frías o muy frías y el pescado azul", indica Ignacio Herranz, director de la AESA.

La primera vez que en España se detectó un caso de anisakiosis fue en 1991, el mismo año en que la UE adoptó una serie de medidas para prevenir la infección por el parásito. Dos son los procesos fundamentales para acabar con este 'intruso':


Congelación: La legislación señala que el pescado que se va a consumir crudo o prácticamente crudo debe congelarse a una temperatura inferior a -20º C durante un tiempo que, dependiendo del congelador, puede variar entre las 24 y las 72 horas.

Tratamiento térmico: Las larvas de anisakis son sensibles al calor, a unas temperaturas de 55ºC o 60ºC. Esto significa que los productos cocinados completamente (hervidos o fritos), los ahumados en caliente y los pasterizados son seguros desde el punto de vista de inactivación del parásito. No lo son los productos ahumados en frío o los cocinados de forma inadecuada a la plancha o en microondas.


La normativa actual obliga a la industria dedicada a la elaboración y preparación de pescado y a los barcos factoría a someter a los peces a un control visual para detectar la presencia de parásitos y retirar las larvas. Si se ven partes del pescado parasitadas, éstas deben retirarse del consumo humano. Asimismo, las autoridades sanitarias están obligadas a inspeccionar y controlar los establecimientos y productos de pesca.
 

tanidya

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El intestino, una zona en riesgo

ISABEL F. LANTIGUA


El anisakis no es el único parásito que puede arruinar algunos días de las vacaciones de verano. Otros parásitos, además de virus, bacterias y toxinas, amenazan el aparato digestivo de los humanos. La medicina contempla más de 250 enfermedades con origen en la contaminación de alimentos. Éstas son sólo algunas de ellas.



INFECCIONES POR BACTERIAS:


Campilobacteriosis: La campilobacteriosis es una enfermedad infecciosa ocasionada por bacterias del género 'Campylobacter' y constituyen la causa más común de diarrea en Estados Unidos. Su origen se encuentra en las carnes y pollos crudos o mal cocinados, la leche no pasteurizada y en el agua sin tratar y sus síntomas comprenden, además de diarrea, dolor de estómago y fiebre.



Infección por 'Escherichia coli': La responsable de la llamada 'diarrea del viajero' es la 'E. coli', que se encuentra en las carnes mal cocidas, principalmente hamburguesas, leche cruda y productos agrícolas. Los calambres, el dolor de estómago y, sobre todo, la diarrea, pueden denotar su presencia.




Listeriosis: Producida por la bacteria 'Listeria monocytogenes', es una enfermedad relacionada con el consumo de alimentos lácteos y productos cárnicos que han sido congelados durante mucho tiempo. Las mujeres embarazadas y los recién nacidos son quienes tienen riesgo de contraerla, mientras que el resto de personas no corren peligro. Sus síntomas son similares a los de una gripe.




Salmonelosis: La enfermedad que provoca la 'Salmonella' es quizás la más conocida y una de las más temidas de los meses de calor. Los productos con más posibilidades de presentar 'salmonella' son la carne (principalmente el pollo), el pescado, los huevos, los lácteos y sus derivados. Cuando se consumen estos productos crudos, los riesgos de contaminación son altos mientras que si se exponen a un periodo de cocina a temperaturas altas, la bacteria desaparece. Diarrea, fiebres y dolores abdominales son los síntomas de la salmonelosis.




Shigelosis: Distintos tipos de bacterias denominadas 'Shigella' son las responsables de esta patología. Aunque son las malas condiciones higiénicas las que favorecen la presencia de esta bacteria, en algunos casos la transmiten los alimentos como ensaladas, leche y agua sucia.




'Staphylococus aureus': El nombre corresponde a una bacteria que produce una toxina que provoca vómitos al poco tiempo de ser ingeridas a través de alimentos cocinados con alto contenido en proteínas, como el jamón cocido, ensaladas, productos de pastelería y productos lácteos.




Yersiniosis: Causada por la bacteria 'Yersinia enterocolítica', esta enfermedad se caracteriza por diarrea y vómitos. Se transmite a partir de productos derivados del cerdo, productos lácteos y agrícolas.


POR PARÁSITOS:

Amebiasis: Es una infección intestinal causada por el parásito Entamoeba histolytica. Es común en áreas tropicales donde hay hacinamiento y malas condiciones higiénicas. Se puede transmitir a través de las verduras y el agua contaminada.






Giardiasis: La giardia lambia se suele transmitir por otras vías que no son los alimentos, pero en ocasiones también pueden encontrarse en la frutas. Dolor de cabeza, náuseas, diarrea y pérdida de apetito son los síntomas de esta enfermedad.




Teniasis: Esta patología está provocada por la conocido tenia o solitaria. La infección se adquiere al comer carne cruda o poco cocinada de animales infectados, generalmente reses y cerdos. No presenta síntomas.




Triquinosis: La triquinosis está originada por el parásito Trichinella spiralis. Se adquiere por el consumo de carne mal cocida, fundamentalmente de cerdo. Según unos científicos estadounidenses, este mal, que se caracteriza por fiebre, vómitos y dolores musculares, fue el que acabó con la vida de Mozart.




Toxoplasmosis: El Toxoplasma gondii es el que causa la toxoplasmosis, una patología que puede producir desórdenes del sistema nervioso central y que tiene su origen en las carnes de cerdo, cordero o vaca mal cocinadas. Las embarazadas son las personas con más riesgo de padecer esta enfermedad, que puede ser sintomática o asintomática.


Y POR TOXINAS:

Botulismo: Las toxinas también son peligrosas, como demuestra el bacilo C. botulinum que causa el botulismo, una enfermedad que produce síntomas neurológicos y abdominales. Los primeros casos se produjeron por la ingestión de salchichas contaminadas y otros derivados de la carne pero también está presente en hortalizas, frutas, embutidos y marisco.
Pero basta con unas medidas de prevención sencillas, higiénicas y de cocina, para no tener que preocuparse por estas infecciones en todo el verano.
 

tanidya

e-mergencista experimentado
Autor #4
Y SIGUIENDO CON LA PREVENCIÓN:

imagen de larvas de anisakis:



Los gusanos son visibles a simple vista (por experiencia)



Gastroscopia para extraer anisakis

 
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